Mas de la mitad de los tiburones migratorios y el 66 por ciento de las poblaciones de peces transzonales y de alta mar se encuentran sobreexplotados o agotados, según el informe. Aquí se incluyen especies como la merluza blanca, el bacalao del Atlántico, el mero, el pez reloj anaranjado, el tiburón elefante y el atún rojo.
Un informe de la FAO pide reforzar la ordenación de la pesca en aguas internacionales
5 de marzo de 2007, Roma – A pesar de que la proporción de poblaciones de peces que la FAO considera sobreexplotadas o agotadas ha permanecido estable durante los últimos 15 años, el estado de determinadas especies migratorias y de alta mar es motivo de seria preocupación, según advirtió hoy un nuevo informe del organismo de la ONU.
De todas las especies de peces controladas por la FAO, el 25 por ciento resultan o sobreexplotadas (17 por ciento), agotadas (7 por ciento) o recuperándose tras una fase de agotamiento (1 por ciento), según el informe El estado mundial de la pesca y la acuicultura (SOFIA, por sus siglas en inglés) publicado hoy.
Estas cifras han permanecido básicamente estables durante los últimos 15 años.
Sin embargo, el estado de las poblaciones de algunas especies que se pescan total o parcialmente en zonas de alta mar -fuera de las jurisdicciones nacionales- es motivo de gran preocupación. En particular las denominadas “especies transzonales”, que atraviesan regularmente las fronteras marítimas nacionales y las aguas internacionales, así como los tiburones oceánicos altamente migratorios.
Mas de la mitad de los tiburones migratorios y el 66 por ciento de las poblaciones de peces transzonales y de alta mar se encuentran sobreexplotados o agotados, según el informe. Aquí se incluyen especies como la merluza blanca, el bacalao del Atlántico, el mero, el pez reloj anaranjado, el tiburón elefante y el atún rojo.
“Aunque estas especies representan tan solo una pequeña parte de los recursos pesqueros mundiales, son un indicador clave del estado de gran parte del ecosistema oceánico”, aseguró Ichiro Nomura, Director General Adjunto de la FAO al frente del Departamento de Pesca.
El informe SOFIA indica además que el control de las capturas en alta mar es inadecuado, con estadísticas que cubren únicamente áreas muy amplias. Ello hace muy difícil poder evaluar con exactitud el estado de determinadas especies y gestionarlas de forma responsable.
Puntos críticos
En el conjunto de las especies marinas, el porcentaje de las que se encuentran explotadas al máximo de su nivel sostenible o de forma excesiva varía mucho de una zona a otra.
Entre las zonas que crean mayor preocupación se encuentran el Atlántico sudoriental, el Pacífico sudoriental, el Atlántico nororiental y los caladeros de pesca en alta mar del atún en los océanos Atlántico e Índico. En las áreas mencionadas la proporción de especies en la categoría de sobreexplotadas, agotadas o en fase de recuperación varía entre el 46 y el 66 por ciento del total.
“Esta tendencia confirma que el potencial de captura en los océanos ha alcanzado casi su techo máximo, lo que evidencia la necesidad de una ordenación de la pesca más prudente y eficaz para lograr recuperar unas poblaciones de peces agotadas y evitar el declive de las que se encuentran explotadas al límite, o casi, de su potencial”, añadió Nomura.
Necesario un mayor esfuerzo multilateral
El informe publicado hoy defiende la necesidad de reformas para reforzar las organizaciones regionales de ordenación pesquera (OROP), instituciones multilaterales creadas por los gobiernos para promover la cooperación internacional en materia de ordenación pesquera.
Estas organizaciones –existen ya 39 de ellas y otras se encuentran en fase de creación- representan la única forma realista de gestionar la explotación de recursos pesqueros en caso de poblaciones de peces compartidas o transzonales que se desplazan entre diversas zonas de jurisdicción nacional, entre estas zonas y alta mar o exclusivamente en aguas internacionales, según el informe SOFIA.
A pesar de los esfuerzos para mejorar su capacidad de gestión en los últimos años, “la falta de compromiso político por parte de los miembros de algunas OROP y las posturas intransigentes en su seno han obstaculizado, o incluso bloqueado totalmente, los esfuerzos de alguna de estas organizaciones para afrontar el desafío de la conservación y gestión adecuada de los recursos”, señala el documento.
“Reforzar las OROP para conservar y gestionar las reservas ícticas de forma más eficaz sigue siendo el principal desafío al que se enfrenta la ordenación de la pesca a nivel internacional”, concluye el informe.
La cuestión de la reforma de las OROP será objeto de debate durante la reunión esta semana de autoridades pesqueras de muchos países en la 27 reunión de la Comisión Pesquera de la FAO (COFI, del 5 al 9 de marzo de 2007).
La reunión abordará también otros temas, entre ellos un enfoque ecológico de la pesca y la acuicultura, la pesca en alta mar, las áreas marinas protegidas, los riesgos derivados por la pérdida o abandono de aparejos de pesca y la lucha contra la pesca ilegal.
Puntos principales del informe SOFIA
- Estado de los recursos pesqueros marinos a nivel mundial:
El 52% de los recursos se encuentra plenamente explotado, lo que significa que han alcanzado o están muy cerca de su nivel máximo de producción sostenible
El 20% está moderadamente explotado
El 17% se encuentra sobreexplotado
El 7% está agotado
El 3% está infraexplotado
El 1% está recuperándose tras una fase de agotamiento.
- La pesca de captura ha alcanzado la cifra récord de 95 millones de toneladas anuales, con 85,8 millones de toneladas procedentes de pesquerías marinas y 9,2 de la pesca en aguas continentales.
- En conjunto, la producción mundial de pescado (capturas en el mar y aguas continentales más la acuicultura) suma 141,6 millones de toneladas anuales. De ellas 105,6 millones de toneladas (el 75 por ciento) se destina directamente al consumo humano, mientras que el resto se utiliza para productos no alimentarios, como la harina de pescado (para consumo animal) y aceite.
- La acuicultura continúa siendo el sector alimentario de más rápido crecimiento en el mundo, con una producción de 47,8 millones de toneladas anuales, frente al estancamiento de la pesca de captura. Mientras que en 1980 tan solo el 9 por ciento del pescado para el consumo humano procedía de la piscicultura, hoy en día este porcentaje alcanza el 43 por ciento.
- El comercio mundial ha alcanzado un nivel récord, con exportaciones por valor de 71 500 millones de dólares EE.UU., lo que supone un incremento del 23 por ciento respecto al año 2000. www.ecoportal.net
Mayor información
George Kourous
Oficina de prensa, FAO
(+39) 06 570 53168
(+39) 348 141 6802
Pesca Agotada su Incidencia!, por Dr. Marcos Sommer (16/03/2007)
16.03.2007 Colisteros, la actividad pesquera tiene una incidencia en el ecosistema, aunque a menudo se desconoce su gravedad y el tiempo necesario para invertir sus efectos. El efecto de “cascadas tróficas”, definida como el control de la abundancia de las poblaciones pesquera naturales que componen la comunidad ecológica en un hábitat dado, está adquiriendo una gran importancia dado que ciertos depredadores, al producir efecto en cascada, regulan el tamaño poblacional de sus presas. La abundancia de las presas de las especies depredadas puede aumentar generando múltiples efectos encadenados de los cuales todavía no se tiene total conocimiento. A modo de ejemplo, en la costa de Alaska, se ha encontrado orcas que por falta de alimento se han acercado a la costa alimentándose de nutrias marinas lo que ha provocado que éstas últimas disminuyan en abundancia y con ello ha aumentado la abundancia de erizos de mar que finalmente han hecho desaparecer los mantos de algas. Recientemente investigaciones en la costa de Nova Scotia en Canadá detectaron que la disminución de la abundancia de bacalao por sobrepesca produjo una serie de efectos en cascada en múltiples poblaciones naturales. Este resultado proporciona por primera vez evidencia irrefutable de que las pesquerías no solo afectan la especie objetivo sino que también tienen vastos y todavía desconocidos efectos en toda la comunidad biológica. La retirada de ejemplares de sus poblaciones naturales también puede tener consecuencias sobre la biodiversidad o sobre el funcionamiento efectivo de los ecosistemas, con independencia de que las retiradas alcancen una dimensión tal que las especies se vean amenazadas de extinción o desaparición de una determinada zona. Es preciso encontrar un equilibrio aceptable ente los intereses medio ambientales y pesqueros. Por un lado, la propia naturaleza de la pesca hace que, para mantener la mortalidad de las especies sin interés comercial dentro de unos límites tolerables, sea conveniente restringir algunas formas de pesca. Por otro lado, la sostenibilidad del sector pesquero depende del buen funcionamiento del ecosistema y de sus especies. El exceso de capacidad de las flotas comunitarias ha dado lugar a la sobreexplotación de las poblaciones principales y a una presión excesiva en las especies no principales y el hábitat. Si a la utilización de métodos destructivos no selectivos de pesca y su uso como subproductos para alimentar otros animales, se suman las llamadas capturas incidentales anuales de peces no deseados no permitidos que entran en las redes y las especies de escaso valor o alevinos o comerciales que se tiran por la borda estimados en unos 27 millones de toneladas según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), sin tener encuentra los peces heridos que mueren después de escapar de las redes, el desperdicio anual de vida marina alcanza los 60 millones de tonelada de peces. Para comprender y juzgar la magnitud y las consecuencias de tal derroche de vida y los niveles de depredación y la esquilmación humana de los mares, debemos conocer los métodos salvajes que se emplean en las capturas de peces y otros seres vivos; aves marinas, tortugas, delfines etc., que van desde el uso de barcos dotados con nuevas redes de arrastre cuya boca, del tamaño de ocho campos de fútbol, es capaz de engullir hasta 16 aviones Boeing 747 y redes de decenas de kilómetros (que cubren una superficie marina de más de treinta y dos mil kilómetros, donde caen mortalmente atrapados millones de animales de especies no deseados). Más de la tercera parte de los peces capturados no se dedican directamente al consumo humano, transformándose mayormente en harina de pescado, con un coste por kilo muy superior al de otras materias primas vegetales: la producción, por ejemplo, de un kilo de pollo alimentado con harina de pescado requiere la captura de 90 kilos de peces. Más información: Pesca en Europa al Borde de la Extinción http://www.ecoportal.com.ar/contenido/temas_especiales/contaminacion/pesca_en_europa_al_borde_de_la_extincion , Por Dr. Marcos Sommer Pesca de Arrastre. Aniquilación Silencionsa. http://www.ecoceanos.cl/sitio/pics/documentos/14/arrastre_sommer.doc . Por Dr. Marcos Sommer Océanos "Alerta Roja". http://www.ecoportal.net/content/view/full/30426 Por Dr. Marcos Sommer Sabemos que algo va mal. Sabemos que tendremos que hacer algo. Sabemos que actuar ahora nos permitirá minimizar los costes. Y a pesar de todo no logramos reunir suficiente valor político para hacerlo. La gestión sostenible de la pesca en nuestros mares y océanos es una cuestión vitalpara el futuro del planeta. Atte. Dr.Marcos Sommer.www. oceanografossinfronteras.org