Acerca del autor

Dr. Ing. Walter A. Pengue

Conferencista Internacional sobre problemáticas ambientales contemporáneas, conflictos ambientales, transformaciones vinculadas a la de agricultura, la soberanía y la seguridad alimentaria, el impacto de las nuevas tecnologías y el desarrollo sostenible.
Desde Mayo de 2009 es Miembro Científico del Panel Internacional para el Manejo Sostenible de los Recursos ( IPSRM International Panel for Sustainable Resource Management), “el Panel de Recursos”, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP/PNUMA).

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SUELOS, HUELLA DE NUTRIENTES Y ESTABILIDAD ECOSISTÉMICA, Pengue, W.A., Fronteras 13:1-19, Buenos Aires, GEPAMA, FADU, UBA, 2015

SUELOS, HUELLA DE NUTRIENTES Y ESTABILIDAD ECOSISTÉMICA, Pengue, W.A., Fronteras 13:1-19, Buenos Aires, GEPAMA, FADU, UBA, 2015

 “Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado.

Porque polvo eres y en polvo te convertirás”.

(Génesis 3:19) 19

 

“Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura”

Antonio Machado

Introducción

La especie humana vive gracias a una delgada capa de tierra que le brinda los elementos básicos para su subsistencia. La base de la agricultura mundial está en sus suelos. Los suelos son, hasta ahora y lo seguirán siendo por mucho tiempo hacia el futuro,  la canasta de alimentos más completa y diversa de la humanidad y un enorme proveedor de servicios ecosistémicos, pobremente considerados hasta ahora por los humanos.  De su funcionamiento, estabilidad, uso más eficiente, administración, vinculación con los nuevos escenarios de cambio climático y global y gestión sustentable depende la provisión actual y futura tanto de los alimentos como de todas las materias primas que, en las áreas terrestres el hombre obtiene para su sustento y la mejora de su calidad de vida.

No obstante ello y particularmente desde la últimas décadas, el comercio y la intensificación mundial del mismo, han puesto una presión sin precedentes sobre las estructuras, la calidad de los mismos conjuntamente con un cambio de uso de suelo sin precedentes.

La degradación de los suelos es un proceso alarmante, que ha hecho que justamente elaño 2015, sea declarado el Año Internacional de los Suelos(FAO 2015), considerado el suelo unrecurso no renovable,cuando la presión sobre su uso es tan severamente intensa.

El cambio climático y el cambio ambiental global, agregan una presión adicional importante sobre la estabilidad de estos  “recursos de base” y su proyección de uso sustentable futura.

Es importante entonces comprender los procesos y relaciones que estos suelos tienen no solo en sus aspectos ecológicos sino y básicamente con la economía, la sociedad, la demanda de recursos y sus interacciones.

El mundo comienza a pensar sus flujos y necesidades no sólo en términos de valor económicos sino particularmente en cuanto a sus flujos de materiales y energía.  Mucho se ha iniciado particularmente en cuanto a los estudios de Metabolismo Social y Material Flow Accounting.  Se ha reflejado entonces, un estimador de flujos de masas (materiales, energía, biomasa, minerales, metales, agua), que da una cuenta inicial de lo que está sucediendo.    La perspectiva que nos acerca el metabolismo (tasas y flujos metabólicos), implementados por autores como Marina Fischer Kowalski o el Panel de los Recursos (UNEP 2012), es ya conocida y aplicada en América Latina, pero adolece aún,  del enfoque de sumar a este análisis, la integralidad de estudiar qué sucede con los Recursos de Base, particularmente el suelo y particularmente sus nutrientes,  y de sus relaciones actuales y futuras con las transformaciones generadas por el cambio climático en la Región. Justamente un recurso que otros  países o geografías, no tienen o desean ponderar en profundidad y que para nuestra Economía y Desarrollo es aún más que vital.

Pero, poco se ha analizado aún, sobre la situación de lo que está sucediendo con los procesos de producción/explotación de los suelos y su estabilidad, conjuntamente con los flujos de ingreso/egreso de materiales con cada cosecha de granos, cereales, oleaginosas, maderas, carnes, cueros y todo producto que particularmente, saliendo de la escala local, ingresa al comercio internacional.

El suelo no se está reproduciendo en la escala adecuada. El suelo se está muriendo.

Los suelos, ricos y aún los más pobres, permiten obtener alimentos. Tanto aquellos de mayor calidad y capacidad de uso como así también aquellos que por su propia formación y estructura pueden ser de una menor productividad Y se están deteriorando aún más rápidamente. Tampoco son contabilizados adecuadamente dentro de una política verde sustentable. Comprender, validar y particularmente cuantificar estos flujos de salida, sus proyecciones y escenarios vinculados a los cambios ambiental global y climático, se hacen un ejercicio trascendente para la agricultura latinoamericana, una de las más promisorias del mundo, pero también de las más amenazadas por la intensificación y las prácticas insostenibles.

Es importante entonces,comprender los flujos de materiales de los recursos de base (granos en los nutrientes y sus relaciones con la estructura de los mismos), la valoración de los intangibles ambientales involucrados y sus relaciones con una política global de sustentabilidad en el uso de los recursos,que de luz a recursos que hoy proveedores y consumidores, mantienen pobremente evaluados.  EnFronteras 9 (9:12-25, Octubre 2010),, a través de nuestra discusión preliminar “Suelo Virtual, biopolítica del territorio y comercio internacional”  advertíamos sobre esta necesidad y transfondo bio y geopolítico, de especial interés para las decisiones de política ambiental, agropecuaria y productiva de un país que ha sido y seguirá siendo de abolengo rural y producción exportadora, por su cantidad y disponibilidad de tierras y suelos..

La pérdida de nutrientes de los suelos responde en general a dos fenómenos que lógicamente pueden integrarse y potenciarse. Primero un proceso de transformación y cambio en el uso del suelo que impacta sobre las formas y utilización y de hecho su potencialidad de los suelos, hecho que de la mano de una intensificación agrícola y ganadera que apunta a una agricultura de extracción y exportación lejana. Es decir, un efecto derivado de una fuerte actividad antrópica. 

La intensificación de la agricultura y de la ganadería producen una “anemia del suelo” que alarma significativamente, cuando los procesos de producción aumentan y se concentran en pocos cultivos y espacios (monocultura sojera y feedlots).

Un segundo proceso, natural o de derivación física generada por actividades antrópicas es el que produce erosión y degradación de nutrientes importantes que se pierden por medio de su circulación a través de las cuencas. El caso de la boca de la Cuenca del Rio de la Plata, muestra cabalmente esta pérdida anual física de materiales que discurren a través de los ríos que integran esta cuenca. 

¿Los límites del crecimiento en el siglo XXI?: Economía, Recursos Naturales y Funciones Ecosistémicas, por Walter A. Pengue

¿Los límites del crecimiento en el siglo XXI?: Economía, Recursos Naturales y Funciones Ecosistémicas,

por Walter A. Pengue (Universidad Nacional de General Sarmiento / GEPAMA FADU UBA / Resource Panel, UNEP)

Sesión Plenaria

Miércoles 15 de Abril de 8.30 a 10.15

Causas de degradación:

¿rectificar el modelo económico es suficiente?

Resumen :

La sociedad moderna se sustenta en una fuerte demanda de recursos naturales y  energéticos y una utilización creciente (y no reconocida)  de los servicios ecosistémicos que  la tierra le provee.  Sea desde el capitalismo occidental como del comunismo chino, el consumo exosomático humano es permanente y en ascenso, sostenido por los cambios de hábitos globales, el crecimiento de la clase media en las economías emergentes y ciertamente, pero en menor cuantía, el aumento poblacional.  

  El aumento en términos de las actividades de conversión de la naturaleza por parte de la humanidad (metabolismo social) es incuestionable y encuentra al último siglo XX como la centuria de mayor transformación en la historia humana. Mientras la población global crecía cuatro veces, las demandas de materiales y energía lo hacían a guarismos superiores a las diez. El incremento del consumo de biomasa lo hacía 3.5 veces, el de energía en doce veces, el de metales en 19 veces y el de materiales de construcción, sobre todo cemento, unas 34 veces.  A finales del siglo pasado,  la extracción de recursos naturales era de 48.5 mil millones de toneladas (más de una tercera parte biomasa, 21% combustibles fósiles y 10% minerales), registrándose un consumo global per cápita de 8.1 toneladas al año con diferencias per cápita de más de un orden de magnitud.

  El “Antropoceno” está entre nosotros y se vislumbra en los límites que estamos cruzando respecto a la tasa de desaparición de especies, cascadas de nitrógeno y fosforo, cambios en el uso del suelo, contaminación y varios indicadores adicionales, que nos obligan a pensar en un paso acelerado de una economía marrón a una verde, a través de procesos tecnológicos y sociales de cambio que nos lleven según los distintos consensos científicos a un decrecimiento, o a un desacople entre impactos, demandas y desarrollo u otros tantos a un virtual cambio civilizatorio en ciernes.

Palabras clave : Economía Ecológica – Metabolismo Social – Antropoceno - Desacople – Flujo de Materiales

La presentación de la Conferencia Completa puede bajarse de la página:

www.walterpengue.com  o en https://www.researchgate.net/profile/Walter_Pengue

SÉPTIMAS JORNADAS DE LA ASOCIACION ARGENTINO URUGUAYA DE ECONOMÍA ECOLÓGICA - VENGA A LA PATAGONIA ARGENTINA EN 2015! - EL MAYOR ENCUENTRO CIENTÍFICO DE LA ECONOMÍA ECOLÓGICA EN EL SUR DE AMÉRICA

LA ECONOMÍA ECOLÓGICA SE ENCUENTRA EN EL SUR DE AMÉRICA - NO SE PIERDA ESTE ENCUENTRO CON EL PENSAMIENTO AMBIENTAL DEL SUR Y CON LA PATAGONIA!

LLAMADO PARA LA PRESENTACIÓN DE DOCUMENTOS                           

                  "Los lenguajes puente en los enfoques de la dimensión ambiental”

Con esta consigna, la Asociación Argentino Uruguaya de Economía Ecológica (ASAUEE) invita a participar en las VII Jornadas de Economía Ecológica a desarrollarse durante los días 10 al 13 de Noviembre del 2015, en la región del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, Norte de la Patagonia Argentina.
Estas Jornadas, que se convocan en forma regular desde 2001, tienen el aval de la International Society for Ecological Economics (ISEE) y la Red Iberoamericana de Economía Ecológica (REDIBEC), junto al apoyo de numerosas instituciones y organizaciones interesadas en promover los estudios sobre relaciones entre los grupos humanos y la naturaleza, analizando sus implicancias ambientales, sociales y económicas a nivel local, regional y mundial.

Pautas e Información a: asauee.viijornadas2015@gmail.com

Página: asauee2015.org

¿Dónde está el nudo de la cuestión ecológica?, por Leonardo Boff

¿Dónde está el nudo de la cuestión ecológica? (II), por Leonardo Boff

15/12/2014

En el artículo anterior con el mismo título abordamos el lado objetivo de la cuestión ecológica, tratando de superar el mero ambientalismo a partir de una nueva visión del planeta, de la naturaleza y del ser humano, como la porción pensante de la Tierra.

Pero esta consideración es insuficiente si no se completa con una visión subjetiva, aquella que afecta a las estructuras mentales y los hábitos de los seres humanos. No basta ver y pensar diferente. Tenemos también que obrar diferente. No podemos cambiar simplemente el mundo. Pero siempre podemos empezar a cambiar este pedazo del mundo que somos cada uno de nosotros. Y si la mayoría incorpora este proceso daremos el salto cuántico necesario hacia un nuevo paradigma de habitar la única Casa Común que tenemos.

Nos inspira la Carta de la Tierra, en cuya redacción tuve el honor de participar bajo la coordinación de M. Gorbachov entre otros. Insatisfechos con los resultados finales de la Rio+20 un grupo, entre ellos jefes de Estado, decidió hacer una consulta a las bases de la humanidad para levantar principios y valores con vistas a una nueva relación con la Tierra y a nuestra convivencia sobre ella. Cito la parte final que resume todo:

«Como nunca antes en la historia, el destino común nos invita a buscar un nuevo comienzo… Esto requiere un cambio de la mente y del corazón. Requiere un nuevo sentido de interdependencia global y de responsabilidad universal. Concluye la Carta: “debemos desarrollar y aplicar con imaginación la perspectiva de un modo de vida sostenible a nivel local, regional, nacional y global”» (n. 16 f).

Ponerle precio a los ecosistemas, no siempre es bueno, publicado en Sci Dev Net

Ponerle un valor monetario a los ecosistemas y a los servicios que ofrecen no siempre deriva en mejores políticas para la conservación de la biodiversidad, advierte un artículo de opinión publicado en Science (31 de octubre).  

En su texto, Bill Adams, jefe del Departamento de Geografía de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), señala que al ponerle un precio a los servicios de los ecosistemas basándose en lo útil que estos puedan resultarle a las personas, pueden perderse valores que favorecen la conservación de la biodiversidad.      Puede ocurrir, por ejemplo, que al valuar financieramente un ecosistema se tomen acciones políticas (como concesiones para explotación de recursos naturales) que al final deterioran las relaciones con las comunidades indígenas o habitantes originarios de la zona, que muchas veces son quienes velan por el mantenimiento del ecosistema.   Además, Adams observa que se podría derivar en la introducción de elementos artificiales o especies exóticas en el ecosistema, y así generar modificaciones sustanciales o deterioro.   Por ejemplo, “servicios como el secuestro de carbón podrían ser proveídos en el futuro por ecosistemas que retienen poca de su diversidad original. Esos ecosistemas ofrecen poco valor en términos de conservación de la biodiversidad”, explica el artículo.   Para él, la valoración de los ecosistemas como técnica para tomar medidas económicas y de conservación es un tema de interés en el mundo, pero es especial en países en desarrollo, donde se concentra la gran mayoría de la biodiversidad del mundo.   Como ejemplo, el autor cita el caso del murciélago mexicano “cola de ratón” (Tadarida brasiliensis mexicana), vital en el control de las plagas de los cultivos de algodón estadounidenses. Sin embargo, el valor monetario asignado a este servicio del ecosistema cayó 79% entre los años 1990 y 2008, luego de que se introdujeran varios tipos de semillas transgénicas de este algodón resistentes a las plagas.

Walter Pengue, profesor titular de Ecología en la Universidad Nacional de General Sarmiento (Argentina), dice a SciDev.Net que la reflexión de Adams llega en un momento adecuado, dado que en enero de 2015 se realizará en Bonn, Alemania, la reunión de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), en la que espera tratarse este tema.  

Por su parte, Marco Otoya, del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional de Costa Rica, señaló que si bien las observaciones de Adams son valiosas, es necesario analizar con mayor profundidad “aquellos casos en donde la valoración ha generado cambios drásticos en los ecosistemas, como la sustitución del capital natural por capital hecho por el ser humano y el deterioro de la condiciones socioeconómicas de la población”.

Enlace al artículo en Science - See more at: http://www.scidev.net/america-latina/biodiversidad/noticias/ponerle-precio-a-los-ecosistemas-no-siempre-es-bueno.html

Comentario de Walter Pengue sobre el articulo:

Comentario de W. Pengue al artículo de Adams, W.M., Science, Oct 31, 2014, Vol 346, Nº 6209, Pag. 549,

The value of valuing nature

Valuing nature in economic terms is not always

beneficial for biodiversity conservation

 

El artículo es sumamente interesante y además, un punto de alerta hacia aquellos que en algún momento consideraron que las oportunidades de conservación de recursos naturales, biodiversidad y servicios ecosistémicos, podrían encontrarse en la valoración económica (crematística) casi como de una manera exclusiva. Pone aquí entonces un punto de alerta indicando que si bien, a veces esto es posible, en muchas otras oportunidades, la cuestión incumbe a una complejidad importante que no puede considerarse en su integralidad a través del mercado.  Justamente el año pasado, en un artículo que publicamos en Conservation Letters (Muradian et al 2013), citado también por el autor, un conjunto de investigadores alertábamos sobre esta cuestión, atractiva, útil a veces, pero peligrosa en otras tantas. 

La conservación, el mantenimiento y valoración de los servicios ambientales es un tema complejo e incluye, tal como lo indicamos desde la economía ecológica, de la aplicación de métodos que capturen no solamente el precio (de mercado) de un recurso o servicio sino especialmente su valor y prestación, muchas veces compleja.  En ese sentido, la ampliación de criterios desde una visión monocriterial a una multicriterial, que capturando el criterio económico, también se amplíe a la incorporación en un pie de igualdad de valores sociales, culturales, ecológicos se hace imprescindible, cuando además estamos hablando de lo inconmensurable de un determinado e irreemplazable en muchos casos, recurso o servicio ambiental.

La búsqueda exclusiva del pago por servicios ambientales (PSA) puede a veces conllevar de en lugar de soluciones ganar-ganar a resultados inefectivos, hechos similares y ya muy conocidos en las experiencias tempranas de propuestas de planes de conservación y proyectos de desarrollo.  Es necesario entonces, alertar a los decisores de políticas públicas de la importancia pero de las restricciones de estas herramientas y ayudarles con herramientas, por ejemplo, propuestas más integrales desde disciplinas como la economía ecológica, que les sirvan a construir una gobernanza ambiental de los recursos que estamos perdiendo.

Justamente, tengamos en cuenta que estos artículos y documentos llegan en el momento apropiado, en tanto muy próximamente se reunirán en Bonn, en enero de 2015, el  Plenary of the Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services(IPBES), que justamente encomendó a varios grupos de expertos, un conjunto de documentos que pretenden incorporar una discusión y visión más amplia sobre las formas de valoración de la biodiversidad y sus servicios.

En este sentido, desde América Latina, además de las posturas científicas especificas, que desde ya nos permiten estar proponiendo la incorporación plena en estas discusiones sobre los aspectos multicriteriales y multidimensionales importantes de las prestaciones de la biodiversidad - a ello agreguemos los servicios de la biodiversidad de suelos por ejemplo, imprescindibles para garantizar la seguridad alimentaria, como así también las prestaciones de la polinización - comienzan a escucharse otras visiones y agendas que incorporan una visión holística, integral e inseparable de lo que bien conocemos aquí como la “Pacha Mama”, “Mother Earth” o Gaia. Un abordaje novedoso que países como Bolivia y el Ecuador, y otras naciones por ejemplo europeas, comienzan a mirar de una forma más respetuosa, generando un sincretismo científico y comunitario social, respetable e importante también de mirar, especialmente cuando en frente, tenemos el fracaso de practicas parciales en el abordaje de una visión y mirada que es indefectiblemente sistémica e integral.

América Latina es una de las últimas fronteras ambientales y en recursos globales, muy mirada hoy en día por todo el mundo desarrollado, lo que hace que se convierta en una obligación de los decisores de políticas públicas fortalecer sus capacidades de gestión y administración de recursos tan vitales, escasos y necesarios, tanto regional como mundialmente. 

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