Últimas noticias

Ver más noticias

¿Querés apoyarnos?

¡Enteráte!

Entidades que apoyan a Ecoportal

Apoya nuestro trabajo

¡Con tu aporte beneficiarás a todos nuestros visitantes y suscriptores!

suscripciones

Agua en manos privadas

13/06/06 Por Dr. Freddy Pacheco

Global Water Partnership, junto al FMI y el Banco Mundial, impulsan conjuntamente la actividad de compañías privadas dedicadas al negocio del agua, restringiendo la inversión estatal en el sector de abastecimiento de agua potable, al tiempo que lo abren a la inversión extranjera, para de esta manera, enfrentar la “incapacidad estatal” para tratar el problema.

253-5-1

Para Tony Clarke, del Instituto Polaris, por una red estratégica de grupos de presión, vinculados a políticos nacionales, la industria mundial del agua se orienta hacia su privatización. “Esta red incluye la ‘Global Water Partnership -GWP-…’ inicialmente dirigida por un vicepresidente del Banco Mundial, asociado a gobiernos y agencias de cooperación de países industrializados y otras instituciones financieras internacionales. Acción evidente desde que GWP jugó un papel fundamental en la organización del Foro Mundial del Agua celebrado en La Haya en el 2000, “qué puso un fuerte énfasis en la promoción de asociaciones con participación público-privada -PPP- como la solución a la crisis mundial del agua.”

Otras prestigiosas publicaciones reafirman que GWP, junto al FMI y el Banco Mundial, impulsan conjuntamente la actividad de compañías privadas dedicadas al negocio del agua, restringiendo la inversión estatal en el sector de abastecimiento de agua potable, al tiempo que lo abren (“apertura”, le dicen) a la inversión extranjera, para de esta manera, enfrentar la “incapacidad estatal” para tratar el problema.

En un estudio sobre el movimiento social alrededor de la gestión del agua en Nicaragua, gestado a partir de las iniciativas gubernamentales dirigidas a otorgar “en concesión” la administración de la empresa estatal encargada del abastecimiento de agua potable, se lee: “GWP se describe así misma como un red encaminada a la acción de organismos interesados en cuestiones relativas al agua y cuya misión consiste en encontrar las herramientas necesarias para resolver los problemas del agua, sobre todo en los países del Tercer Mundo. Sin embargo, el MS la percibe como un organismo carente de base social, integrada por consultores contratados –por las empresas transnacionales involucradas en el negocio del agua-, cuya tarea es preparar el camino de las privatizaciones, a través del establecimiento de relaciones con el Estado y con otras organizaciones civiles.”

Los ciudadanos nicaragüenses reaccionaron así ante el hecho de que GWP apoya a organismos financieros internacionales que “promueven la creación de empresas municipales con Participación Pública-Privada (PPP)”. Al poner como ejemplo la administración de agua potable en Puerto Cortés, Honduras, concluyen que “ese es un modelo que quiere reproducirse en los municipios de Nicaragua y en todos los países de la región.”

253-5-2

Lo grave es que (como sucede en otros sectores privatizados) el mensaje del Banco Mundial plantea que “el país que se niegue a ello verá recortados los créditos para otras inversiones en el sector público”, según mensaje emitido sin ambages por uno de los “héroes” de la invasión a Irak, Paul Wolfowitz, presidente del Banco Mundial, durante el Foro Mundial del Agua celebrado en México, donde también habló uno de los “interesados”, el millonario Carlos Slim.

Ahora bien, si se tratara solo de un asunto ideológico útil para una discusión académica, el asunto sería intrascendente. Pero como más bien se trata del derecho humano al acceso al agua potable, habría que ver cómo podrían pagar -cubriendo los costos del servicio- los pobres del mundo… y de Costa Rica.

Por otro lado, no es difícil prever lo que hubiera sucedido, de haber tenido éxito en el 2002, el proyecto del expresidente Miguel Rodríguez de dar en concesión el agua de nuestro país, para lo cual se contrató a la consultora de finanzas corporativas creada por ex socios de Morgan Stanley Dean Witter, la española “N más 1”, cuya ejecución hubiera provocado un aumento brutal de las tarifas para pagar una inversión de $300 millones. Suez y Thames, transnacionales gigantes del negocio del agua, habían mostrado su interés, junto a Bechtel.

Obviamente la “motivación” se ilustra en los ingresos anuales de $160.000 millones de dólares (al 2002) obtenidos por las francesas Suez y Vivendi, y la alemana RWE-Thames, y en los beneficios “especiales” que obtendrían algunos por sus “gestiones de éxito”. ¡Ojo al anunciado TLC con la Unión Europea que por ahí podría andar parte del negocio!

Como el pueblo costarricense no podría soportar ataque de tal magnitud a su bienestar, llamamos la atención al respecto, con la esperanza de que el mismo pueblo sabrá denunciar a los promotores de tal crimen, para así evitar la sed que se vislumbra. Recordemos además, que con el TLC no se podría evitar la extracción y exportación indiscriminada del agua envasada, que ya forma parte del negocio de corporaciones instaladas en suelo costarricense. www.EcoPortal.net

* Dr. Freddy Pacheco
Catedrático UNA
2 de junio, 2006

Comentarios de los visitantes sobre este artículo

Mercantilización del agua, por Ariel J. García (19/06/2006)

La privatización de los recursos naturales, entre estos el agua, no es más que la última escalada de las grandes transnacionales por quitarle a los pueblos del mundo su vida; doblegándolos a aceptar sus condiciones. Este es el mundo del conocimiento; por lo tanto, hay que luchar para que las personas conozcan sus derechos y deberes con respecto al agua.

Agua: Pueblo Arbitró., por Dr. Marcos Sommer (18/06/2006)

Lo que acurio en el Uruguay (2005) está en relación directa con este articulo, el agua fue reconocida como un derecho humano y un bien común o de la participación de los ciudadanos en su gestión pública. ¿Uruguay, es necesario recordarlo? tiene una tradición de democracia directa. Se puede discutir de temas políticos vía referéndum y plebiscito. Y es gracias a eso que los Uruguayos pudieron resistir a los asaltos del neoliberalismo ya lanzados durante los años de dictadura militar. El Gobierno intentó hacer pasar sus ideas de privatización por asociaciones y otras vías desviadas, no sin el apoyo de las instituciones monetarias internacionales que pretendierón aportar la democracia (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional). A partir de 1996, el Gobierno uruguayo comenzó a ofrecer concesiones de servicio de agua a empresas privadas. Pero lo hizo allí donde estas privatizaciones podían aportarle el mayor beneficio, es decir, en las ciudades y los barrios ricos. Se vieron entonces los primeros efectos negativos de esta privatización: el precio del agua fue multiplicado por 10, se cortó el agua a los que no pagaban, familias o instituciones. El medio ambiente también sufrió graves repercusiones: lagunas y otras zonas donde estas sociedades extraían el agua se desecaron, todo eso para que algunas ciudades como Punta del Este (que utiliza tanta agua que el resto del país) pudieran regar sus jardines privados. ¡En Kyoto, en el 3e Foro mundial del agua, Uruguay incluso se vio recompensado por su espléndida experiencia de privatización del agua! Resultado: eso no hizo más que animar al Gobierno a proseguir sobre su ímpetu en el litoral meridional, la región más rica del país. El Gobierno uruguayo no tenía más que una idea en cabeza: colocarse en el mercado de la carne. Y por esta razón, estaba a favor de abrir la puerta a las empresas privadas que pretendían apoderarse del servicio público del AGUA, la única riqueza que el país podía ofrecerles como contrapartida. Para obtener la ayuda financiera internacional, Uruguay no dudaba ya en servirse del agua como garantía. En ese momento que se crearon Comités locales y asociaciones de barrio para resistir a la privatización del agua. Una resistencia que se basa en el hecho de que el servicio público uruguayo garantiza la distribución del agua al más de 90% de la población. El sindicato de los servicios públicos, los ecologistas y los Comités locales se agruparon. Tomaron como modelo al Comité de agua y vida de Cochabamba, en Bolivia (Coordinadora de Defensa del Agua y de la vida) y adoptaron casi el mismo nombre: Comisión Nacional en Defensa del Agua y de la vida (CNDAV). Previa consulta a los juristas, resultó que la única solución política posible consistía en inscribir en la Constitución nacional un artículo sobre el agua. Ya que si las leyes internacionales pueden prevalecer sobre las leyes nacionales, no va así mismo para las Constituciones. Según las normas democráticas uruguayas, era necesario, en un año, recoger las firmas de 10 % del electorado del país, es decir, 283.000 firmas. Eso se hizo en ocho meses. Pero esta campaña no solo se refirió a la cosecha de firmas, sino también se hizo un esfuerzo masivo de información, explicación y concienciación nacional. En octubre de 2003, una cadena humana transportó las firmas al Parlamento, y espero luego que la administración compruebe su validez. Hasta allí, la Comisión Nacional en Defensa del Agua y la Vida había podido trabajar serenamente, sin otra oposición principal que la del Gobierno. Pero en cuanto se decidió que el proyecto de artículo constitucional se presentaría al plebiscito en las elecciones presidenciales (esta simultaneidad es de norma en Uruguay), las empresas privadas del ámbito del agua comenzaron a manifestarse con virulencia. La campaña por lo tanto tomó una dimensión de interés nacional. Todos los candidatos a la Presidencia, con mejor o peor voluntad, debieron pronunciarse sobre el tema del agua. El proyecto de artículo constitucional establecía en efecto que el agua potable es un derecho humano fundamental y que el Estado tiene la responsabilidad de procurar que toda la población tenga acceso, que este suministro incumbe directa y exclusivamente a instituciones públicas, que su gestión debe ser sostenible y participativa, lo que era una manera de obligar la empresa pública a reconocer sus propios incumplimientos (por culpa de corrupción o mala gestión). El 31 de octubre del 2005 permanecerá una fecha histórica en la historia de Uruguay y las luchas para el acceso al agua: ese día, 1. 406. 000 ciudadanos (64% de los votantes, 90% de participación) aceptaron el nuevo artículo constitucional. Queda por traducir en hechos esta Denegación Popular de la Privatización del Agua. Más información: Miopía "Costa y Ríos Convertidos en Cloacas (Mercosur)". Dr. Marcos Sommer http://www.ecoportal.net/articulos/cloacas.htm. Oceanógrafos Sin Fronteras.La cultura es la forma...

Suscribete GRATIS a "Ambiente y Sociedad", nuestra publicación semanal de Noticias y Novedades ambientales con mas de 120.000 suscriptores, envía un mensaje a subscribe@ecoportal.net