13/02/2004

El Movimiento Social de las Asambleas de Esquel

Algunos habitantes de la Cordillera de los Andes Chubutenses, comenzaron antes del año 2001 a preocuparse por la anunciada explotación aurífera de El Cordón Esquel. Se cruzaron correos, acumularon información, tejieron alguna estrategia con el resto de la provincia de la costa, alertaron a organizaciones ecologistas, trabajaron en red.

Si la historia la escriben los que ganan, a veces no es así.
Algunos habitantes de la Cordillera de los Andes Chubutenses, comenzaron antes del año 2001 a preocuparse por la anunciada explotación aurífera de El Cordón Esquel. Se cruzaron correos, acumularon información, tejieron alguna estrategia con el resto de la provincia de la costa, alertaron a organizaciones ecologistas, trabajaron en red.

Sus nombres figuran en la lucha inicial, no son anónimos.
Durante el 2002 producen varias reuniones que concluyen el 7 de septiembre de ese año en la escuela 205 de Esquel, donde apenas algo más de cincuenta curiosos auto convocados aceptaron la propuesta de una genérica Asamblea de Vecinos de Esquel. Abrieron el debate la Asociación Ornitológica de Lago Puelo, Proyecto Lemú, Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH), Vuquipura Mapu de Alto Río Senguer, Protección Ecológica Corcovado, Comisión Mapuche Once de Octubre, Comisión Extrabajadores de YPF de Comodoro Rivadavia, el biólogo Lino Pizzolón, los abogados Cristian Hendrikse y Gustavo Macayo, la abogada Tehuelche Rosa Chiquichano, el geólogo Leonardo Ferro, entre otros profesionales y docentes.

La invitación fue terminante: "La instalación de una planta de tratamiento minero con cianuro para la explotación de oro ubicada en El Cordón Esquel apenas cruzando la ruta asfaltada que la separa del aeropuerto y a sólo siete kilómetros del centro urbano, ha motivado la necesidad de convocarnos en asamblea para empezar a trabajar por afuera de la agenda de gobierno, de la universidad, de la minera e instituciones oficiales. La idea es construir colectivamente y con autonomía una opinión diferente frente a la manera en que se están dilapidando los recursos naturales de la provincia. Es por eso que antes de empezar a hablar de la minera queremos demostrar cómo la misma gente responsable de la destrucción del bosque, del agua, del suelo, que además generan desocupación y hambre, es la misma que ahora nos dice que confiemos, que aquí no se va a contaminar y que se va a solucionar la falta de trabajo".

Con estas palabras se convocó a la gente y de esa forma comenzó el debate que dejó la propuesta final de "VIENEN POR EL ORO, VIENEN POR TODO".
Pocos días después, cinco mil volantes oportunamente enviados desde la costa, eran repartidos por tres miembros de esa asamblea durante la fiesta del esquí en el Gimnasio Municipal: "... Las leyes y el gobierno garantizan esta entrega y esta depredación. Seguirán viniendo por todo", finalizaba el escueto papel firmado por la Asamblea de Vecinos de Esquel.

Decir ahora que este proceso nació en noviembre de 2002 es querer ocultar una realidad con la exclamación absurda de: "Oh! ¡Todos a la calle, llegó noviembre!", como si hubiera habido una grotesca orden a todo un pueblo desde un misterioso mundo astral telepático.
En realidad el pueblo saltó a la calle desde mucho antes y el esfuerzo colectivo de incontables vecinos, sumaba más adhesiones y participación mientras las asambleas se convertían en una costumbre integrando a todos los habitantes con ánimo de opinar. Enseguida aparecieron universitarios que explicaron las consecuencias del cianuro, del agua y sus cuencas frágiles. Se hacían investigaciones paralelas a las de la empresa minera, ya desacreditada y se denunciaban contubernios de funcionarios. Puerto Madryn y Comodoro Rivadavia se pronunciaron solidariamente con Esquel impidiendo que sus puertos fueran la ruta del cianuro.

Fue así como con Asambleas de 400 ó 600 vecinos y movilizaciones superiores a las 4.000 personas, imponentes para una población que no excede los 30.000 habitantes, le arrancaron al gobierno primero el plebiscito y luego el poder real al ganar la consulta popular por más del 80% de los votos.

Se consumó de esta manera en Esquel, un doble poder, donde los medios de prensa nacionales y extranjeros fijaban diariamente la atención en hechos que sellaban el destino de gobernantes pendulares y sacudían la bolsa de negocios en el corazón de Wall Stret. Un ignoto pueblo de la Patagonia aparecía por primera vez en "El New York Times" y en el Washington Post. Rodaban en el mundo las acciones de la minería.
Esquel se convierte en paradigma de un NO, sorprendiendo al globalizador con su ALCA. Es David retando a Goliat sabiendo incluso que el Imperio habrá de influir en los líderes visibles del pequeño pueblo para atomizarlos y dominarlos. Y éste es precisamente ese momento.

De esta forma también comenzaron a forjarse los errores y aparecen mezquinas debilidades humanas.
Nace de las asambleas de vecinos un partido político que intervendrá en las elecciones comunales. Sus figuras son las mismas que sobresalen en las distintas comisiones de los auto convocados. Coloca dos concejales pero no le discute el poder municipal a los partidos políticos tradicionales. Se gestan diferencias en el seno de las asambleas, menor participación y críticas de quienes se sienten excluidos y en algunos casos denuncian que son partícipes de la confusión de pertenecer a un partido que brotó del seno de asambleas populares fruto de uno de los mayores movimientos sociales de la Patagonia, después que unos seis mil desocupados eligieron con su voto una calidad de vida libre de extracciones mineras, contra el despojo de las multinacionales y el saqueo de los recursos críticos y estratégicos que escasean en el primer mundo.

¿Es incorrecta la creación del Partido Asambleísta?
A nuestro entender es inoportuna. Desgasta una lucha no concluida. Precipita un hecho que debe surgir por votación y generación del seno de la asamblea. Desconoce la voluntad de la asamblea donde los vecinos rechazaron la constitución del partido por absoluta mayoría. Y si bien pueden ser correctos los ejes políticos que impulsa, no cuentan con el aval de la Asamblea de Vecinos Auto convocados.
El partido vecinalista usufructúa un poder que no tiene ni le fue conferido. El partido no representa a la asamblea. Parte de los votos obtenidos en las elecciones municipales los capta por decisión de un electorado cautivo. Los votos a intendente superan holgadamente a sus concejales. El corte de boleta no debiera funcionar contra un partido que nace como alternativa.
Esa respuesta no puede ocultar la decisión de un electorado disconforme. El Partido Vecinalista se apuró a surgir y hoy no es la alternativa, aunque sus propuestas puedan gozar de nuestra aceptación.

En definitiva, usó el esfuerzo del conjunto de una comunidad que salió a la calle tras objetivos no partidistas. Precisamente, el pueblo cree en la diversidad participativa y está a la vista que los procesos de cambio en el mundo pasan por los movimientos sociales amplios. Hoy el poder lo discuten los movimientos sociales, no los partidos. Y en cuanto éstos se manifiestan en grupos de esclarecidos, sectarios en el mejor de los casos, terminan denunciados con la gente en la calle que critica un sistema obsoleto exultando ?¡qué se vayan todos!?. En este caso, abrazar un partido que debe proceder conforme a un sistema político perimido, después de haber creado la descomunal propuesta del mayor movimiento social en el país, es producto de una lectura oportunista.

La Asamblea de los Vecinos Autoconvocados de Esquel debe continuar. Para ello, habremos de esforzarnos todos por distanciarnos del partido vecinalista. Fortalecer las asambleas es ahora un doble trabajo. Un trabajo tan urgente como indispensable. Retornar a las asambleas y forjar aquél poder ahora debilitado por las contradicciones internas, es una carga más pesada pero no imposible, a pesar de la estrategia del dominador y los mercenarios locales, que intentan dividir al pueblo para someterlo.

Hubo intentos de la empresa minera, después de su derrota en las urnas, impulsando una nueva estrategia dialoguista, equipos de consultores con sus sociólogos, pero también las típicas reglas de la modernidad mercantilista comprando voluntades.
Hasta ahora el pueblo de Esquel escribió tan sólo el primer capítulo, mientras cientos de yacimientos semejantes, en la cordillera y sus estribaciones, fueron horadados registrando oro y otros metales denominados críticos y estratégicos. En la acción también se perforó la dignidad de sus pueblos que aprendieron a responder como lo hizo Esquel.

* Javier Rodríguez Pardo
Movimiento Antinuclear del Chubut(MACH)
Sistemas Ecológicos Patagonicos(SEPA)

Artículos relacionados

Comentarios

Copyleft: Se permite la copia, distribución y uso de los contenidos de EcoPortal y Ambiente y Sociedad, siempre y cuando NO se utilice con fines comerciales y se reconozca la autoría. Agradeceremos se indique como fuente http://www.ecoportal.net. Las opiniones vertidas por visitantes o colaboradores en el sitio pueden no reflejar las ideas de los miembros de EcoPortal.net. Para la realización de este sitio utilizamos software libre.