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El sistema se autodestruye. Señales del Apocalipsis: Prepárense para el desenlace
Los científicos y funcionarios que "alertan" sobre la catástrofe ambiental, no la relacionan con la propiedad privada capitalista, con la búsqueda de rentabilidad y concentración de riqueza en pocas manos, con la sociedad de consumo y con las trasnacionales y bancos que controlan los recursos naturales y los sistemas económicos productivos sin planificación, y sólo orientados a la ganancia privada en todo el planeta. En las cumbres sobre "cambio climático" sólo se habla de "impacto ambiental", de "emisiones contaminantes" que destruyen el planeta, sin profundizar en las raíces y causalidades del sistema capitalista que las produce. Esta omisión (cómplice y conciente) permite hablar de la "víctima" (el planeta y la mayoría de la humanidad) sin identificar al "criminal" (los grupos y empresas capitalistas que concentran activos y fortunas personales depredando y destruyendo irracionalmente el planeta).
No se trata de una profecía bíblica ni de una teoría conspirativa. Se trata de un emergente matemático: El planeta Tierra está en crisis.
Y la crisis (completamente mensurable y analizable) no es un fenómeno aislado. Es un fenómeno interactivo y totalizado: Económico, político, social y medio ambiental.
No se trata de procesos aislados, sino de un colapso sistémico.
Y de un resultante: La destrucción y el suicidio colectivo de la humanidad programada solo para consumir y votar presidentes en la más completa ignorancia del sistema que rige y ordena su vida.
Es como si hubiera estallado un aviso de Apocalipsis: Terremotos, lluvias de una intensidad inusitada en todo el hemisferio sur, nevadas históricas en el este norteamericano y el norte europeo, sequías devastadoras en las mismas regiones donde no hace mucho las inundaciones arrasaban a poblaciones enteras.
Aludes, incendios forestales, crecidas de ríos y océanos, deshielos monumentales, hambrunas masivas, manchas de petróleo extendiéndose como una macha asesina de la vida, como la que ya se instaló en el sur de EEUU.
El clima estalla encadenadamente en diversos frentes, la economía mundial colapsa y se derrumba el modelo económico financiero a escala planetaria, los desocupados, marginados y hambrientos ya ascienden a la mitad de la población humana, y los conflictos intercapitalistas por los mercados y recursos estratégicos están generando y elevando un clima de tensión militar mundial alimentado por una carrera armamentista nuclear.
El sistema capitalista, como acción y como resultante es irracional, no planificado y (salvo la búsqueda de rentabilidad y de concentración de riqueza en pocas manos) carece de lógica estratégica para preservar y proteger racionalmente al planeta de su propia acción depredadora y destructiva.
Para la mayoría de los científicos esos fenómenos catastróficos son la consecuencia natural de la contaminación y la destrucción del planeta. Para otros es una señal mística del "fin del mundo".
Los científicos y funcionarios que "alertan" sobre la catástrofe ambiental, no la relacionan con la propiedad privada capitalista, con la búsqueda de rentabilidad y concentración de riqueza en pocas manos, con la sociedad de consumo y con las trasnacionales y bancos que controlan los recursos naturales y los sistemas económicos productivos sin planificación, y sólo orientados a la ganancia privada en todo el planeta.
En todas las cumbres sobre "cambio climático" sólo se habla de "impacto ambiental", de "emisiones contaminantes" que destruyen el planeta, sin profundizar en las raíces y causalidades del sistema capitalista que las produce. Esta omisión (cómplice y conciente) permite hablar de la "víctima" (el planeta y la mayoría de la humanidad) sin identificar al "criminal" (los grupos y empresas capitalistas que concentran activos y fortunas personales depredando y destruyendo irracionalmente el planeta).
La irracionalidad (la no consideración de emergentes o de efectos colaterales nocivos y/o destructivos) convierte a las empresas capitalistas en depredadoras del medio ambiente (ríos, fauna, y animales incluidos) por la sencilla razón de que no actúan siguiendo intereses sociales generales (la preservación del planeta y de las especies), sino en la búsqueda de intereses particulares (la preservación de la rentabilidad y la concentración de riqueza privada).
En este contexto, las cumbres para hablar del calentamiento global y de los cataclismos en ascenso, siempre terminan en un fracaso a causa de los intereses enfrentados y las guerras por los mercados que predominan en el sistema capitalista.
Qué tienen que ver entre sí las catástrofes seriales (entre ellas los terremotos) con la crisis económica, la crisis social y la crisis nuclear?
En primer lugar, todas ellas se interrelacionan a partir de su pertenencia y vertebración dentro de un sistema: El capitalismo.
En resumen, las crisis (algunas reales y otras potenciales) son la expresión, en distintos escenarios y niveles, de una sola gran crisis: La del sistema capitalista que rige el mundo desde hace 500 años concebido como "civilización única".
Y el planeta (con nosotros sobre él, y en manos de la demencia nivelada del sistema capitalista) solo acumula Apocalipsis matemático implícito en su naturaleza depredadora y criminal.
Se trata de reconvertir los planos bíblicos de la Profecía: Donde dice "Dios", hay que decir "Sistema", y donde dice "Diablo", hay que decir "Capitalismo". Por todos los caminos se llega al Apocalipsis.
El sistema capitalista está fundado sobre las matemáticas (suma, multiplicación y resta) y un axioma original para construir la plusvalía: Comprar barato, vender caro, y generar rentabilidad privada con el trabajo social.
Aunque para ello tenga que condenar al hambre y a la pobreza a una masa mayoritaria (y creciente) de seres humanos y destruir el planeta que los contiene.
Y los tres Apocalipsis que signan los emergentes y la decadencia (todavía controlada) del sistema dominante también llegan por acumulación matemática.
El Apocalipsis social llega por acumulación matemática de hambrientos, desocupados y pobres a escala mundial.
El Apocalipsis natural llega por acumulación matemática de destrucción medio ambiental a escala planetaria.
El Apocalipsis nuclear llega por acumulación matemática de conflictos militares (intercapitalistas) por la supervivencia de las potencias dentro del sistema.
En su dinámica histórica concentradora de riqueza en pocas manos (y como producto de la propiedad privada explotada sin planificación) el capitalismo ha depredado los ríos, la fauna y los bosques, produciendo las condiciones para un "Apocalipsis natural" de la mano del calentamiento global y de la extinción de los recursos naturales esenciales.
En un segundo frente, las guerras intercapitalistas por la conquista de mercados y el negocio con el armamentismo han creado las condiciones para un "Apocalipsis nuclear" de la mano de los arsenales atómicos que las potencias centrales acumulan como "efecto disuasivo" contra sus rivales, y cuya utilización efectiva nadie puede prever en el futuro.
Y hay un tercer frente que se suma: La plaga del hambre, de la exclusión social y del desempleo que ya se extiende como una epidemia por las áreas empobrecidas del planeta generando las condiciones para un "Apocalipsis social".
No hace falta mucha imaginación (el fenómeno ya se verifica en la realidad) para mensurar el factor apocalíptico masivo que representaría para el sistema el avance de ejércitos de hambrientos buscando comida para supervivir en las grandes urbes, enfrentando con la violencia a la represión militar o policial.
En resumen, el Apocalipsis no es una profecía bíblica o una teoría conspirativa, forma parte de tu propia realidad existencial y planetaria que el sistema esconde para mantenerte en la ignorancia.
Cuando escuches sobre un nuevo terremoto o una tragedia masiva, solo estarás viendo una nueva parte descompuesta del Apocalipsis. Hasta que llegue el desenlace.
Y no será la obra de Dios o del Diablo, sino un emergente (extremo) del sistema. Pura lógica matemática. www.ecoportal.net
Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica.
IAR Noticias
Comentarios de los visitantes sobre este artículo
Somos Uno, por gala (20/05/2010)
Fomentemos la educación y la toma de conciencia, porque se ha vivido en la ignorancia personal, social, etc. Es tiempo de responsabilizarnos todos de los círculos viciosos ignorantes generados por la oferta y la demanda.Somos Uno, por gala (20/05/2010)
La respuesta, por Mª Isabel (15/05/2010)
El Decrecimientoy el consumo crítico, como respuesta.El Sr. Manuel Freytas, hace una denuncia de casi todos conocidas, aunque no todos son consciente desde hacia adonde nos aboca y el Sr. José Luis Naranjo, expone acertadamente, todos somos culpables y víctimas a la vez, de este Apocalipsis del Sistema Capitalista Global.
Analizando la situación real de esta crisis capitalista, deberíamos tomar conciencia, que es un buen momento cambiar nuestros hábitos de consumo, es decir aprender desde la escuela a cambiar los valores que hasta ahora se nos han inculcados y hemos inculcados a nuestros hijos el consumir por consumir, y consumir mas y mejor que el vecino de al a lado. Es el momento de exigir como consumidores, desechando comprar productos envasados en envases no retornables o no biodegradables, por poner un ejemplo. Tenemos una crisis, pero no la estamos utilizando a nuestro favor, el propio estado de bienestar a los que estábamos acostumbradas las familias, ha dañado no solo nuestros bolsillos, sino también nuestro espíritu critico a la hora de consumir. Si cada vez que un Sindicato nos convoca a la huelga, por los miles de desempleados, en vez solo de llevar pancartas con el lema "queremos trabajo", se llevaran lemas con propuestas tales como "necesitamos y exigimos Empresas de Reciclajes de Residuos", "necesitamos Empresas no contaminantes","Necesitamos Empresas de Recuperación de los Medios Degradados". Es decir, comenzar a exigir como ciudadanos, se acabe con las empresas depredadoras del medio ambiente que preserven los intereses sociales generales. Pero este movimiento tiene que partir de nosotros los ciudadanos, con formulas como el Decrecimiento, acompañado de un consumo critico y selectivos a la hora de elegir los productos en nuestro día a día. Si no jugamos esta baza ya y ahora, mucho me temo que por muchos artículos, que se escriban como este, el Apocalipsis nos llegara a todos y nadie tendrá derecho a quejarse, si cuando fue el momento no hizo nada para evitarla.Saludos
La respuesta, por Mª Isabel (15/05/2010)
El Decrecimientoy el consumo crítico, como respuesta.El Sr. Manuel Freytas, hace una denuncia de casi todos conocidas, aunque no todos son consciente desde hacia adonde nos aboca y el Sr. José Luis Naranjo, expone acertadamente, todos somos culpables y víctimas a la vez, de este Apocalipsis del Sistema Capitalista Global.
Analizando la situación real de esta crisis capitalista, deberíamos tomar conciencia, que es un buen momento cambiar nuestros hábitos de consumo, es decir aprender desde la escuela a cambiar los valores que hasta ahora se nos han inculcados y hemos inculcados a nuestros hijos el consumir por consumir, y consumir mas y mejor que el vecino de al a lado. Es el momento de exigir como consumidores, desechando comprar productos envasados en envases no retornables o no biodegradables, por poner un ejemplo. Tenemos una crisis, pero no la estamos utilizando a nuestro favor, el propio estado de bienestar a los que estábamos acostumbradas las familias, ha dañado no solo nuestros bolsillos, sino también nuestro espíritu critico a la hora de consumir. Si cada vez que un Sindicato nos convoca a la huelga, por los miles de desempleados, en vez solo de llevar pancartas con el lema "queremos trabajo", se llevaran lemas con propuestas tales como "necesitamos y exigimos Empresas de Reciclajes de Residuos", "necesitamos Empresas no contaminantes","Necesitamos Empresas de Recuperación de los Medios Degradados". Es decir, comenzar a exigir como ciudadanos, se acabe con las empresas depredadoras del medio ambiente que preserven los intereses sociales generales. Pero este movimiento tiene que partir de nosotros los ciudadanos, con formulas como el Decrecimiento, acompañado de un consumo critico y selectivos a la hora de elegir los productos en nuestro día a día. Si no jugamos esta baza ya y ahora, mucho me temo que por muchos artículos, que se escriban como este, el Apocalipsis nos llegara a todos y nadie tendrá derecho a quejarse, si cuando fue el momento no hizo nada para evitarla.Saludos
sobre tus palabras, por jose luisn naranjo (14/05/2010)
me llego por algun amigo la dirección de su artículo, me gustaria opinar un poco sobre un tema algo dificil, soy matemático de profesión y uno de mis campos de investigación son los sitemas dinámicos, y tengo mi punto de vista sobre ese tema y le voy ha plantear por que no creo que sea del todo cierto solo ese punto de vista, para destruir un sistema es necesario fuerzas sobre muchos puntos en el caso del sistema que rige e mundo que es el mas complejo, si nosotros (los pobres victimas del sistemas capitalista) no seríamos los grandes compradores que somo usted cee que habría tanta industri, si no condierariamos cada día nuestra vida como una eterna lucha por adquirir más y mas no cree que esto tampoco pasaría... si las empresas tienen mucha culpa pero nosotros somos el otro gran culpable, nos dicen desde hace 10 años que el plastico es un producto no vio degradable y que eso esta acumulando basura indestructible en el mundo y seguimos tomadno artas botellas de agua y refrescos y desechando los embases de quien es la culpa del que embasa o del que compra? si no comprasemos más estas empresas seguiran produciendo... creo que es muy limitado ver este problema desde uno solo punto de vista encontra de algo... la destrucción del planeta no es desde la revolucion industrial es desde antes, los españoles al llegar a america destruyeron grandes extenciones de bosques, para que para llevarse a españa y no habia la tremenda idustria capitalista que hablamos, para casar se quemaba bosques enteros y destruimas el planeta, nosotros compramos cada día autos mas grande y poderosos y el culpable es quien le fabrica?y podría para enumerando muchas cosas durante mucho tiempo, pero creo que vale la pena parar un rato y repesnar como humanidad lo que queremos y cambiar todos... no atacar a un solo culpable y los demás considerarse santos...



, por (18/08/2010)
jesucristo vive en nuestras vidas