Los bosques de lengas (nothofagus pumilio) y las empresas multinacionales en tierra del fuego

El problema suscitado la empresa Trillium Co. que intenta convertir a los bosques de lengas del sur argentino en chips para la industria celulosa.

Por Aldo Guzmán Ramos

La expansión del capitalismo, representado en este caso por las empresas transnacionales, esta generando graves problemas en los países subdesarrollados (en los desarrollados ya los ha ocasionado), afectando tanto desde un punto de vista socioeconómico como ambiental. En este caso se plantea de forma sencilla, el problema suscitado por una empresa transnacional norteamericana (Trillium Co.) que intenta convertir a los bosques de lengas del sur argentino en chips para la industria celulosa, cambiando así un supuesto desarrollo económico por un grave e irrecuperable deterioro ambiental.
 

Según el Informe Situación Ambiental en Argentina (PNUD. 1996) la superficie forestal en Argentina se ha reducido sustancialmente como resultado de la forma histórica de ocupación del espacio. La demanda de productos forestales históricos de la Argentina rebasó los límites de la sustentabilidad forestal, con la consecuencia de degradaciones y reducciones del área cubierta de bosques, y grandes desaprovechamientos de sus potencialidades.

El uso doméstico de la madera, la expansión de las vías férreas y las comunicaciones, la demanda del agro, los combustibles para las nacientes industrias, el uso del tanino para curtiembres, el importante crecimiento de la construcción, significaron una creciente demanda que impuso un ritmo de extracción y una forma de explotación, que no se compadecía con el mantenimiento de los mecanismos regenerativos y la biodiversidad. Las estimaciones, sobre pérdidas de bosques, fluctúan entres 160.000/200.000 hectáreas por año según información de la FAO, aunque según Roberto Grana (Grana, R. 2000:46) la Argentina pierde un millón y medio de hectáreas de bosques cada año.

La disminución de los bosques se debe a diferentes motivos, pero existe uno que es fundamental en esta situación, y es la actividad de grandes empresas (en especial las transnacionales). Podemos ejemplificar con la Forestal S.A, que genero una importante destrucción en el bosque chaqueño.

Así los bosques en Argentina, como otros recursos naturales, no están a salvo de la expansión de las empresas por el mundo. La rápida expansión de las grandes empresas multinacionales como clara expresión del capitalismo avanzado contemporáneo ha constituido uno de los fenómenos más significativos en la nueva configuración de la división del trabajo y del vigente orden internacional. (Jiménez Herrero, L. 1989: 283)

Estas empresas ejercen un importantísimo control en la economía mundial, dirigiendo los destinos de la misma, y el futuro de los países; por lo menos el de los países más pobres

Las inversiones de las empresas transnacionales en los países subdesarrollados, no son sólo un importante fenómeno económico, sino que, trascendiendo a la esfera ambiental, social y política, condicionan el proceso de desarrollo de los países, generando situaciones de dependencia. Baste pensar que algunas de las grandes empresas globales manejan más capitales que los PBI de muchos países latinoamericanos o africanos.

Así, como afirma Luis Jiménez Herrero (1989: 287) no debe considerarse exagerado afirmar, que en su conjunto, las empresas transnacionales tienen la mayor parte de responsabilidad en la degradación del medio ambiente, teniendo en cuenta el predominio sobre la economía y comercio mundiales, de productos primarios, minerales e industriales de alto impacto ambiental.

La problemática de las lengas y la explotación forestal:

Las lengas, los ñires y los coihues pertenecen a la especie de los Nothofagus. Las lengas ( Nothofagus pumilio) son árboles altos (16 a 20 mts. de altura) que forman un bosque puro, de alta cobertura (70-90%) anchos, con hojas verdes y pequeñas. Sus raíces crecen hacia los costados y no hacia abajo, pudiendo así prosperar en suelos con pocos centímetros de suelo fértil. La lenga demora entre 70 y 100 años para alcanzar la edad adulta, por esta razón los bosques que se pierden tienen muy pocas posibilidades de regenerarse. Se presentan tres estratos: un único arbóreo monoespecífico ( Nothofagus pumilio), el herbáceo de escasa cobertura (5%) y uno muy importante de hongos, musgos y líquenes.

Debido al carácter semiheliófilo de la lenga cuando los árboles caen originan claros que se cubren de renovales de lenga (60% de cobertura, 1,5m de altura).

El problema que se presenta, como en muchos otros lados con los recursos naturales, es la falta de planificación y gestión para realizar una utilización racional y sustentable.

Ante esta falta de planificación en el uso de los nuestros recursos naturales, la empresa inmobiliaria, norteamericana, Trillium Co., una firma que en otros ámbitos y momentos ha adoptado o mantiene también los nombres de Lenga Patagonia, Forestal trillium, Bayside, Forestal Savia, etc., fue, aparentemente, autorizada por el gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego (Argentina) a talar, en principio por dos años, un millar de hectáreas de bosques nativos como parte del denominado proyecto Río Grande. En los últimos tiempos la firma ha comprado 75.000 has. de bosques en la región, para empezar a trabajar.

Pero los efectos devastadores sobre los bosques nativos no comienzan aquí en Argentina. Según la ONG ambientalista Greenpeace, la empresa ha concentrado sus operaciones forestales en el Estado de Washington desde fines de los años ’70. Utiliza principalmente el método de la tala rasa. A causa de estas operaciones, la firma tuvo conflictos con la comunidad de la Isla South Whidbey, en enero de 1988, y en otros lugares. Durante ese mismo año, las autoridades ambientales de Washington frenaron dos veces las operaciones de Trillium en Smith Creek y acusaron a la empresa de poner en peligro los recursos naturales públicos, violar la reglamentación forestal y fracasar en el cumplimiento de las condiciones impuestas por los permisos de explotación. Si lo han hecho en EEUU, con leyes más estrictas que las nuestras, y con una opinión pública más fuerte, podríamos preguntarnos que cosas no podrían hacer en los países subdesarrollados, donde rápidamente nos convencemos que es mejor tener algo de trabajo por algún tiempo, a cambio de un medio ambiente destruido.

La empresa ya ha ocasionado graves daños en Chile. Según la agrupación Defensores del Bosque Chileno, la Trillium compró en el sector transandino de Tierra del Fuego 350.000 hectáreas de bosques a 5 U$S por há.

Así en el sur de Chile se ha venido talando por día una superficie equivalente a la de 12 estadios de fútbol. Una de las principales firmas es la Magallanica Industrial y Comercial S.A., que suscribió con la japonesa Sumitomo Corporation, un contrato de abastecimiento de astillas de lenga por varios años.

La producción de chips esta en auge en todo el mundo, estos son pequeños trozos rectangulares de madera de hasta 5 cm. que se utilizan en la obtención de celulosa para elaborar papel. Antes se empleaban restos de troncos que no tenían un uso, ahora se derriban bosques enteros.

El gobierno provincial ha negado que haya empezado la tala, aunque admite que la Trillium Co. ya esta habilitada para hacerlo.

Cual es el argumento a favor de la explotación de los bosques, algunos expertos dicen que el bosque fueguino esta viejo, sobremaduro (un termino forestal relacionado con el bajo rendimiento de los árboles) decadente, casi inútil, se plantea que es necesario abrir claros para ayudar al bosque a crecer con mejor calidad.

Los bosques nativos se han manejado y regulado durante milenios sin ninguna necesidad de que nosotros nos dediquemos a talarlos para producir un mejoramiento, porque necesitarían de nuestra ayuda ahora.

Según la Sociedad de Ecología de Chile es incorrecto hablar de un bosque en decadencia o sobremaduro, porque los ecosistemas son heterogéneos y se encuentran en continuo cambio.

Es posible encontrar en Tierra del Fuego bosques amenazados por todas partes, en las laderas de las montañas, en la zona lindera al Barrio Ecológico de Ushuaia, al norte y este del Lago Fagnano, en el limite del Parque Nacional, al pie del glaciar Martial, etc.

Pero ¿qué beneficios socioeconómicos traería la explotación forestal de esta empresa?. Los funcionarios del gobierno provincial reconocen que en principio no puede hablarse de más de 50 puestos de trabajo generados por Trillium, ¿y después que?. Cuando el recurso forestal se termine, que sucederá con esos puestos de trabajo.

Además de producir madera, paisaje y sombra, el bosque purifica el aire, es una fuente de materias primas industriales y domesticas, es hábitat de numerosas especies de la fauna, etc. Los bosques tienen 50 veces más capacidad de infiltración que los suelos agrícolas, enriqueciendo las aguas del subsuelo al reducir la velocidad de escurrimiento.

En Argentina ya dos tercios del capital forestal se han perdido, no podemos permitir que el resto sufra la misma suerte.

El bosque de Tierra del Fuego constituye un ecosistema único y muy frágil. Las bajas temperaturas hacen que su crecimiento y regeneración sean lentos y difíciles. Por esto mismo, su destrucción acarrearía daños al ambiente tan difíciles de estimar como de subsanar.

Algunos funcionarios del gobierno provincial se quejan de que sobre 400.000 hectáreas de bosques solo se explotan unas 1.500. Aseguran que las Evaluaciones de Impacto Ambiental de Trillium Co. son serias y que la ley provincial resulta exageradamente reglamentarista y protectora…, parece del primer mundo. Es que debemos ser del primer mundo para proteger nuestro medio ambiente.

A modo de conclusión:

En ocasiones se tilda de ambientalista a quienes intentan proteger al medio natural en forma obsesiva. Esta no es la idea aquí planteada. Debemos proteger el medio ambiente, porque nosotros somos parte del mismo, y sabemos de sobremanera, que todas las acciones negativas sobre el mismo sé volverán en nuestra contra, de una forma u otra.

La protección de los bosques fueguinos de lengas, no debe ser pura y exclusivamente por el amor a los bosques de algunas personas (aunque eso no este mal), sino que debe pensarse también en todas las cosas que se pierden al desaparecer el bosque. Podemos empezar por el efecto sobre el turismo, que bien organizado, genera grandes divisas y reducidos impactos ambientales, la protección al suelo, a la fauna, etc. Lo que nuestros gobiernos deben hacer antes de concesionar el uso de recursos naturales (renovables o no) es colocar todas las posibilidades sobre la mesa de negociaciones y hacer la más fácil.

Se deben tener en cuenta los criterios de rentabilidad de corto plazo con ritmos de extracción superiores a la capacidad de regeneración del ecosistema forestal. Debemos tener en cuenta que el punto óptimo de explotación de los recursos forestales es aquel en que la extracción es equivalente al crecimiento de la biomasa (Jiménez Herrero, L. 1989: 139)

A las dificultades del uso integral de los bosques y consiguiente subvalorización o no valorización se agrega las que surgen, por parte de las grandes empresas, al adaptarse a operar en diferentes mercados. Estas dificultades pueden ser:

a) No inclusión de todos los costos de sustentabilidad dentro de las producciones alternativas, especialmente agrícolas en las zonas forestales.

b) No valorización de los costos y los beneficios de la producción y mantenimiento de la biodiversidad.

c) Conceptos erróneos respecto al bosque. Así los procesos de colonización y la deforestación se consideraron como una mejora.

d) Falta de articulación entre los mecanismos de mercado y los del ordenamiento ambiental del territorio.

e) Falta de incorporación en la evaluación del desarrollo de los recursos naturales (cuentas nacionales). Las Cuentas Patrimoniales permitirán su valoración.

f) Falta de información sobre la estructura y dinámica del ecosistema forestal y sus recursos. Retraso de los inventarios forestales para definir planes de manejo con adecuado sustento.

En definitiva como expresa Luis Jiménez Herrero (1989), debemos tener en cuenta que los recursos forestales constituyen una fuente renovable de materiales, energía y servicios que son indispensables para el desarrollo socioeconómico(consumo local y usos industriales) y para mantener el equilibrio ecológico. Si olvidamos la importancia de los recursos forestales estaremos olvidándonos finalmente de la vida humana.

Bibliografía:

ANTONIJEVIC, V. El ecotono bosque-estepa fueguino. En Actas de 2das Jornadas Platenses de geografía. UNLP. LA Plata. 2000.

GRANA, Roberto. Ambiente, Ciencia y Valores. Fundamentos científicos y axiológicos de la ecología. Editorial Espacio. Buenos Aires. 2000.

JIMENEZ HERRERO, Luis M. Medio ambiente y desarrollo alternativo ( Gestión racional de los recursos para una sociedad perdurable). Madrid. IEPALA. 1989 (1era edición).

PNUD. Informe Situación Ambiental en Argentina . 1996.

Revista La Nación. 31/12/2000. pp. 74-81.

 
  * Profesor y Licenciado en Geografía.
Tandil. Buenos Aires. Argentina.