La protección de animales en desastres salva vidas

El planeta se está transformando y el cambio climático es un hecho. Por ello, es importante trabajar con los gobiernos y comunidades locales para estar preparados y afrontar de forma satisfactoria sucesos inesperados.

Por Jezabel Handel

Hace pocos años atrás, la estación invernal se caracterizaba por días de un frío intenso; el verano, por su extremo calor y humedad. Sin embargo, con el cambio climático, estos fenómenos están tomando cursos inesperados. Es que la contaminación producida por el hombre no hace más que alterar los ciclos y el funcionamiento del planeta, lo que trae como consecuencia un incremento cada vez más acentuado de desastres naturales tales como inundaciones, incendios forestales o huracanes, entre muchos otros acontecimientos.

Gerardo Huertas, director del programa de Animales en Desastres de Protección Animal Mundial, señaló que en Latinoamérica, el clima es cada vez más impredecible e inclemente, propenso a causar más estragos para las personas y sus animales.“Conforme cambia el clima, todos los patrones y tendencias previas se tornan obsoletas, y el escenario es impredecible. En el Caribe, por ejemplo, se pronostica que los huracanes serán menores en números pero mayores en fuerza y peligro, con rutas impredecibles”, explica.

Con este panorama, no somos únicamente los humanos los que nos vemos afectados, sino también los animales. Por ejemplo, en los últimos incendios ocurridos en las provincias de La Pampa y Río Negro, se registraron más de 70.000 bovinos muertos (ver http://bit.ly/2rxkO48)

La enorme cantidad de desastres y, lamentablemente su frecuencia cada vez mayor, impacta en las economías locales. Por citar algunos datos de referencia, las inundaciones, tormentas y terremotos ocurridos entre 2003 y 2013, redujeron el valor de la producción de cultivo y ganado un 2% en Asia, 3% en Latinoamérica y en el Caribe, un 6% en África y un 7% en Medio Oriente.

Estos datos significan la pérdida de entre USD $7 billones a USD $48 billones, de acuerdo a la información brindada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Lo que resulta llamativo es que, a pesar de esta realidad alarmante, los esfuerzos por preservar los bienes de los sectores desprotegidos, no han sido suficientes.

Durante una conferencia en el Centro Nacional de Prevención de Desastres en México,Protección Animal Mundial mostró ejemplos sobre cómo al incluir la protección de cultivo, ganado y animales de granja en políticas nacionales, se pueden reducir los riesgos en desastres y, a su vez, mejorar la adaptación de las comunidades más vulnerables al cambio climático.

Desafortunadamente, son muy pocos los gobiernos que desarrollan iniciativas de ese tipo. Si la realidad fuera diferente, se lograrían diversos beneficios: dejarían de morir animales en vano, no se perderían enormes cantidades de cultivo y ganado y miles de familias podrían continuar subsistiendo dado que su único medio de vida no se disiparía.

México e India han comenzado a trabajar de forma satisfactoria junto a pequeñas comunidades agricultoras con el fin de mejorar su capacidad de resiliencia e integración de los animales en la reducción de riesgos durante desastres.  El retorno de inversión obtenido, demostró el impacto positivo que tiene la protección animal en la economía.

Resulta sumamente importante que los gobiernos tomen el ejemplo de estos dos países y que coloquen el tema en agenda, pues de ese modo, será posible evitar que miles de animales sigan muriendo en vano y que centenares de familias pierdan su único sustento de vida. Así, ganan todos.

La protección animal salva animales y familias.

Ecoportal.net

Protección Animal Mundial

www.proteccionanimalmundial.org

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