Contaminacion del aire en Zonas Urbanas
En las últimas décadas el desarrollo de la epidemiología ambiental realizó un gran avance en estos estudios y ha permitido establecer los límites tolerables de distintos compuestos en las atmósferas urbanas
Contaminación del aire en Zonas Urbanas Las partículas, en especial las que provienen de procesos de combustión, pueden tener distintos tamaños que determinan el riesgo. Así aquellas muy grandes son detenidas en la primera parte del tracto respiratorio y, arrastradas por el mucus, terminan siendo deglutidas o expulsadas por la nariz. Las más pequeñas evitan estas defensas del aparato respiratorio y llegan a los alvéolos pulmonares donde pueden producir daños considerables.
Estas partículas se encuentran habitualmente en suspensión en el aire de las ciudades y son originadas por algunos procesos industriales, los automotores y el humo de cigarrillo, este último de gran importancia como contaminante de ambientes cerrados. Son las responsables de la mayoría de los procesos alérgicos que sufren los seres humanos y de gran cantidad de infecciones del tracto respiratorio. Los gases como óxidos de azufre (SOx) y óxidos de nitrógeno (NOx) también son originados en las combustiones de petróleo, gas y materiales orgánicos. El anhídrido sulfuroso (SO2) es uno de los contaminantes del aire más conocidos en las zonas industrializadas.
Para los seres humanos es un gas sofocante e irritante cuando actúa sobre la parte superior del tracto respiratorio en altas concentraciones. En las cantidades que pueden encontrarse en la atmósfera de las ciudades (alrededor de 1 ppm) produce un ligero aumento en la resistencia la paso del aire en los bronquios. de allí que en los grandes episodios de contaminación urbana, como en la ciudad de Londres en 1952, los más afectado fueron las personas asmáticas. En la atmósfera el SO2 se combina con agua para producir ácido sulfúrico lo que daña a objetos metálicos, pinturas y mármoles.
Al caer como precipitación genera las conocidas "lluvias ácidas" que alteran los ecosistemas al destruir especies vegetales. Al cambiar la acidez en los lagos se producen también alteraciones en el número de especies acuáticas. Los óxidos de nitrógeno por su parte se originan principalmente por los escapes de automotores y están relacionados con otro gas el monóxido de carbono (CO). Los niveles que puedan alcanzar estos contaminantes están influidos por el número de automotores y por la velocidad a la cual circulan.
A medida que aumenta la velocidad del automóvil estos compuestos disminuyen, es decir que uno de los fenómenos que contribuye en mayor medida a la contaminación de áreas urbanas es la congestión del tránsito. En lo referente a los efectos sobre la salud humana los óxidos de nitrógeno son irritantes similares a los de azufre y el monóxido de carbono en bajas concentraciones actúa produciendo cambios en la agudeza visual y alterando los reflejos en las pruebas psicomotoras. Estas alteraciones resultan particularmente importantes para los conductores de vehículos.
El plomo presente en la atmósfera generado por compuestos adicionados a combustibles. Actualmente el amplio aumento en el uso de naftas sin derivados de plomo en los aditivos ha permitido un notable descenso de este contaminante en los centros urbanos. Otros compuestos de interés son las naftas y otros combustibles que se evaporan y pasan a la atmósfera. Estos hidrocarburos no tienen un efecto notable sobre la salud humana pero se combinan con otros contaminantes, como los óxidos de nitrógeno en presencia de luz ultravioleta para generar compuestos oxidantes conocidos como smog fotoquímico.
Actúan así sobre las mucosas produciendo irritación, en particular en los ojos y en el tracto respiratorio. Pueden además alterar materiales como el caucho y las pinturas. El efecto de la contaminación del aire sobre las personas es difícil de estudiar por una serie de factores:
* Los contaminantes no actúan por separado, son mezclas complejas de composición variable.
* Gran parte de la población tiene el hábito de fumar. Incorpora con esta actividad gran cantidad de partículas y gases peligrosos a su organismo y al de aquellos que se encuentran en el mismo ambiente.
* La dificultad de encontrar poblaciones humanas que viviendo en ambientes diferentes tengan las suficientes características en común como para compararlas y establecer el efecto del aire contaminado. En las últimas décadas el desarrollo de la epidemiología ambiental realizó un gran avance en estos estudios y ha permitido establecer los límites tolerables de distintos compuestos en las atmósferas urbanas. Estos límites han sido aceptados por la Organización Mundial de la Salud y tienen carácter internacional. Una de las preguntas habituales es acerca del grado de contaminación tiene el aire de la ciudad donde habitamos. La respuesta a esta pregunta no es sencilla. Desde hace más de 30 años los técnicos y científicos que han encarado el problema han notado que no es útil medir el nivel de un solo contaminante. Tampoco sirve de mucho realizar determinaciones en un solo lugar. Los compuestos liberados a la atmósfera se mezclan, difunden y se distribuyen de acuerdo a los movimientos verticales y horizontales de las masas de aire. Hay variaciones por precipitaciones, por la presencia de obstáculos como edificios, por la variación de temperaturas entre el día y la noche, etc. El sistema de distribución de gases y partículas en la atmósfera depende así de una gran cantidad de variables, muchas de ellas aleatorias.
Corresponde a lo que se define como distribución caótica. La única solución posible es la medición continua, en distintos puntos geográficos, estratégicamente seleccionados, de los contaminantes que se mencionaron más arriba. Así, mediante un cálculo matemático se puede definir en cada punto de toma de muestra el índice de contaminación. Con los valores índices calculados se puede establecer el nivel de contaminación urbano para un tiempo determinado y corto, no mayor a 2 horas. Con todos los valores de niveles de contaminación tomados en forma contínua durante varios años se puede definir la tendencia en la dispersión de contaminantes para cada estación del año. Como puede verse no es suficiente medir, como se hace en la ciudad de Buenos Aires, un solo contaminante en un solo lugar y pretender conocer con esto el grado de contaminación atmosférica urbana, se requiere una red fija. En Argentina no existe este tipo de redes para toma de muestra continua. Se han realizado algunas experiencias en las ciudades de Córdoba y Mendoza. Muy poco se ha estudiado este problema en el área de Buenos Aires y Gran Buenos Aires y cuando se lo ha hecho ha sido en forma esporádica, sin continuidad en mediciones ni en equipos ni en localización geográfica. Los datos de mayor importancia en la zona, aunque limitados por razones presupuestarias, se realizaron con equipos de la ex Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires a través de la Dirección General de Política y Control Ambiental. El no saber mucho acerca del problema de contaminación atmosférica es una decisión política que actúa a favor de quienes contaminan y en contra de la salud de la población ya que no pueden tomarse las medidas necesarias para evitar las emisiones y disminuir así gases y partículas en el ambiente, las consecuencias se verán en los próximos años.
Fuente: Ambiente Ecológico - Por Dr. Juan Morettón
Comentarios de los visitantes sobre este artículo
Suscribete GRATIS a "Ambiente y Sociedad", nuestra publicación semanal de Noticias y Novedades ambientales con mas de 120.000 suscriptores, envía un mensaje a subscribe@ecoportal.net


