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22 de Marzo, Día Mundial del Agua. “El agua no es Coca Cola”

22/03/07 Por Sergio Ferrari

El agua ¿Bien público o mercancía sujeta a privatizar? ¿Es necesaria una Convención Internacional sobre el agua? Y, particularmente, en caso que se llegue a dicha Convención, ¿cambiará realmente la suerte de las 1.200 millones personas que hoy carecen del vital líquido? Todo esto en el marco de una realidad planetaria que tiene sus límites.

El 22 de marzo se celebra el día mundial del agua. Ocasión propicia para hacer el balance de un debate en curso que impulsa la sociedad civil planetaria desde hace algunos años y que toca aspectos sensitivos. ¿Bien público o mercancía sujeta a privatizar? ¿Es necesaria una Convención Internacional sobre el agua? Y, particularmente, en caso que se llegue a dicha Convención, ¿cambiará realmente la suerte de las 1.200 millones personas que hoy carecen del vital líquido? Todo esto en el marco de una realidad planetaria que tiene sus límites. Sólo un 2.5 % del total del agua existente es dulce y por lo tanto de uso humano. Las reservas no son eternas...

Interrogantes todos analizados el tercer viernes de marzo en Berna, Suiza, en un seminario-debate organizado por la Alianza Sur, plataforma que reúne a seis de las más activas ONG helvéticas que trabajan en el campo del desarrollo.

Radiografía de la infamia

En la actualidad y según cifras de Naciones Unidas, 1.2 billones de personas no tienen acceso a una cantidad suficiente de agua para satisfacer sus necesidades básicas a un precio acorde a sus posibilidades financieras. De las cuales, casi 100 millones viven en Latinoamérica.

En caso de no tomarse medidas significativas y rápidas, se estima que en el 2015 esa cifra aumentará a 3 billones. Entrando así en contradicción con los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas que pretenden lograr hasta entonces una reducción significativa de la pobreza, incluyendo las limitaciones de acceso al agua potable.

Detrás de esta realidad, una doble constatación. Los enormes intereses de grandes empresas trasnacionales que han multiplicado en los últimos años sus ganancias con las privatizaciones y con el embotellamiento del agua.

Así mismo, la falta de voluntad política. Los 10 mil millones de dólares que permitirían resolver anualmente el problema del agua –y sus consecuencias en enfermedades y muertes prematuras- podrían obtenerse si se destinara a ese objetivo el presupuesto militar mundial de cinco días.

Lo que explica que ONG internacionales que se encontraron en noviembre del 2006 en Marsella, Francia, lanzaron dos reivindicaciones básicas. Que se destine un 1 % del presupuesto militar actual para el mejoramiento de la distribución del agua y los servicios sanitarios. Y que se asegure a cada habitante del planeta 40 litros de agua de calidad, como mínimo, por día.

Algunos pasos adelante

Una mirada hacia atrás permite señalar avances en la reflexión planetaria sobre el agua que se ha convertido en uno de los temas más ampliamente debatidos tanto en las instituciones de las Naciones Unidas como en los foros alternativos.

El informe 2006 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), solicita a los gobiernos que reconozcan el acceso como un derecho humano y que suministren a sus ciudadanos el agua potable para evitar enfermedades.

El 27 de noviembre del año pasado, el Consejo de Derechos Humanos encargó al Alto Comisionado de las Naciones Unidas promover un estudio a ser presentado antes de septiembre 2007 sobre “...el acceso equitativo al agua potable...según las leyes internacionales de los derechos humanos...”

A pesar de estos pasos concretos, el acceso al agua potable sigue siendo un inmenso desafío pendiente. Y si de retos futuros se trata, uno de ellos es la necesidad de una Convención Internacional sobre el tema, tal como lo enfatiza Rosemarie Bär, responsable de política de desarrollo de la plataforma de ONG helvéticas.

Si bien esa Convención no resolvería todos los problemas por arte de magia, definiría un nuevo marco institucional planetario. Considerando el derecho al agua como derecho humano fundamental –obligatorio en el plano jurídico- y protegiendo las reservas y su carácter de bien público de la humanidad.

División de “aguas”

La propuesta de una Convención Internacional motiva también a Maude Barlow, presidenta del “Consejo de los Canadienses”, co-fundadora del “Proyecto Planeta Azul” y Premio Nobel alternativo que le fue otorgado por su compromiso ecológico.

Para Barlow dicha Convención de las Naciones Unidas serviría de modelo para las constituciones de los diferentes Estados.

“El agua no Coca-Cola”, enfatiza la militante social canadiense para diferenciar el concepto de bien público al de mercancía negociable. Y si bien la lucha para asegurar al acceso al agua sigue siendo la parte más importante del movimiento global por la defensa del vital líquido, la Convención se proyecta como una meta dinamizadora que une al movimiento, asegura.

La visión desde Latinoamérica

“El agua es uno de los principales espacios de lucha de América Latina indignada por el proceso de privatización creciente aplicado en todo el planeta” subraya el jurista mexicano Rodrigo Gutiérrez Rivas, quien reivindica el valor de un tratado internacional.

“Son aspectos diferentes de una misma estrategia”, reitera el joven investigador de la Universidad Nacional de México (UNAM) y miembro de COMDA, la Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua.

Quien considera “que el fracaso rotundo de las privatizaciones de empresas de agua” en Latinoamérica y la nueva etapa de construcción democrática que vive ese continente, “le asignan a la movilización por el vital líquido un papel muy importante. Es una reivindicación muy sentida, de cada día, en cada barrio, poblado o comarca...”

Y se refiere a los combates anti - privatizadores en Bolivia y Argentina. A la amplia movilización ciudadana para el reconocimiento en tanto derecho constitucional en Uruguay. A la movilización creciente en México.

Y la experiencia no termina de enriquecerse, sostiene el joven militante azteca. Tal como lo demuestra la actual lucha en La Perota, estado de Guerrero, cerca de Acapulco, contra una represa que inundará 7000 hectáreas.

“Es un combate paradigmático” porque se trata de campesinos amenazados de ser desocupados, sostiene. Que impulsan una estrategia combinada de recursos políticos y jurídicos. Y que reivindica también el agua como derecho fundamental. Lo que “les asegura una cierta protección y reconocimiento. Y en todo caso impide que sean tratados como subversivos y, por lo tanto, criminalizados”, señala.

La reflexión sobre el agua multiplica argumentos y enciende pasiones. Numerosos conflictos sociales en América Latina –y en el Sur en general- han explotado en los últimos años a raíz de la privatización de ese preciado bien. La sociedad civil y particularmente los movimientos sociales aceptan el desafío lanzado. Entran en el juego de ideas, toman posición, presionan a gobiernos e instituciones internacionales y profundizan un debate necesario.

Particularmente importante en esta época – 2005 / 2010- marcada por los Objetivos del Milenio y designada por las Naciones Unidas como decenio internacional “El agua como fuente de vida”. www.ecoportal.net

* Sergio Ferrari*, desde Ginebra, Suiza
En colaboración con E-CHANGER, ONG suiza de cooperación solidaria

Comentarios de los visitantes sobre este artículo

, por (18/03/2011)

nesecito mas informacion

caca, por sorrete (20/03/2010)

me cago en la verga puta que me pario s chau soreteorete

precisiones sobre el agua, por jose manuel henriquez (06/04/2007)

El agua es un recurso vital y los datos duros demuestran que es un recurso abundante, prácticamente ilimitado. El problema está en que su distribución geográfica es desigual, lo que hace que el costo de obtenerla también lo sea. Por eso es que el acceso al agua, en las calidades y cantidades requeridas es un problema económico; el asentamiento humano es viable, cuando su actividad le permite procurarse el agua, los alimentos, las viviendas (y todo lo demás), al costo que tengan. Cuando esto no ocurre así, se presenta el problema "socioeconómico": una comunidad que deja de ser viable (sin embargo, la gente tiende a emigrar -como en las salitreras- y el problema se diluye). Cuando una comunidad no puede afrontar por sus medios su inviabilidad, y cae en la penuria económica y el pauperismo, el problema se torna SOCIAL, es decir, la Sociedad debe encargarse del rescate de aquel grupo. Este puede ser el caso de algunos pueblos de la periferia del Sahara. Entonces, el tema del acceso al agua es económico, y obviamente, la pobreza es el problema, no la escasez del agua, ni que se esté acabando, ni que calentamiento global, ni ninguna otra cosa.El problema es la pobreza. Y la evidencia histórica muestra que las sociedades que han superado más rápidamente la pobreza son las que presentan las más altas tasas de empresariedad privada. Así de simple. Efectivamente el agua sirve (y mucho) para mirarla: a muchas personas les producirá un beneficio espiritual neto dejar un tiempo para sentarse a contemplar el río o el lago de su predilección; hay personas que logran un estado gratificante con el sonido de un torrente; también sirve para pescar o navegar en ella por puro placer. Sobre el "derecho de aprovechamiento de aguas", no se debe olvidar que esta es un bien de flujo, (y no de stock), que se está renovando permanentemente. Por eso el Código de Aguas define el uso público de los cauces naturales. Otra cosa es la utilización del flujo de agua (y aquí se trata de la substancia tangible); implica incorporar el concepto de utilidad, que es económico, a un bien que fluye; por eso el derecho de utilización se define EN UNIDADES DE FLUJO, (m3/seg). El agua, como substancia tangible, no es limitada ni finita, pero los flujos naturales sí lo son, tanto más cuanto mayor sea la aridez de la zona. Esa es la razón de ser del Código de Aguas Cualquier persona puede solicitar derechos de agua, dado que los cauces naturales son de uso público; lo injusto sería que el agua fuera propiedad exclusiva de los terratenientes ribereños. El propietario ribereño tiene derecho propio e inalienable sobre aguas que nacen y mueren en su heredad, sobre todas las aguas lluvias que pueda embalsar, sobre toda porción de agua estancada que esté enteramente dentro de su heredad (salvo lagos navegables), y sobre el caudal de agua que le sea inprescindible para el uso residencial familiar, que podrá inscribir sin objeción posible. Nadie posee en Chile "más del 90% de los derechos de agua", esa es una cifra antojadiza. Los derechos no son gratis, ya que están sujetos al pago de patente. Los derechos serán a perpetuidad porque poseen los atributos de la propiedad, y la justificación de uso (consuntivo o no consuntivo) está definida en la constiución del derecho. La energía hidroeléctrica es actualmente la principal fuente energética del pais. Los hidrocarburos hay que comprarlos a otros paises y a precios volátiles, y sin seguridad. Las plantas generadoras NO son en sí mismas fuente energética; sin combustible no sirven para nada. Por ahora, nuestra fuente propia de energía es el agua. Las grandes represas no "pudren" el agua, y no generan gases de invernadero salvo la evaporación natural. Los sedimentos se acumulan inevitablemente; en todo caso, son los mismos que sin embalse llegarían al mar, provocando dunas litorales y desertificación costera, problema mucho peor. La represa no seca los ríos, sino que regula su caudal. Lo importante es tener un manejo experto de la represa para evitar las crecidas catastróficas, y eso es lo que a veces falla: el manejo. Pero ese es un problema de inexperticia. La alteración de los ecosistemas es solo la esperable de instalar un lago donde antes no lo había. Un impacto acotado y manejable. La alternativa de generación por minicentrales, de embalse o de flujo, está abierta, y en sí, no se contrapone en nada con la existencia de grandes centrales; más bien se benefician de contar con un caudal regulado. Agua potable, electricidad y retiro de aguas servidas y excretas desde cada casa en todo tiempo y lugar son servicios que de todas maneras tienen costo, el que hay que pagar. Es inconcebible que alguien piense que todo eso pueda ser ¡gratis!. Y se dice que el servicio tiene un costo razonable cuando una mayoría substancial (superior al 90%) de la población lo puede solventar con sus ingresos corrientes.

Dia mundial del Agua, por Daniela Álvarez (04/04/2007)

En primer lugar, si bien la apreciación de que el agua es un recurso renovable me parece correco ¿En que cambia la apreciación del artículo? El agua es un recurso vital y los datos duros demuestran que este recurso "es escaso", porque el tema de la distribución del agua es social, no biológico. Es un tema de acceso. Y si la pobreza es el tema ¿Se ha preguntado el origen de la pobreza? Precisamente el origen es la propiedad de emnpresas privadas que someten una necesidad básica a los fines de lucro. Así de simple. En cuanto a la distribución de agua en el país, la opinión precedente solo se limita a una descripción simplista y con falta de visión crítica. El "derecho de aprovechamiento de aguas" es una figura legal sui generis que en la práctica expropió a los chilenos del agua, porque el agua define su importancia precisamente en su "uso" ¿o acaso el agua sirve para mirarla? Hay nociones de derecho que el anterior comentarista debería informarse más. Faltó agregar que el Código de Aguas también disoció el "uso del agua" sobre la propiedad de la tierra, lo que se traduce en la injusticia de que el propieario de la tierra, no tiene el derecho al uso de las aguas que pasan por las mismas. Además, en el tema de la privatización, existe un tema de saqueo que no se maneja a nivel de información pública, especificamente en Chile donde Endesa posee más del 90% de los derechos de agua en Chile, gratis, a perpetuidad y sin justificación de uso. En todo caso, hablando de precisiones, la energía hidroelectrica no es la principal fuente energética del pais, sino que son los hidrocarburos. Y en el tema energético, hay varias formas de generar energía hidroelectrica, de la cual la menos sustentable con el medio es la generada por medio de grandes represas, que pudren el agua y terminan generando gases efecto inveradro, acumulando sedimentos, secando ríos, alterando el ecosistema, etc. (favor consultar el informe de la comisión mundia de represas). Y esa es la que precisamente se esá implemnetando en Chile, pero dado nuestro sistema privatizado, los proyectos no se guían por evidencias técnicas (que existen) ni por interés público, sino que por el interés privado y la lógica del mercado Y no es demagogia, es tener dos dedos de frente y capacidad de reflexión. Y no es un "precio razonable" lo que ganan estas empresas que nos cobran por el agua que tomamos, por la luz que consumimos, por los costos ambientales que provocan ellos, y que tienen sumido a a mitad de la población chilena en la pobreza cubierta a crédito. Daniela Álvarez Egresada de Derecho Universidad de Chile

ssosbre el agua, por juan de damas (25/03/2007)

El agua no es escas, es abundante,

conclusión del comentario, por jose manuel henriquez (25/03/2007)

En la actualidad toda la población chilena tiene cobertura de agua potable a precios razonables para la economía del país; el grueso de la producción agrícola se obtiene bajo riego, y la generación hidroeléctrica es la principal fuente de energía; todo esto bajo el régimen de propiedad privada del recurso. Es grotescamente demagógico y engañoso plantear el acceso al agua como un "derecho humano", cuando en realidad es una necesidad. El concepto de "derecho" provoca la falsa impresión de que el agua debería entregarse sin costo, cuando es imposible que no tenga un costo, si se quiere que llegue en condiciones sanitarias adecuadas al consumo humano. También la cifra de 40 litros diarios por persona es una ridiculez, que no permitiría una ducha diaria por habitante, que es lo mínimo para mantener la salud. En definitiva el problema de fondo es la pobreza, y la falta de acceso al agua potable una de sus tantas consecuencias. El ejemplo de Chile demuestra cómo un país latinoamericano, al llegar a un nivel mediano de ingresos, e independientemente de la situación climática (un tercio del país es árido) puede asegurar satisfactoriamente el acceso al agua potable a su población, y como la privatización ha permitido asignar eficientemente los flujos de agua para el consumo humano, la industria, la agricultura y la generación eléctrica. Las ONGs formadas por ociosos ciudadanos de paises ricos debieran reorientar sus esfuerzos a presionar a sus gobiernos para que abran sus mercados a los productos agrícolas de Africa y otras regiones pobres, en vez de estar subsidiando y protegiendo absurdamente a sus agricultores. Sólo el comercio libre y expedito entre las naciones permitirá a los pobres del 3er mundo superar su situación y con ello los problemas conexos, como la penuria del agua. José Manuel Henriquez ing.Forestal

Dia mundial del agua, por jose manuel henriquez (25/03/2007)

Impresionante la cantidad de distorsiones del artículo. Lo primero que hay que considerar es como se falsea la verdad. Se plantea insistentemente la idea que el agua sería un recurso limitado, escaso y no-renovable. La verdad es exactamente al revés, el agua es el recurso más abundante del planeta (dos tercios de la superficie de la tierra son océanos), por lo que en la práctica se puede considerar ilimitado; es el más renovable de los recursos naturales, porque se está renovando constantemente con las lluvias, y su provisión actual es -como siempre ha sido,- abundante. El agua dulce puede captarse directamente de los flujos superficiales, de las fuentes subterráneas, o de las aguas lluvias, de la fusión de hielos o de la desalinización de agua del mar, dependiendo de donde uno esté. En la infinita gama de situaciones climáticas de la Tierra, sólo en los desiertos extremos se carece absolutamente de aguas superficiales y de lluvias, pero en estos casos se puede obtener de fuentes subterráneas (cuando las hay) o del mar, o se puede transportar de lugares remotos. Lógicamente la obtención del agua tendrá distintos costos según su escasez, y es evidente que será más costosa en lugares extremadamente secos. La carencia de agua que afecta 1.200 millones de personas (según datos ONU), no indica escasez de agua, sino pobreza extrema y subdesarrollo. El problema no es el agua; es la falta de dinero para procurársela. El el último "informe" de la WWF (fundación mundial para la vida silvestre y el medioambiente), en el capítulo dedicado al recurso "agua dulce" se entregan las siguientes cifras globales que conviene tener en cuenta: A escala planetaria, la escorrentía superficial, disponible para el uso humano (después de que las plantas han tomado lo suyo), se estima en un flujo de 40.000 kilómetros cúbicos anuales (40.000.000.000.000.000 o sea, cuarenta mil millones de millones de litros anuales). Se consigna que las extracciones mundiales de agua dulce de toda la humanidad han llegado a ¡4.000 km cúbicos/año!, vale decir, un 10% de lo disponible, lo que está muy, pero muy lejos de ser una situación de crisis. Aún así, estos 40.000 kilómetros cúbicos (la escorrentía superficial, que comprende todos los ríos, lagos, esteros, vertientes, etc.,etc.,.. de la tierra), no alcanzan a ser ni el 1% de la existencia mundial (de agua dulce), habiendo un 30% más en napas subterráneas y siendo el restante 70% la contenida en los hielos del planeta. Estas cifras de la WWF están indicando que la humanidad en su estado actual de desarrollo está dando uso al 10% del 1% de la provisión de agua dulce del planeta (esto es, el 0,1%).Distinto tema es que haya importantes poblaciones humanas asentadas en sectores escasamente provistos de agua dulce, y que esas poblaciones estén en situación de pobreza o extrema pobreza; en tal caso sufrirán de falta de agua, y no sólo de agua (también de todo lo demás) por no tener los medios para procurársela. Un medio extremadamente árido, como el desierto de Atacama, en el norte de Chile, donde no llueve nunca, ha sido poblado sin problemas desde el siglo XIX por ciudades y asentamientos mineros de extracción de salitre, cobre y otros minerales, que se abastecen de la desalación de agua de mar, o de agua de la cordillera de Los Andes transportada por camiones o por larguísimos ductos, siendo el mejor ejemplo de economía del agua, porque obviamente esa agua tiene un costo que no es trivial, pero que se solventa con la actividad económica. La privatización del agua: experiencia chilena. En 1981 el gobierno del presidente Augusto Pinochet promulgó un Código de Aguas que, en esencia, constituía la privatización del recurso agua; el código consagró el carácter de bienes de uso público a los cauces naturales de agua, pero permitió la apropiación mediante la constitución de "derechos de uso", con las mismas caractrísticas de un bien tangible, mueble o inmueble. Se estableció el derecho de consumo (consuntivo) y el derecho de uso sin consumo (no consuntivo), como la generación hidroeléctrica. Desde ese momento el agua pasó a ser un recurso privado en Chile. Durante el mismo período se logró la cobertura total de agua potable tanto para la población urbana como la población rural, llegándose a cifras cercanas al 99%. Esto permitió prácticamente erradicar las diarreas, el cólera, hepatitis y otras enfermedades infecciosas que fueron consideradas "plagas sociales" de la población chilena hasta la década de los 70s. Veinte años más tarde, durante el gobierno del presidente Ricardo Lagos se dió un paso más al privatizar las empresas sanitarias que abastecen de agua y servicio de alcantarillado a la población. Asimismo se estableció una política nacional de tratamiento de aguas servidas a cargo de las mismas empresas (pagada por los usuarios). En la actualidad toda la población chilena tiene cobertura de agua potable a precios razonables para la economía del país...

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