-
26/05Se extienden protestas en Latinoamérica en defensa de las fuentes de agua
-
26/05Reserva de la humanidad en peligro. Coiba a pasos de salir de lista de los patrimonios
-
26/05Las semillas, la tierra y el agua. El acaparamiento total
-
24/05Pueblo Kichwa de Rukullacta rechaza presencia de petrolera Ivanhoe en su territorio
-
24/05Bariloche: científicos buscan sustituir el cemento por ceniza volcánica como material de construc...
-
24/05A través de ONGs, el capitalismo verde enreda la Amazonia
-
23/05Noticias Breves de la Semana (521)
-
23/05Según un estudio reciente de la Unión Europea, los biocombustibles empeoran el cambio climático
-
23/05Espirituales de la nueva era global. Construyendo las bases de una nueva humanidad y sociedad
-
23/05Semarnat asegura que se ha reducido la tasa de deforestación en Sinaloa
PODAR O NO PODAR
|
El planeta necesita de sus árboles, como un elemento esencial que garantiza la vida. El árbol de la vereda no pertenece al frentista por más que lo haya plantado, sí es parte del bien publico de un municipio, por lo tanto su cuidado es una responsabilidad compartida . Unos y otros deben aunar esfuerzos para preservar la única foresta que poseen los ambientes urbanos, los árboles de nuestras calles. Año a año asistimos a la destrucción del patrimonio arbóreo. En la mayoría de los casos los vecinos podan sin contemplación llegando a cortas estructuras que no deben sertocadas, produciendo así enormes daños que condenan a ese ejemplar a una muerte lenta pero segura. Pero si bien se cometen estos arboricidios anuales sin ningún sustento técnico, también es cierto que a la inconducta y el desinterés de la población se agrega la misma actitud por parte de las autoridades pertinentes, en cuanto a llevar una política coherente con respecto al arbolado público y a los espacios verdes. En el momento de formar conciencia popularsobre la importancia del árbol, especialmente en la ciudad y modificar responsabilidades para paliar una situación por demás lamentable, que empobrece la calidad de vida. Hacemos aquíun breve aporte a la educación ambiental presentando una síntesis de motivaciones que provocan la pregunta ¿ podar o no podar ?. NO DEBES PODAR UN ARBOL SIMPLEMENTE PORQUE: las hojas tapan los desagües, para no barrer la vereda, para que el árbol crezca más fuerte y sano, queda más prolijo, para ver mejor el cartel o la vidriera, es muy grande o muy viejo o por la costumbre de que hay que podarlos. En general ninguno necesita poda, pero si hay que hacerlo que sea conservadora y correctamente. PODAR BIEN IMPLICA:
1) Los cortes deben ser verticales para que la lluvia y la polución ambiental no penetre por los muñones enfermando al árbol. El hacha y el machete deben ser desterrados en el momento de hacer una poda correcta. La cultura moderna redujo al árbol a un elemento ornamental, menospreciando su valor como bien de primera necesidad. Educar sobre la importancia del árbol para la vida es una obligación cuando vemos que el cemento aísla cada vez mas al hombre de la naturaleza. Se ha borrado el paisaje y lo que es peor se ha borrado nuestro contacto con la tierra. Dentro de este panorama, el árbol pasó a ser algo molesto que puede ser talado a mansalva en pos de un progreso mal entendido. En realidad, es un amigo silencioso que nos brinda con generosidad todo lo que posee, contención, frescura, pureza, lección de vida, sin pedir retribución alguna. Recordemos que el árbol es un ser vivo y como tal merece nuestro respeto. |
|
|
Por Susana Papale |


