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Transgénicos, sequía y aumento de la vulnerabilidad del campo mexicano

04/08/12

Investigadores y organizaciones campesinas sostuvieron que la situación del campo se hizo más vulnerable durante las dos administraciones pasadas, pues las importaciones agroalimentarias ascendieron a 93.6 mil millones de dólares; las mayores tasas se registraron de 2006 a 2009 y el año pasado.

En las importaciones de granos, el primer lugar lo ocupó el maíz en las que se gastaron poco más de 15 mil millones de dólares. Antes de los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón, las adquisiciones fueron por seis millones de toneladas, volumen que aumentó a 10 millones de toneladas hasta el año pasado.

Durante siete años las tasas de crecimiento de las importaciones se han mantenido por arriba del 13 por ciento; en 2006 y 2008 rebasó el 50 por ciento y el año pasado fue de 88 por ciento.

El alza de los precios internacionales, las sequías y el incremento del consumo de maíz por las industrias son factores que han influido en el aumento de costos y de los volúmenes de las compras al exterior. Las sequías y heladas del año pasado en Sinaloa, Sonora y Jalisco dañaron la producción de maíz –una parte se recuperó con las resiembras–, pero sobre todo a las de hortalizas y frutas. Estamos pagando más caro por las importaciones de granos y productos industrializados, expuso Raymundo Tenorio Aguilar, director de la carrera de Economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey campus Santa FeLa Confederación Nacional de Productores de Maíz de México (CNPAMM) señaló que se importa la tercera parte de los casi 33 millones de toneladas del consumo nacional de maíz. México es ya el tercer país con el mayor índice de importación del cereal, con un crecimiento de 6 por ciento en las compras frente a un aumento de casi 5 por ciento en la producción interna.

También se profundizó la dependencia del exterior en las importaciones de frijol, arroz y trigo, las cuales se incrementaron en 50 por ciento para satisfacer el consumo interno.

El campo está en una encrucijada, la producción de alimentos está fuertemente afectada y condicionada por los factores climáticos, los costos de producción aumentan y no se ven alternativas para disminuir la dependencia alimentaria del país, agrupaciones del ramo (La Jornada – Política - Pág.17 – 25.07.12))

La incertidumbre sobre el abasto de alimentos y el peligro de una nueva alza en los precios permanecen vigentes en el país, estableció en el “Análisis mensual de productos básicos. Junio del 2012”, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados. Al pormenorizar, el CEFP indicó que los apoyos al sector agropecuario han sido insuficientes y que el valor y volumen de las importaciones de productos agrícolas continúa elevado.

Hay una moderada estabilidad -por segundo mes consecutivo- de los precios de productos agrícolas dentro del mercado nacional, la cual contrasta con la incertidumbre y alta volatilidad que prevalece en los mercados internacionales.

Los granos son los que mantienen precios elevados, así como las leguminosas y otros alimentos derivados. El gobierno federal decidió adelantar el Programa Integral de Atención a la Sequía y el pago de 12,187 millones de pesos a siete estados con el fin de mantener las capacidades productivas del sector rural.

En el documento, el CEFP puntualizó que, durante abril, algunos productos básicos moderaron las altas tasas de importación que venían presentando desde el 2011, como fue el caso del maíz y la semilla de soya, que tuvieron en abril, incrementos anuales de 18.6 y 17.1%, respectivamente (El Economista - Empresas y Negocios - Pág.31 – 08.07.12).

El precio del maíz está, otra vez, como en el 2008, en niveles máximos históricos. Esto implica que el principal alimento nacional enfrenta aumentos totalmente alejados del comportamiento de la inflación general y más lejos aún de los aumentos de los salarios.

Estados Unidos reporta una baja considerable en las lluvias como no lo habían visto en al menos 25 años. El 78 por ciento de los cultivos de maíz del Medio Oeste de Estados Unidos, está afectado por la sequía. Esto implica que bajen los pronósticos de producción de esta importante región y, con ello, que aumente la especulación de manera inmediata en el mercado de futuros de Chicago.

Hablar de la tortilla como el producto afectado por este incremento mundial del precio del maíz es hacer referencia al principal producto que conocemos del grano, pero no es el único. De hecho, es un insumo intermedio en muchas industrias.

Además de los derivados del maíz, como el jarabe, totopos, panes, palomitas y demás, está el uso como alimento en la ganadería. Avicultores y porcicultores dependen del grano para alimentar a sus animales.

Esto implica que productos como la leche, el pollo o el cerdo aumentan sus precios porque sale más caro producirlos. El maíz es también materia prima para endulzantes, que sirven para la industria de los alimentos procesados, desde pastelillos hasta refrescos. También el maíz ha sido utilizado como generador de biodiesel. Cuando subieron los precios del petróleo, se les ocurrió empezar a llenar el tanque con la comida, lo que le quitó el elote de la boca a muchas personas al hacerlo más rentable.

Es imposible controlar los precios internacionales de los alimentos. Lo que puede hacerse es fomentar un aumento en la producción de aquellos productos escasos, como el maíz (El Economista - Valores y Dinero -Pág.8 – 19.07.12). No obstante, Enrique Campos Suárez, columnista, concluye definiendo “ignorante pero estridente” la oposición al uso de granos modificados, pero considera que que la real solución a este problema sería reformular el TLC, devolviendo a México su capacidad de producir sin necesidad de importar su grano básico, dejando atrás el sistema industrial de producción de alimentos y promoviendo las practicas agroecológicas.

Según datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), México se está enfrentando el estiaje más grave de los últimos 70 años. La sequía ha interesado el 40% del territorio nacional, afectando sobre todo Chihuahua, Coahuila, Durango, Zacateca, Aguascalientes y San Luis Potosí. Otros estados parcialmente perjudicados fueron: Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Guanajuato.

Miguel de Alba, asesor de México Ambiental, destacó que, en muchas comunidades, la degradación del medio ambiente, desertificación, pobreza y aislamiento, terminan afectando de manera muy relevante las vidas de las personas, en especial de las mujeres y niñas, quienes tienen la tarea de proveer agua para el hogar.

Aleira Lara, Coordinadora de la campaña de Agricultura Sustentable y Transgénicos de Greenpeace México observó que, lamentablemente, los desastres naturales se convierten en desastres sociales “por la falta de previsión y prospectivas en la materia”. Argumentó que no se ha dado la debida importancia a las alertas tanto del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) como del Instituto Nacional de Ecología (INE), que hace algunos años ya habían alertado sobre el aumento de las temperaturas. Recordó además que la agricultura utiliza el 70% del agua dulce, por lo que es el sector más afectado por la sequía, lo que implica impactos severos en pérdida de cosecha que se traduce, a su vez, en falta de alimentos. La sequía se configura así como una problemática que va tocando varios ámbitos de la vida de los mexicanos, productores y consumidores, como se denunció con la “marcha del hambre” de 2011, durante la cual se señaló la falta de capacidad del gobierno mexicano para hacer frente al cambio climático.

“El daño patrimonial de esta sequía fue de 150 mil millón de pesos (ganado y cosecha), fueron entregados únicamente 15 mil millones de pesos para contrarrestarla “Con este presupuesto no se pueden construir medidas de mitigación y adaptación para el futuro” afirmó.

La gravedad de los problemas relativos a la sequía, evento común en nuestro país y sobre todo en el norte, se debe a que la recarga de presas y pozos no ha sido efectiva. Ha faltado, de hecho, establecer de que manera atender la recarga de presas en el largo plazo, implementar un sistema de riego eficiente y utilizar eficientemente la energía que se aplica al campo. Asimismo, para enfrentar el cambio climático será necesario aplicar medidas de mitigación a la agricultura y dejar atrás el modelo de producción industrial de alimentos, inadecuado para hacer frente a los extremos del clima y que requiere gran cantidad de agua debido al modelo de monocultivo en tierras en condiciones agronómicas adversas; “En el sur hay agua y puede haber buena captación de lluvia, pero no hay sistema de riego. Hace falta reconfigurar lo erróneo de las políticas publicas, cambiar el modelo de agricultura para una política de adaptación basada en el uso de la diversidad de semillas mexicanas y en el apoyo a los proyectos de agricultura ecológica que en el sur del país ya se llevan adelante de manera autónoma, sin apoyo del gobierno”.

México, como centro de origen, debería potenciar la diversidad de cultivos, como sugiere la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y favorecer la investigación pública sobre alternativas para enfrentar el cambio climático. Es urgente dejar de promover cultivos transgénicos, que refuerzan el modelo de monocultivo en menoscabo de la agricultura sustentable. (El Universal – 28.06.12).

Desafortunadamente, a pesar de las evidencias de que los transgénicos han implicado mayores pérdidas y perjuicios para el campo y el medio ambiente, todavía hay quien cree que son la solución. Si México no avanza en la dirección correcta es por la presión sobre los servidores públicos que ejerce la industria y sus aliados como Benjamín Grayeb Ruiz, vicepresidente de Comercio Exterior del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), quien prepone resolver el problema del déficit en la balanza comercial agroalimentaria dejando de importar transgénicos para empezar a producirlos en nuestro país: “algunos de los productos que importamos son transgénicos (por ejemplo de Brasil) y lo peor es que aquí nos prohíben producirlos”, afirmó (Milenio Diario – Negocios - Pág.26 - 19.07.12). www.ecoportal.net

Greenpeace México

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