-
24/05Pueblo Kichwa de Rukullacta rechaza presencia de petrolera Ivanhoe en su territorio
-
24/05Bariloche: científicos buscan sustituir el cemento por ceniza volcánica como material de construc...
-
24/05A través de ONGs, el capitalismo verde enreda la Amazonia
-
23/05Noticias Breves de la Semana (521)
-
23/05Según un estudio reciente de la Unión Europea, los biocombustibles empeoran el cambio climático
-
23/05Espirituales de la nueva era global. Construyendo las bases de una nueva humanidad y sociedad
-
23/05Semarnat asegura que se ha reducido la tasa de deforestación en Sinaloa
-
22/05En los químicos están los enemigos genéticos
-
22/05Reconocimiento de ONU incentiva al Perú a seguir trabajando por derechos de indígenas
-
22/05El agua maltratada en el país del agua. Un negocio para pocos y un problema para muchos
Editorial de Ambiente y Sociedad, Año 4 Nº 133
Estimad@s Amig@s
Todos nosotros hemos escuchado hablar muchas veces de la
"Deuda Externa". Mas allá de que se discuta si debe ser pagada
o no en su totalidad, revisada, reprogramada, condonada o
repudiada, todos sabemos que existe.
Sabemos también que en este momento la Deuda Externa de
América Latina en su conjunto supera los 800 mil millones de
dólares, cuando hace un par de décadas no alcanzaba los 5 mil
millones y que nuestros países pagan cada año mucho mas
dinero en concepto de intereses de esa deuda del que invierten
para garantizar que se respeten los derechos humanos de sus
pueblos, tales como el derecho a la educación, a la salud y a la
justicia, o el derecho a un ambiente sano y una vida digna.
Sin embargo, aunque es la mas conocida, esa "Deuda Externa"
no es la única deuda que existe. Podemos al menos tener en
cuenta dos deudas mas y bastante mas importantes.
Una de ellas es muy antigua, tanto que se remonta a una época
en la que Nuestra América era sustentable, gracias a que se
amaba y respetaba a la Naturaleza. Esta deuda de la que solo
una parte está documentada a través del Archivo de Indias, que
cuenta con papeles, recibos y firmas que la respaldan, informa
que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a Europa 185 mil
kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.
Esta deuda que al día de hoy mantiene el Continente Europeo con
América, principalmente Latinoamérica y el Caribe , sin haber pagado
un peso de capital ni de intereses, seria, si actualizáramos
razonablemente su valor, muy superior a la Deuda Externa que se
nos reclama.
Otra deuda es la llamada "Deuda Ecológica". The Friends of the
Earth Internacional dice sobre ella que "La acumulación de
responsabilidad de los países industrializados por la destrucción
(del medio ambiente) causada por sus patrones de producción y
consumo, es la llamada Deuda Ecológica. La riqueza extraída por
los Países del Norte a expensas de la población que vive en los
Países del Sur, ha contaminado su legado natural y medios de
subsistencia. La deuda ecológica igualmente incluye la apropiación
ilegitima de la atmósfera y de la capacidad del planeta por parte
del mundo industrializado. Esta deuda es el resultado de un modelo
de desarrollo que esta empezando a difundirse a través del mundo
y que amenaza a la subsistencia de las economías locales".
Entonces, si existen al menos tres deudas, ¿por qué solo la
"Deuda Externa" es exigida con vehemencia y su no pago acarrea
sanciones políticas y económicas?
Los países del Sur, los países "subdesarrollados", somos quienes
debemos decir Basta! Basta de que se sigan endeudando con
nosotros. Basta a que nos sigan contaminando el aire, el agua y
el suelo. Nosotros venimos pagando desde hace mucho tiempo con
el hambre y la miseria de nuestros pueblos. Es hora de decir Basta
de pagos sin causa y si quieren hacer cuentas que nos digan
primero como nos proponen pagarnos sus deudas.
Solo si empezamos a decir Basta con todas nuestras fuerzas,
podremos salvar el planeta y el futuro de la humanidad. Y Basta
significa No al ALCA, al NAFTA, al TLCAN, ni a ningún otro tratado
saqueador y ambientalmente insustentable. No a las Guerras,
No al Pago de la Deuda que no debemos. Basta es empezar a decir
todos los No que sean necesarios para que un mundo mejor
sea posible y podamos comenzar a construirlo.
Gracias a tod@s y hasta la próxima publicación.
Ricardo Natalichio,
Director
rdnatali@ecoportal.net




