Los Intangibles Ambientales, Walter A. Pengue
Los Intangibles Ambientales, por Walter A. Pengue
La economía mundial está proponiendo una resignificación de la importancia del valor de varios servicios ambientales que previamente no eran considerados. “Ojos que no ven, corazón que no siente”, por lo menos para el caso de los economistas, lo que no entraba en términos de valor económico proveniente de la naturaleza, no contaba en sus cálculos. Un error grosero, tanto en el cálculo como en la forma de validación crematística que nos ha llevado a enfrentar la peor crisis de civilización desde la última glaciación.
Hoy en día, sea por su escasez relativa, por su relevancia necesaria para una determinada producción o justamente por la degradación a la que los estamos sometiendo varios recursos naturales y servicios ambientales comienzan a tener un nuevo significado. Mucho se ha dicho y escrito ya sobre la teoría de la renta desde hace más de un siglo, y del valor que la distancia o la calidad de un recurso tenía sobre el precio de un determinado bien.
ECONOMÍA ECOLÓGICA: Una ciencia para salvar a la tierra del desastre
Economía Ecológica: Una ciencia para salvar a la tierra del desastre
artículo de Nieves Otero, publicado en el Diario Perfil de Buenos Aires
En los últimos veinte años, aunque se basa en principios de los que ya se habla hace más de un siglo, comenzó a sistematizarse una disciplina que entiende que el desarrollo económico no puede ser ilimitado, ya que los recursos naturales son escasos y finitos. Es necesario buscar una solución sustentable para frenar a tiempo las consecuencias de la explotación desmedida de los ecosistemas. La UBA es pionera en América latina en el tema y desde 1995 tiene un grupo especializado que busca respuestas a través de conceptos como huella hídrica agrícola y agua virtual.
RETENCIONES AMBIENTALES EN LA AGRICULTURA
RETENCIONES AMBIENTALES EN LA AGRICULTURA
Artículo
El Desarrollo Rural Sostenible, conflictos ecológicos distributivos y retenciones ambientales
por Walter Alberto Pengue
Hablar de desarrollo rural, en el marco de un país que de cara a su Bicentenario, aun pervive en el camino de los países subdesarrollados y se muestra bastante alejado incluso de aquellas economías que con similares tiempos de nacimiento, hoy muestran destinos diferentes y logros socioeconómicos consolidados, es una cuestión compleja y a su vez un interesante ejercicio, un desafío y una obligación para quienes sienten al sector como una parte indelegable de un país que viviendo de lo rural, generalmente miró sesgadamente todo el proceso, hasta hace pocos meses.
Objetivando la cuestión directamente en el desarrollo rural, es increíble que aun luego de una historia agrícola de prácticamente cien años, la Argentina permanezca, después de algunos avances y retrocesos, en un periodo de primarizacion que le mantiene en la recurrencia de crecimientos permanentes pero sin un desarrollo integrador ni integrado.

