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Caen los bosques de Venezuela

13/06/01 Por Julio César Centeno

La destrucción de bosques en Venezuela continúa a tasas alarmantes. Según la Organización de Naciones Unidas, Venezuela ha venido registrando en los últimos 20 años una de las tasas de deforestación más altas de América Latina.

Durante la década de los 70, los bosques de Venezuela fueron talados a razón de 245.000 hectáreas por año (FAO, 1988).. En la década de los 80 la destrucción aumentó en forma dramática, para alcanzar un promedio de 600.000 hectáreas por año (FAO: FOREST RESOURCE ASSESSMENT 1993). Sólo en esta década años se destruyeron en el país 6 millones de hectáreas de bosques, una superficie equivalente a la de toda Costa Rica.

En su evaluación más reciente de la situación de los bosques en el ámbito mundial (FAO: STATE OF THE WORLD?S FORESTS, 1997), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación ratifica que la destrucción de bosques en Venezuela continúa en forma alarmante. Durante el período 1990-1995, los bosques venezolanos continuaron cayendo a una tasa de 500,000 hectáreas por año, una hectárea cada minuto. La mayor proporción se debe a la conversión de bosques a tierras de cultivo y potreros.

Venezuela se convirtió así en uno de los países con las más altas tasas de destrucción de bosques de América Latina. La tasa de deforestación en Venezuela desde 1980 hasta 1995 (1.1%) fue equivalente al doble de la del Brasil, y tres veces superior a la del Perú (FAO: STATE OF THE WORLD?S FORESTS, 1997).

Según el Ministerio del Ambiente, la tasa de deforestación en Venezuela en la actualidad "sobrepasa el 2.8 por ciento anual" (MARNR,1997). Esto sería equivalente a la pérdida de 1.3 millones de hectáreas anuales. De ser esto cierto, Venezuela debería ser declarada en emergencia nacional, por registrar una de las tasas de deforestación más altas del mundo.

De mantenerse una tasa de deforestación de esta magnitud, Venezuela se convertiría en un desierto en menos de un siglo. Esta cifra parece ser mas un reflejo de la deficiencia con que se maneja al sector forestal venezolano, y las dificultades del Ministerio del Ambiente para proporcionar a la ciudadanía información veraz sobre los recursos naturales confiados bajo su administración.

La conversión de tierras forestales a la actividad agrícola

Las estadísticas de deforestación reportada por Naciones Unidas coinciden con las tasas de expansión de la frontera agropecuaria. Las tierras catalogadas como agrícolas pasaron de 24 millones de hectáreas en 1980 a casi 32 millones de hectáreas en el último censo de la OCEI (1998), un aumento de 8 millones de hectáreas en ese período. Aproximadamente el 60% se debe a la conversión a la actividad agropecuaria de tierras originalmente cubiertas por bosques.

A pesar de la significativa ampliación de la frontera agropecuaria, Venezuela continúa registrando uno de los índices más altos de concentración de tierras en pocas manos. Según el censo agrícola de 1998, el 5% de los propietarios agrícolas acaparan el 75% de las tierras. Mientras que el 75% de los propietarios se ven obligados a repartirse sólo el 6% de las tierras (OCEI 1999).

A 40 años de su promulgación, la Reforma Agraria se ha convertido en un mito, distante de la realidad nacional. Originalmente tenía por objeto asegurar una distribución mas justa de la tierra agrícola entre la población rural, y asegurar una mayor seguridad alimentaria. Sin embargo, la propiedad de la tierra mantiene un alto índice de concentración en pocas manos. Mientras se continúa importando la mitad de la comida que se consume en el país, manteniendo una peligrosa dependencia en un sector de particular valor económico y estratégico.

Se mantiene también una amenaza continua sobre los bosques remanentes, debido a la tendencia a aumentar la producción de alimentos principalmente por medio de la expansión de la superficie agrícola, en lugar de apoyarse cada vez mas en una mayor productividad por unidad de área en las tierras agrícolas ya existentes.

Consecuencias

A pesar de que cerca de la mitad del país se encuentra cubierta por bosques, el 80% se encuentra al sur del río Orinoco. En la mitad norte del país, con el 90% de la población venezolana, los bosques cubren apenas el 20% de la superficie. Se encuentran además fraccionados, intervenidos y severamente degradados. Se estima que cerca de dos tercios de la superficie forestal original de Venezuela al Norte del Orinoco ya ha sido destruida.

Una de las consecuencias es la escasez de agua que hoy afecta a una buena parte de la población venezolana, tanto para el consumo doméstico, como para la irrigación de tierras agrícolas o la producción de energía eléctrica. La escasez más pronunciada se registra en la altamente poblada zona costera central, incluyendo a las ciudades de Caracas y los centros industriales de Valencia y Maracay, una región con más de la mitad de los habitantes del país.

Otras consecuencias son: la pérdida progresiva e irreversible de buena parte del patrimonio biológico del país; un significativo aumento en la frecuencia e intensidad de sequías e inundaciones, con daños a la producción agrícola, represas hidroeléctricas, sistemas de irrigación, vías de comunicación, empresas y hogares; erosión y pérdida de la fertilidad de los suelos; y crecientes dificultades en el suministro de leña, alimentos, medicinas, materiales de construcción y otros productos tradicionalmente suministrados por los bosques a comunidades indígenas y campesinas.

Las altas tasas de deforestación implican que Venezuela es también uno de los países con mayor cantidad de emisiones de gas carbónico por habitante de América Latina.

En 1995 Venezuela emitió aproximadamente 240 millones de toneladas de gas carbónico (CO2), lo que implica un aporte de 65 millones de toneladas de carbono a la atmósfera cada año. La mitad corresponde al consumo de energía. La otra mitad a la destrucción de los bosques naturales del país (Centeno, 2000).

Como consecuencia, Venezuela presenta un alto índice de emisiones de gas carbónico por habitante, muy superiores a los de países en niveles similares de desarrollo. En 1995 eran equivalentes a las emisiones por habitante de Alemania, uno de los países más industrializados del planeta, y el triple de las emisiones por habitante de Colombia, Brasil o Argentina.

Venezuela es uno de los 8 países del mundo más ricos en biodiversidad. La mayor proporción de esa variedad de plantas y animales se encuentra en los bosques naturales del país. La deforestación implica la erradicación definitiva e irreversible de miles de especies.

La destrucción y degradación de bosques en Venezuela se ha convertido en una amenaza a la estabilidad ecológica, y por ende a la estabilidad económica y social del país. Con los bosques se pierde uno de los principales sustentos de modelos de desarrollo efectivamente sostenibles en el tiempo.

Diversidad Venezolana

Plantas con flores: aproximadamente 20,000 especies (séptimo país en el mundo)

Peces en el río Orinoco: 320 especies (quinto en el mundo)

Pájaros: 1,310 especies (sexto en el mundo)

Mamíferos: 300 especies (décimo en el mundo)

Altos vertebrados endémicos: 140 especies (décimo cuarto en el mundo)

Anfibios: 197 especies (décimo en el mundo)

Balance global: octavo país en el mundo en diversidad de especies.

Fuentes: W.C.M.C., I.U.C.N., and U.N.E.P. 1992. The World Bank, I.U.C.N., and W.R.I. 1990.

Referencias

Centeno, J.C. 2000. Las emisiones de carbono de Venezuela.

F.A.O. 1988. The state of forest resources in the developing countries.

F.A.O. 1993. Forest resource assessment.

F.A.O. 1997. State of the world?s forests.

Ministerio del Ambiente (Venezuela), Dirección de Educación Ambiental. 1997.

Hoja Ambiental No.5. Marzo..

O.C.E.I. (Oficina Central de Estadística e Informática). 1999. Censo Agrícola.. Venezuela.

World Bank, The, I.U.C.N., and W.R.I. 1990. Conserving the world´s biological diversity.

W.C.M.C., I.U.C.N., and U.N.E.P. 1992. Global Biodiversity Status of the Earth?s Living Resources. World Conservation Monitoring Center (WCMC).

   
  *Julio César Centeno, PhD
Apartado 750
Merida - Venezuela
jcenteno@telcel.net.ve
http://www.ciens.ula.ve/~jcenteno/
Tel/Fax: Intl+58-274-2714576
Tel/Fax: Intl+58-274-2713814

Comentarios de los visitantes sobre este artículo

Solidarida con la protesta de eldorado, por Ciro Rodriguez (02/06/2010)

“VIVESUR” EN SU RESPONSABILIDAD, Y COMPROMISO CON EL MEDIO AMBIENTE, SE HACE SOLIDARIO CON TODO SER QUE GENERE UNA SIGNIFICATIVA PROTESTA, POR LA PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE Y CREADORES DE CONCIENCIA DE La SALVACIÓN DEL PLANETA …Desde Venezuela LA COOPERATIVA VIVERO DEL SUR (VIVESUR).Saluda a tan valientes seres humanos, por la defensa de la vida y protección del planeta…

trabajo, por ana carolina cote diaz (21/10/2007)

en nuestros tiempos se ha venido observando las perdidas descontroladas de la naturaleza por causa de los cambios que han sucedido al pasar de los años. se han perdido gran parte de la naturaleza y se han tumbado muchos arboles y acabado con los bosques e parques que en algun momento fueron parte de los seres humanos y muy visitados por todas las personas de afuera. en la atualidad se ha podido observar el desarrollo tan estenso que ha sucedido y al pesar de todo el humano busca el espacio para seguir realizando sus metas pero al seguir evolucionando va perdiendo los requisitos fundamentales que es el medio ambiente ya que con las perdidas de arboles el palneta pierde vida el pensar del ser humano en estos momentos es desarrolarse como un pais desarrollado y no ha visto su alrededor que pierde sus medios de vida.

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