23/10/2003

Guerras Biotecnológicas: Libertad Alimenticia o Esclavitud Alimenticia. Por Vandana Shiva

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Guerras Biotecnológicas: Libertad Alimenticia o Esclavitud Alimenticia. Por Vandana Shiva

Conservamos y compartimos nuestras semillas, boicoteamos las semillas corporativas, estamos creando zonas agrícolas libres de patentes, de productos químicos y de ingeniería genética para asegurar que nuestra agricultura permanezca libre de monopolios corporativos y de la contaminación química y genética.

Monsanto, a través del gobierno de los Estados Unidos, intenta desesperadamente invertir el fracaso de sus aventuras creando mercados para sus cultivos genéticamente modificados (OGM) mediante la coerción y la corrupción.

La Unión Europea aún no ha aprobado los cultivos GM para su uso comercial o la importación de alimentos transgénicos. Brasil ha prohibido los cultivos GM mientras que en la India no se ha aprobado el uso de cultivos GM y se ha detenido la propagación hacia el norte del algodón "Bt." (modificado genéticamente) después de su pobre rendimiento en el sudeste de la India durante la primera temporada de plantación comercial en el año 2002.

La UE, Brasil y la India están siendo todos atacados, de forma manifiesta o clandestinamente, por no adoptar sin cautela los cultivos modificados genéticamente y por querer garantizar la bioseguridad.

Los Estados Unidos (EEUU) amenazan con iniciar una disputa contra la UE en la Organización Mundial del Comercio (OMC) por no importar alimentos transgénicos. El representante estadounidense del comercio, el Sr. Zoellick, estuvo en Brasil a finales de mayo para forzar el levantamiento de la prohibición contra los cultivos GM en ese país. El Secretario de Estado de EEUU trató de intimidar a los países sudafricanos asistentes a la Cumbre de la Tierra en Johannesburgo para que acepten alimentos transgénicos, pero Zambia rehusó ser amenazada. En la India, la embajada de los EEUU, a través de la Oficina del Primer Ministro, trató de presionar al Ministerio del Medio Ambiente de ese país, para que se permitiera la importación de maíz GM, pero una movilización gigantesca de mujeres, organizadas bajo el título de Alianza Nacional de Mujeres por los Derechos Alimenticios del movimiento de Mujeres Diversas por la Diversidad, hizo posible que se regresaran dos cargamentos de diez mil toneladas de maíz GM. Desde entonces, el Presidente del Comité de Aprobación de Ingeniería Genética, el cual se opuso a los cultivos e importaciones GM ha sido destituido y hubo muchos cambios en el Ministerio de Agricultura.

Por razones ecológicas y de salud, gente libre con información libre están diciendo no a los alimentos transgénicos. Sin embargo, la ingeniería genética está siendo impuesta en el mundo por un puñado de corporaciones transnacionales que cuentan con el apoyo de un gobierno poderoso.

Los cultivos comerciales producidos con la ayuda de la ingeniería genética no están produciendo más alimentos ni están reduciendo el uso de productos químicos. Mientras que el argumento basado en el hambre es el que más frecuentemente se usa para fomentar y promover la ingeniería genética, los OGMs tienen más que ver con el hambre monetaria de las corporaciones que con el hambre de la gente pobre. De hecho, un artículo publicado en la edición internacional del Herald Tribune de fecha 29 de mayo de 2003 y titulado "La guerra biotecnológica reformulada como una cuestión de hambre" reporta,

El presidente George Bush está colocando su ataque contra la resistencia europea ante los cultivos genéticamente modificados como parte de una campaña contra el hambre en el mundo.

Bush y sus ayudantes están presentando un alegato emocional, diciendo que la posición de la administración forma parte de la guerra contra el hambre en el mundo. En un discurso pronunciado la semana pasada, acusaron a Europa de obstaculizar "la gran causa de terminar con el hambre en África" por prohibir los cultivos genéticamente modificados. (IHT, 29 de mayo, 2003)

La tecnología de ingeniería genética no tiene que ver con la superación de la escasez de alimentos, sino con la creación de monopolios sobre los alimentos y las semillas, el primer eslabón en la cadena de la vida misma.

Después de haber presionado al gobierno de Lula en Brasil para que levantara temporalmente la prohibición de los GMOs, Monsanto ahora demanda derechos sobre los genes en los cultivos "Round up Resistance Soya", mostrando una vez más que las ganancias proporcionadas por estos derechos constituyen el verdadero objetivo de la expansión de los cultivos GM.

La India ha sido forzada ha cambiar sus leyes de patentes bajo el TRIPS y los mayores beneficiarios de la Segunda Enmienda de la Ley de Patentes de la India de 1970 son corporaciones como Monsanto, que buscan patentes en cultivos genéticamente modificados.

Las patentes también criminalizan y hacen ilegal el trabajo humano para la reproducción de la vida. Cuando las semillas son patentadas, los agricultores, que ejercen su deber de ahorrar e intercambiar semillas, son tratados como "ladrones de propiedad intelectual". Esto puede llegar a límites absurdos como es el caso de Percy Schnieser cuyo campo de canola fue contaminado por el producto "Round up Resistant Canola" de Monsanto y, en vez de Monsanto compensar a Percy por contaminación, según el principio "el contaminador paga", Monsanto lo demandó por 200 mil dólares por robo de sus genes. Monsanto usa agencias de detectives y a la policía para controlar a los agricultores y sus cultivos. Las patentes implican estados policíacos.

La ingeniería genética no está únicamente causando contaminación genética de la biodiversidad y creando bioimperialismo, monopolios sobre la vida misma. Está también causando contaminación del conocimiento -deteriorando la ciencia independiente y promoviendo la seudo-ciencia. Está causando monopolios del conocimiento y la información.

La victimización a la que se vieron sometidos el Dr. Arpad Putzai quién mostró los riesgos para la salud de las papas transgénicas y el Dr. Ignacio Chapela quien mostró que el maíz mejicano había sido contaminado en su centro de diversidad son ejemplos de la intolerancia hacia la ciencia real de un sistema científico controlado por las corporaciones.

La manipulación por parte de Monsanto de los datos relacionados con el algodón "Bt." en la India es un ejemplo de la promoción de una tecnología que es innecesaria, sin verificar y peligrosa a través de una seudo-ciencia. Mientras, la producción de algodón transgénico bajó un 80% y los agricultores tuvieron pérdidas de cerca de 6000 Rs. por acre. Monsanto usó a Martin Qaim (Universidad de Bonn) y David Zilberman (Universidad de California, Berkeley) para publicar un artículo en la revista Ciencia que sostenía que la producción de algodón transgénico había subido un 80%. Qaim y Zilberman publicaron su artículo basándose en datos suministrados por Monsanto provenientes de los ensayos de Monsanto y sin basarse en las cosechas de los campos de los agricultores en su primer año de plantación comercial.

Los datos manipulados que presentan un fracaso del algodón "Bt." como un milagro esconden el hecho de que los insectos y enfermedades no previstas aumentaron en un 250-300%, los costos de las semillas subieron un 300%, y la cantidad y la calidad del algodón fueron bajas. Por esta razón, el 25 de abril de 2003, el Comité de Aprobación de Ingeniería Genética (GEAC según sus siglas en inglés) del Gobierno de la India no consintió que Monsanto vendiera semillas de algodón "Bt." en el norte de la India.

Las falsas alegaciones de Monsanto fueron igualmente confirmadas en el fracaso total del maíz híbrido en el estado de Bihar, por lo cual la compañía fue puesta en la lista negra del gobierno.

En Rajasthan, Monsanto se condecoró a sí misma por producciones milagrosas. Mientras que los folletos declaraban 50 a 90 q/acre, los agricultores cosecharon 7 q/acre solamente, 90% menos de lo prometido. Los agricultores en Udaipur, distrito de Rajasthan, han comenzado una campaña para boicotear las semillas de Monsanto.

Reportes acerca de estos fracasos no llegan al nivel internacional porque Monsanto controla los medios de difusión masiva al bies de sus relaciones públicas, tal y como trata de controlar gobiernos y la ciencia.

Nuestros cultivos y alimentos están siendo contaminados, nuestras investigaciones científicas y agencias reguladoras amenazadas y corrompidas.

Este es el contexto en el que tiene lugar la Conferencia de Biotecnología para Ministros de Agricultura en Sacramento, California, auspiciada por Ann Vanneman, Secretario de Agricultura de los EEUU. Ann Vannenman dirigía Agracetus en el pasado, una subsidiaria de Monsanto. El Ministerio Brasilero de Agricultura es un rehén de Monsanto. La destitución del Ministro de Agricultura de la India, Ajit Singh, unos pocos meses antes de las elecciones generales es un hecho destinado a asegurar que la amenaza a la supervivencia de los campesinos bajo el control corporativo de la agricultura no se convierta en un tema importante en el orden del día y que el Ministerio de Agricultura de India también caiga bajo el control de Monsanto/Cargill. La primera actividad en la que participó el nuevo ministro de agricultura, Rajnath Singh, fue una Conferencia Global de la Semilla organizada por la industria biotecnológica.

La sustentabilidad y la ciencia están siendo sacrificadas por un experimento insensato con nuestra biodiversidad y nuestros sistemas alimenticios y que conduce a las especies y a los campesinos a la extinción. Debemos restituir la tecnología a la ecología y la ética para asegurar que se considere la totalidad de los costes ecológicos y sociales.

Lo que está en juego es la evolución de la naturaleza y la supervivencia de la gente, nuestra soberanía alimenticia y nuestra libertad alimenticia, la integridad de la creación y nuestros sistemas alimenticios basados en la libertad evolutiva de la naturaleza y las libertades democráticas de agricultores y consumidores. La alternativa que enfrentamos está entre el bioimperialismo o la biodemocracia. ¿Tendrán unas pocas corporaciones un poder dictatorial sobre nuestros gobiernos, nuestros conocimientos e información, nuestras vidas y toda la vida en el planeta o nos liberaremos nosotros y a todas las especies, como miembros de la familia de la Tierra, de la prisión de las patentes y de la ingeniería genética?

Necesitamos recuperar nuestra libertad de decisión con respecto a cómo alimentarnos y nuestra soberanía sobre nuestros alimentos.

Nuestro movimiento en la India quiere defender nuestra libertad en las semillas (Bija Swaraj) y nuestra libertad en los alimentos (Anna Swaraj) defendiendo nuestros derechos y negándonos a cooperar con leyes inmorales e injustas (Bija Satyagraha). Conservamos y compartimos nuestras semillas, boicoteamos las semillas corporativas, estamos creando zonas agrícolas libres de patentes, libres de productos químicos, libres de ingeniería genética para asegurar que nuestra agricultura permanezca libre de monopolios corporativos y de la contaminación química y genética. Nuestro pan es nuestra libertad. Nuestra libertad garantizará nuestro pan. Y cada uno de nosotros tiene el deber de ejercer la libertad del pan (Anna Swaraj) - por el bien de la tierra, de todas las especies, para nosotros y las generaciones futuras.

Traducido por Elías Murdoch y revisado por Alfred Sola

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