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Entrevista con el Dr. Adolfo Maldonado. Banano: el rostro tóxico de las fumigaciones aéreas

11/05/12

Hoy muchos campesinos piensan que no se puede producir sin el uso de los agrotóxicos y sin embargo, el uso de los plaguicidas, el uso de todos estos abonos que no son orgánicos, sino que son químicos, vienen asociados a una industria que lo que busca son réditos económicos a cualquier costo.

Agencia TEGANTAI: ¿Qué opinión tiene sobre los impactos de las fumigaciones aéreas en plantaciones bananeras?

Adolfo Maldonado: Los estudios que hemos hecho han demostrado que hay un impacto enorme de las aspersiones aéreas. Hemos encontrado que hay mayores niveles de cáncer, de malformaciones congénitas y de cuadros como alergias que realmente están supeditadas al uso de pesticidas de manera aérea. Hemos comparado comunidades donde se hacen aspersiones aéreas con químicos y comunidades donde las fumigaciones se hacen con bombas manuales, y hay unas diferencias enormes pues los impactos son grandísimos. Lo peor de todo es que no hay ninguna medida de una autoridad local, provincial o nacional que adopte controles sobre este tipo de aspersiones aéreas.

AT: ¿ Qué sustancias se utilizan en las fumigaciones?

AM: Sustancias hay muchas y muy variadas, que se usan de manera indiscriminada y sin ninguna responsabilidad. No se está fumigando con un sólo producto, sino que la mayoría de las veces se utilizan cócteles de sustancias. Cuando se hacen estudios sobre los productos químicos, los estudios se hacen sobre una sóla sustancia. Cuando se están utilizando varios, no existen estudios que permitan ver si los impactos son más, porque la suma de los efectos es más que con cada uno de los productos.

A veces estas sustancias se ayudan unas a otras en lo que se llama un sinergismo, y los impactos son mucho mayores que los de cada producto por separado.

AT: Las fumigaciones con bombas manuales también provocan graves impactos…

AM: Las fumigaciones con bombas tienen su impacto, sobre todo en el hecho de que la mayoría de las veces los campesinos se van acostumbrando al uso de una serie de productos tóxicos y se van olvidando de los conocimientos ancestrales que son parte de la agricultura. La agricultura es la cultura del campo y tiene tras de sí una serie de conocimientos, sin embargo el uso de los plaguicidas, de la úrea de origen químico, viene precisamente a quebrar ese conocimiento en función de la acumulación económica, pensando que se va a producir mucho más.

Hoy muchos campesinos piensan que no se puede producir sin el uso de los agrotóxicos y sin embargo, el uso de los plaguicidas, el uso de todos estos abonos que no son orgánicos, sino que son químicos, vienen asociados a una industria que lo que busca son réditos económicos a cualquier costo.

Por eso a los chanchos se les cortan las piernas para que no caminen y se les pueda engordar, a las vacas se les tiene enchufadas directamente durante años enteros a las máquinas extractoras de leche, sin tiempo de descanso y esto ha acortado notablemente el tiempo de vida a estos animales; lo mismo ocurre con la agricultura, le ha acortado el tiempo de uso del suelo.

AT: ¿Cuando se habla de “ciclos de fumigaciones”, a qué se hace referencia?

AM: Cuando hablamos de ciclos de fumigaciones, estamos hablando de aspersiones aéreas. Normalmente la industria bananera y las empresas bananeras actualmente están en un promedio de 22 a 29 ciclos de aspersiones aéreas al año. Esto significa que se fumiga cada 15 días en las zonas aproximadamente. Esto es una irresponsabilidad absoluta. Sobre todo hay que tener en cuenta una situación: cuando se fumiga, no se fumiga para curar, se fumiga para prevenir. Se están usando toneladas de químicos, por cada hectárea se están utilizando en promedio 65 Kilos de plaguicidas al año, y esto es una barbaridad.

Las empresas que están detrás de la venta de agroquímicos han constituido una ONG que se llama CROPLIFE, que funge como una organización científica y sin embargo es la que está metida en el control de las aspersiones, es la que decide junto con el MAGAP cuál es el número de ciclos que se tiene que aplicar para cada producto. Esto es tan sinsentido como pedir a las empresas farmacéuticas que se metan en los hospitales y decidan cuáles son los tratamientos, los protocolos para las enfermedades. Esto se está haciendo en el campo y es gravísimo.

AT: Luego de la presentación de sus estudios sobre fumigaciones en la Costa, el Estado se comprometió a adoptar políticas públicas en este tema. ¿hubo cumplimiento?

AM: Los primeros estudios que se realizaron estaban centrados en la zona de Salitre. El Municipio tomó muy en cuenta los resultados y decidió iniciar una campaña de control sobre las fumigaciones aéreas. Lamentablemente hubo nuevas elecciones y hubo un cambio en la directriz y finalmente decidieron que eso no daba ingresos económicos, o que los bananeros se podrían oponer; entonces eso se paralizó. Los estudios fueron el resultado de un peritaje para la Defensoría del Pueblo, en ese caso hubo una paralización de un químico: el Mancozeb, al que se denunciaba como causante de la muerte de cientos de personas y se hizo una parálisis completa del uso a nivel nacional. Se prohibió.

Lamentablemente, esa paralización sólo duró un año y después sin que hubiera nuevos estudios, el gobierno aceptó el uso del Mancozeb. Entonces, nos encontramos con que nuevamente hay una situación de un gran poder económico que está dentro de la estructura de gobierno, o dentro de la estructura que toma decisiones y son ellos quienes están presionando para que se den este tipo de políticas. Lamentablemente cuando la Defensoría del Pueblo ha querido entrar para verificar las condiciones en que se encuentran los trabajadores en las zonas bananeras, los mismos bananeros, armados, han rechazado la presencia de la Defensoría. Estamos hablando de una agroindustria cada vez más poderosa. Y lamentablemente esta medida de mantener y ampliar los ciclos de fumigaciones aéreas se presenta como si fuera un privilegio, no solamente para los grandes, sino también para los medianos y hasta pequeños bananeros.

AT: ¿Cuándo fue ese “recibimiento” a la Defensoría del Pueblo?

AM: Esto fue hace un año y medio aproximadamente. Estamos esperando que la Defensoría emita una resolución porque ya tiene toda la información sobre cuáles son los impactos, cuáles son las zonas bananeras, no solamente de Los Ríos, o El Oro, o Guayas, sino también Esmeraldas; se hizo todo un levantamiento de información en todas estas provincias. Es cuestión de unas pocas semanas para que salga el informe.

AT: ¿Quiénes están detrás de los agrotóxicos?

AM: Están grandes empresas, los poderes económicos más importantes del país. Tenemos entendido que uno de los principales es la familia Febres Cordero y son ellos quienes promueven la importación de estos agrotóxicos al país. Reitero, CROPLIFE forma parte del grupo que toma decisiones sobre cuántos y cuáles son los ciclos de aspersión para la industria bananera. Entonces todas las empresas que forman parte de este colectivo, donde está BASF, está MONSANTO, SYNGENTA, BAYER, están presionando para decidir cuáles son los ciclos de fumigaciones en las bananeras, porque esto les asegura jugosas ganancias. www.ecoportal.net

Agencia Tegantai
www.agenciaecologista.info

Comentarios de los visitantes sobre este artículo

, por Cesar (21/08/2012)

Desgraciadamente no se aprecia por ningún lado la ética; y solamente se ven plasmados los intereses de las empresas.

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