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Análisis sobre la situación ecoambiental en Panamá

24/06/08 Por Olmedo Carrasquilla II

Ante la realidad global expresada a través de los conflictos energéticos, resultado este por la escasez y el mercado de corte liberal, en las últimas décadas se ha afianzado los ejes hegemónicos del capital internacional. Latinoamérica y Panamá no escapan de ese escenario, en donde ha prevalecido la ley de la fuerza económica.

Presentación

El actual análisis producto de investigaciones y recursos pedagógicos sociales, muestran una serie de actividades de distintas envergaduras, la cual hemos clasificado en Situación ecológica social y Situación ambiental urbana. Obedeciendo los parámetros universales de investigación presentamos sin caer en rigorosas interpretaciones técnicas a modo de compartir dicha información esta Herramienta Popular, la que conlleve a la reflexión y la acción en defensa y construcción de un pensamiento crítico por la sociedad y la gente del campo.

Por ende, debe constituirse en datos que determinen la veracidad que otras fuentes y medios no prueban y practican en el buen oficio de elevar la conciencia ciudadana para el entorno en que vivimos. Máxime, con la carencia de una educación transformadora y medios comunicativos comerciales que inmovilizan el compromiso civil sobre el quehacer nacional.

Sin embargo, hacemos la salvedad que la naturaleza de la lucha y defensa ecológica con lleva otros métodos de trabajo distintos a las reinvidicaciones y cambios de los movimientos sociales, debido las dimensiones en que se presenta el ecosistema, pero no independiente de la cuestión social, en que el mercado y el capital somete no solo a los pueblos sino también a su entorno verde.

Introducción

Ante la realidad global expresada a través de los conflictos energéticos, resultado este por la escasez y el mercado de corte liberal, en las últimas décadas se han afianzado los ejes hegemónicos del capital internacional. Latinoamérica y Panamá no escapan de ese escenario, en donde ha prevalecido la ley de la fuerza económica que pone en riesgo nuestra soberanía ecológica y alimentaría por las fórmulas y precios que juega cada ciclo de vida biológica para el mercado. Muestra de estas, la podemos percibir en los medios de comunicación con los anuncios y propaganda desarrollista que impulsa el discurso de la salvación, más aun con la vulgar difusión de salvar el planeta ante la destrucción del clima y sus inseguras promesas de proyectos de conservación.

En indistintas ocasiones hemos manifestado que el actual problema no es producto demográfico de los continentes o escasez en las necesidades humanas como lo dicen los gobernantes, sino de los modelos de desarrollo que nunca han cumplido en la creación ética de un país, de gestionar a nivel macro su economía independiente a los tradicionales dictámenes de los países súper industriales, quienes en realidad son los causantes de los conflictos naturales, de salud y seguridad bio-humana. Especial mención podemos citar de nuestro continente, en donde la retórica del desarrollo se ha convertido en la vitamina de la continuidad de tercer mundo y sus recetas políticas de economías desgastadas, cuyos fracasos se le atribuyen a las distintas generaciones desde pueblos originarios hasta la mezcolanza occidental actual.

Aun con los problemas tradicionales como la pobreza, la discriminación y la exclusión entra en este escenario la figura de la explotación y saqueo de libre mercado, la cual en décadas pasadas fue aplicada en menos magnitud pero con un impacto de muerte y extermino, pero ahora de manera formal y diplomática por las transnacionales, corsarios financieros y sicarios. Tal situación, percibida como ante sala a la globalización, en nuestra región entraron en vigencia megaproyectos sin fronteras como lo sigue siendo el Plan Puebla Panamá PPP y los Tratados de Libre Comercio, que han generado mayor pobreza e inseguridad por la desesperación social aumentando los índices de criminalidad y conflictos ecológicos.

Panamá, por su ubicación territorial y economía de servicio se ha convertido en la sede de estas calamidades que vive la región, pero ha sabiendas de los recursos o mejor dicho bienes naturales que posee, sigue sin brújula en un desarrollo verdadero que conlleve a la participación y consulta ciudadana en construir una economía de equidad y balance con el ecosistema. Cuestión que podemos percibir en las acciones y presiones sociales que miles de hombres y mujeres indígenas y campesinas a diario realizan ante las políticas energéticas y riqueza dispar en las concesiones de proyectos hidroeléctricos, minería a cielo abierto, turismo importado y desmantelamiento de la rica vegetación que representa nuestra identidad biológica nacional.

Los riesgos aumentan por los mecanismos utilizados por las empresas como: la xenofobia en las relaciones laborales que los consorcios pactan con manos de trabajo extranjero, en el desplazamiento de familias que toda su vida han mantenido el caudal de tradiciones, la desaparición de sitios arqueológicos, la aniquilación de nichos y hábitat de miles de especies nativas y únicas de aves, mamíferos marinos, plantas silvestres y la dilatación del ciclo biológico como la pérdida escalonada del territorio y su valor. Entre estas consecuencias se afirma el silencio gubernamental y las absurdas decisiones de las autoridades de protección ambiental sin base científica y social del daño que corre las áreas verdes. La cual desconoce derechos humanos, derechos de conservación natural y derechos internacionales en materia de protección patrimonial ecológico.

Situación ecológica social

a- Explotación minera
Hace más de dos (2) décadas la actividad minera tuvo sus primeros auge debido la economía internacional, la cual Panamá con un gran porcentaje de tierras por doquier, representaban un yacimiento rico para explotación y exportación. Todo obedecía al capital financiero y a su ejercicio en la circulación y valoración de las grandes urbes del mundo como evaluaban la onza o quilates. Sin garantías ha la reversión económica nacional y al declive de la crisis financiera en víspera de los noventa 90, y a la creciente deuda externa, la actividad minera se estanco.

Nuevamente el auge del oro y de otros metales de importancia para la industria bélica, retoma la dinámica de explorar y extraer distintos minerales que en el pasado no cumplieron por la situación expuesta. Pero esta vez, con nuevos métodos de explotación tecnológica que inicia desde radiografías satelitales para registrar zonas ricas en metales e inventariar distintos mineras que requieren de mega equipos que en su diaria ejecución destruyen sin importar hasta las áreas adyacentes de vegetación y poblados. Y estas operaciones llegan hasta un régimen laboral de inseguridad que los mismos trabajadores se exponen ante el peligro del contagio de los químicos utilizados, como lo ha sido el cianuro por la naturaleza de explotación que es a cielo abierto. Actualmente la onza de oro estás en mil dólares.

Otras de las modalidades de las empresas de explotación, son los antecedentes criminales y judiciales que han ventilado sectores de otros países, y que en Panamá han amenazado, hostigado y perseguido a quienes se oponen a dichos proyectos. Pero antes repartiendo y prometiendo mejoras a la calidad de vida como forma ágil de implementar sus obras. Así, lo podemos observar en los patrocinios y auspicios a distintas actividades y necesidades comunitarias que van desde implementos deportivos, infraestructura a los gobiernos locales, fiestas y eventos culturales dándole precio desde ya a nuestra identidad autóctona.

Este es otra de las evidencias de cómo se dividen las comunidades entre las migajas de momento y los defensores de la esperanza, en donde otros actores sin mover su lengua también ayuda al silencio afirmativo de que el beneficio lo traerá la empresa explotadora, es el caso de las sectas y banderetas proféticas.

Según el Ministerio de Comercio e Industria se han concedido 25 permiso para dicha operaciones sin importar las demandas impuestas a los tribunales, es el caso de Petaquilla, en que se han ventilado tres (3) por organizaciones ambientales y comunidades.

Esta por la envergadura de intereses encontrados que representa un riesgo en todo sus sentido como en el régimen laboral y sindical, de la ubicación dentro del Corredor Biológico Mesoamericano y las ganancias reflejas en los distintos actores transnacionales y políticos que han callado y manipulado las acciones legales impuestas por los afectados. Es el caso concreto de las declaraciones de la directora del ANAM Ligia Castro, que estaba en espera del fallo de la Corte Suprema de justicia, mientras tanto la empresa proseguía con las operaciones y la solicitud de más hectáreas de tierras.

Pero, de que esperarse en materia de los Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que señala la Ley 41 del 1 de junio de 1998 la cual colisiona con la ley minera y de inversión extranjera, prevaleciendo la de mayor ingreso para la economía, dejando sin efecto todos los pactos y compromisos internacionales de protección ecológica. Como las debidas consultas a través de foros, que como orden legal deben cumplirse, y no en la manipulación y el traslado de personas sin domicilio en el área.

Igualmente se ha dado el mismo método en el corregimiento de Plan de Corcha, Cerro Pelado, Cerro caballo en la Comarca Ngöbe Büglé, Río Tigre en Chepo, Cerro Quema en Los Santos, Cerro Colorado, la reapertura del la mina Santa rosa en Cañazas y otros por registrar y publicar por el Ministerio de Comercio e Industria (MICI). Y muchas veces violando estas formalidades legales, descubriéndose después por las comunidades con las trochas y marcaciones que realiza la empresa.

Pero una nota muy puntual es el esfuerzo del distrito de Soná en Veraguas, cuya voz de alerta marco el inicio de organizar y divulgar toda acción de protesta hasta lograr que los concejales declarasen este distrito libre de exploraciones y explotación minera, la cual se emitió a través del Acuerdo Municipal Nº 41 de 10 de agosto de 2007 (Alcaldía de Soná, Veraguas).

b- Proyectos de explotación hídrica
Otras de las actividades de gran impulso y de mayor concesión son las hidroeléctricas a través de embalses y represas por la hidrografía que se compone Panamá, que cumplen las exigencias de cauce y ubicación para las infraestructuras que interconectan con centrales eléctricas como es el Sistema de Interconexión Eléctrica de los países de América Central (SIEPAC) que es uno de los ejes del Plan Puebla Panamá (PPP) que no constituye ningún remedio para las comunidades en resistencia y para la economía nacional.

Máxime cuando en Panamá no existe una crisis energética y por el incremente del alza del combustible fósil que antepone dichas regulaciones.

Sin embargo, el ANAM ha promovido su posición con respecto a la generación eléctrica, la cual micro hidroeléctricas no rebasan los índices de contaminación global, pero que en la práctica es todo lo contrario, ya que las empresas en sus Estudios de Impacto Ambiental (EIA) sobre pasan las regulaciones de energía limpia determinado por el Protocolo de Kyoto.

De cierto que un campesino o indígena no tiene ni un dólar para pagar tan innecesario servicio que no representa solución a sus necesidades.

Pero que más lucha si estas comunidades se debaten entre la vida y la explotación de sus tierras y ríos, que con la ausente defensoría del pueblo y de autoridades verdaderas se violan a diario domicilios, reprimen a mujeres con sus niños hasta llevarlos a cuarteles que no son más que de tortura síquica.

Este es caso del pueblo Naso que rechazan las iniciativas hidroeléctricas de la empresa AES Panamá en la generación de 223 megavatios en Changuinola, específicamente en la comunidad de Charco La Pava adyacente al Bosque Protector Palo Seco, creado por el Decreto No. 25 del 28 de septiembre de 1983, que funciona como área de amortiguamiento del Parque Internacional La Amistad (PILA), que durante años ha demostrado fiel compromiso de conservación y que anteriormente fueron declarados como comunidades defensoras de la naturaleza por el modo desarrollan su vida.

Pero mediante el Decreto No. 71 del 1 de junio de 2006, los moradores se beneficiarían al señalar que "las familias cooperadoras del Bosque Protector de Palo Seco podrán solicitar permisos para desarrollar actividades con fines de subsistencia".

Y es que mientras el decreto inicialmente hablaba de que el Gobierno "está facultado para negar la ocupación y adjudicación de tierras en aquellas zonas que se reservan para fines de utilidad pública", con la modificación se estableció que "dentro del Bosque Protector de Palo Seco se realizan diversas actividades, tanto para la generación de energía renovable como para el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales".

Para los representantes de la empresa no se trata de un desalojo, sino de un reasentamiento de las 159 familias (856 personas) que deberán abandonar sus fincas como consecuencia del proyecto.

Un año después de la modificación del decreto, el pasado 23 de mayo del 2007 la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) suscribió el contrato con Aes Changuinola para la concesión de 6 mil 215 hectáreas dentro del Bosque Protector de Palo Seco.

Situación actual se vive en el río Cobre en Veraguas, en donde las bombas y la represión policial se hicieron presente cuando campesinos reclamaban la presencia de las autoridades ambientales y locales por la infragante permiso que la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) concede por quinta vez otro período para presentar los EIA. Esta lucha del Movimiento Campesino en Defensa del Río Cobre (MOCAMDERCO) tiene más de 6 años desde que vislumbro la llegada de la empresa al área.

Sin embargo, otras de las luchas es del Movimiento 10 de abril (M10) que llevan más de 10 años en contra de los proyectos Tabasara 1 y Tabasara 2, o sea el mismo cauce con dos represa. Este ejemplo de organización comunitaria a dado respaldo a otras resistencias como: en el río Santa María, río Cañazas, río Narices en Santa fé, río Gatú y río Grande en Coclé la cual constituyen el Frente Unido por la Defensa del Ecosistema (FUDECO) y que representan la Red Panameña Antirepresas a nivel internacional.

Pero el argumento de la supuesta energía limpia por parte del ANAM, a acelerado los EIA y concesiones como forma expedita para los proyectos, pero se ha convertido en un disfrazas para ocultar los intereses de empresarios políticos en el negocio de dichas actividades. Dándose concesiones en Gualaca, Gualaquita, río Chiriquí Viejo, río Piedra, Caldera y otros en la provincia de Chiriquí como lo ha manifestado la ANAM en que se han sido aprobados 22 y 25 en proceso.

De este modo Chiriquí cuenta con siete hidroeléctricas, siendo Fortuna la de mayor generación con 300 megavatios. Estí, Los Valles y La Estrella que producen 120, 48 y 42 respectivamente.

Otros proyectos son: Macho de Monte 2.3 megavatios; Hidrodolega 3.1 y Arkapal con 675 kilovatios. Suman entre todas un aproximado de 516 megavatios, Algarrobos de 11.2 megavatios; Mendre de 20 megas; Concepción de 8.7 megavatios; Paso Ancho de 12.4 y El Síndigo de 10, Baitún en Renacimiento generaría 70 megavatios y el de Monte Lirio en el mismo distrito aportaría 51 megavatios.

Si todos los proyectos se aprobaran la generación eléctrica de Chiriquí aumentaría en 797 nuevos megavatios al sistema.

El anteproyecto de ley 278, es otra de las preocupaciones ciudadana ante el recurso hídrico nacional adquiriendo carácter de mercancía y vulnerando un servicio que es necesario y que urge llegar a miles familias por la expansión del urbanismo desbocado y mala planificación de las políticas de vivienda.

Por eso, preocupa que este anteproyecto no reconozca de manera expresa el derecho que tiene toda persona para oponerse al otorgamiento de una concesión de agua de hasta 60 años.

Por ejemplo la lectura del Artículo 37 del Anteproyecto de Ley 278 se entiende que el otorgamiento de los permisos para la exploración de aguas subterráneas, actividad que involucra trabajos de perforación del suelo, no está condicionado a la presentación y aprobación previa de un Estudio de Impacto Ambiental.
Prueba evidente de los métodos de revisión y aplicación en el otorgamiento de explotación hídrica por transnacionales, que exigen para la misma mayor garantía a través de reformas a la ley del servicio del agua nacional como la han ejecutado en Bolivia, Costa Rica y otras regiones.

c- Turismo desbocado
Podemos definir turismo desbocado, de importación, de exterminio, residencial, de cemento y muralla todo proyecto de enriquecimiento y especulación inmobiliaria sin orden jurídico que ampare el patrimonio natural, arqueológico y humano. Ya que al implementarse la ley insular ley No 2 del 7 de enero de 2006, se regulan las concesiones para la inversión y la enajenación de territorio insular para la industria del turismo, es decir la demarcación de áreas que serán objeto de concesiones administrativas.

Toda la región atlántica sé vera afectada con esta modalidad de turismo, es la situación de Bocas del Toro con Red Frog Beach Club, Hotel Playa Tortuga, Mar Caribe Beach Resort & Marina Mar Caribe Beach Resort & Marina, Sunset Point, Damani Beach y Paradise Dreams. Archipiélagos, acuíferos, manglares, zonas de amortiguamiento y de hábitat marina se perjudicaran como en el área de Chame, Antón (Boca Nueva, Los Azules y Arenas Blancas), San Carlos, punta Galeta, la Barqueta en Chiriquí y otras en donde el paisaje estético configura con el cemento.

Estos hechos no podemos divorciarlos de las afectaciones sociales, por que se trata de territorios en donde se desarrollan distintas culturas de producción, arte y belleza que miles de hombres y mujeres desempeñan a pesar de ser excluidos.

Tomando en cuenta las desigualdades sociales, no dejamos la discriminación y xenofobia a las comunidades legendarias que son parte de la población nacional y representan la cultura autóctona de nuestra campiña interiorana cuando no forman parte del átomo extranjero millonario.

d- Exploración y refinería de combustible fósil

Con la implementación en el país de una política energética orientada a la depredación de nuestros recursos naturales, productivos y sociales en función de la demanda transnacional de energía, reiterada en el documento oficial Política Nacional de Hidrocarburos y Energías Alternativas de 2005 hace oficial convertir al país en un Hub Energético. Es decir, una zona de enlace energético con el resto de las regiones del continente y la economía global. $1,070 millones para Centro Energético de las Américas.

Los ideales oficiales vendrán a agravar la realidad de impactos ambientales visibles de la sociedad petrolera en Panamá como los generados por el aumento de la flota vehicular de ciudades aledañas a las zonas de tránsito interoceánico (metropolitanas) que consumen más del 60% de los derivados que el país consume, la que gran parte está constituida por vehículos con más de 5 años en circulación, lo cual produce una contaminación del aire que supera los índices planteados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), marcando 1,403 microgramos (mmg) por metro cúbico (óxido de nitrógeno, monóxido de carbono, óxido de azufre, y partículas en suspensión), cuando el límite de la OMS es de 260 mmg3 (Universidad de Panamá, Informe 2006. Centro de Análisis).

La misma dinámica del transporte interoceánico que trasiega, almacena y comercia hidrocarburos ha producido mas de 300 derrames y vertidos que hacen que la contaminación de nuestras Costas ronde los 2.8 mg/L hasta 7.5 mg/L, niveles de contaminación por encima de los estándares internacionales permisibles (ANAM, URS Holdings, Inc. Estudio Científico y Técnico, Aguas Marinas y Costeras. Enero del 2005).
Es citar el crimen contra la naturaleza, el sustento alimentario, derechos humanos y la salud de las comunidades costeras del distrito de Chiriquí Grande producido por el derrame de crudo de 60 000 galones o de 210 000 en las instalaciones de la empresa Petroterminales de Panamá (PTP). Casi más de 740 hectáreas en el mar han sido contaminadas. PTP y ANAM no han hecho un informe público serio.

El Estado Panameño oficialmente no ha evaluado cuantitativa y cualitativamente los impactos ambientales de la industria petrolera de trasiego, almacenamiento y refinación de los últimos cuarenta años para que plantara ahora potenciar al país en un Hub Energético Regional. Lo cual revela un significativo grado de irresponsabilidad en la gestión ambiental.

Es preocupante que el gobierno sigua vendiendo como desarrollo el hecho de que se asienten en el país transnacionales con grandes proyectos de refinerías, almacenamiento y trasiego, uno en Puerto Armuelles, Provincia de Chiriquí a manos de la tristemente celebre transnacional norteamericana Occidental Petroleum (OXY). En Maria Chiquita, Provincia de Colón, otra transnacional norteamericana, la Dutemp Corporation, en asocio con otras transnacionales. Se suma a esta dinámica la empresa Centro Energético de las Américas con su proyecto de Maria Chiquita a las islas Taboga o a Taboguilla. Estas obras por donde se planteen afectarán seriamente estratégicas áreas protegidas, lugares de convivencia socioeconómica y cultural de nuestras comunidades, destruyendo aun más el potencial productivo real del país.

Así como mercado de la energía eléctrica, la idea de que el aumento del refinamiento, almacenamiento y trasiego de crudo en el país abaratará los costos es totalmente falsa, porque el capital es privado y no estatal, y el Hub energético es una necesidad planteado por la economía transnacional petrolera que cada día engulle más hidrocarburos. Lo que si no deja de ser cierto es que el Hub Energético solo viene a dejar graves impactos ambientales al país.

e- Violación e inseguridad a parques naturales y reservas vegetales silvestres
En los últimos meses ha aumentado las denuncias en el trasiego de maderas en distintos punto de la geografía nacional, pero la nota más sorprendente ha sido el comportamiento del ANAM en los permisos ha sabiendas de la necesidad de proteger los bosques y selvas, y estos amparados por leyes de parques naturales y reservas, la cual son considerados como los filtros por la generación de dióxido de carbono que tanto afecta al clima.

Similar situación como el Amazona se vive, pero no lejos podemos asistir a la región de Darién en donde a diario enormes tucas o troncos de gran diámetro considerados como árboles nativos de larga vivencia son extraídos sin piedad del entorno para comerciar en la industria de los lujos y la avaricia.

Recorriendo otras áreas, ya es a menudo a vista simple la tala y destrucción verde, la cual va dejando grandes brechas y playas desérticas haciendo aumentar la temperatura jamás sentida por los moradores de dicha áreas. Todo a causa de convertir nuestros paisajes en retratos sintéticos, en proyectos de cemento, también para el pastoreo, y para exterminar plagas, que para nosotros son partes de la vida animal silvestre.
Pero específicamente es el parque Santa Fé en Veraguas que sufre las tres (3) plagas de la destrucción: la minería, represas y el turismo desbocado en donde existen intermediario que estafan y se aprovechan de la ignorancia de los moradores al estilo colonial, y que las autoridades locales y leyes no existen. Igualmente ocurre con el Bosque Protector de Palo Seco que pertenece a la Reserva de la Biosfera la Amistad y que además es área de amortiguamiento del Parque Internacional La Amistad, Sitio Patrimonio Mundial, en donde la industria de las represas a diestra y siniestra ha invadido y apropiado en concubinato con los corregidores, alcalde y gobernador de Changuinola. Y que esperarse del Parque Volcán Barú que han procedido para el mismo motivo y que hace algunos años lidio contra la apertura de una carretera específicamente en Boquete.

Panamá en ese sentido no puede declararse líder ambiental, por que a nivel de compromiso regional no ha podido detener la minería que conlleva al aniquilamiento del Corredor Biológico Mesoamericano en la región de Petaquilla, ubicada en el distrito de Donoso en Colón.

Pero no solo esta regiones esta en peligro, existen denuncia de violaciones a parques marinos como Coiba, que salió airoso de la encrucijada de las limitaciones para la pesca industrial del atún, del Archipiélago de las Perlas objetivo para la industria del petróleo y el turismo del narcotráfico, así como Bocas del Toro y las áreas de amortiguamiento como la Isla Escudo de Veraguas y otras ubicadas en Kuna Ayala.

Todas estas violaciones conlleva la dilatación de procesos de vida animal, al estudio científico para la conservación, y para la biosfera ante el efecto de invernadero.

Situación ambiental urbana

a- Contaminación por dióxido de carbono, derrames industriales y desechos orgánicos
Luego de la Conferencia contra el Cambio Climático realizado en Bali, Indonesia y de la masiva divulgación sobre las causas y consecuencia, no hay de que esperarse de la salida al paso de los gobiernos con mayor generación de dióxido de carbono en su defensa a la industria y a sus planes de desarrollo. Sin embargo surgieron voces de otras latitudes, es el caso de Panamá que en el último encuentro donde nació el Protocolo de Kyoto no contaban con una participación definida, y que esta vez dieron a conocer algunas iniciativas para las emisiones de co2, pero sin ninguna relevancia a los casos inmediatos en materia de energía limpia con relación a la minería, hidroeléctricas y contaminación urbana por smog y procesos industriales.

En Panamá la población de autos aumenta cada año, y esta a su vez a un ritmo acelerado representa un impedimento para el libre tránsito por los tranques o presas en las calles y avenidas de la urbe, convirtiéndose en chimeneas móviles dejando a su paso índices grandes de contaminación por dióxido de carbono. De cada 10 familias 6 tienen de 1 a 2 autos, súmele los vehículos empresariales, de cargas y todo equipo rodante que utilice combustible fósil, la cual circulan sin regulación. Un ejemplo de ingreso de autos en circulación, y no de distribución para Centroamérica lo podemos observar en las gigantes playas de autos adyacentes al Canal de Panamá.

Además de estas contaminaciones, esta la carencia de educación vial en donde la desesperación por los tranques rompe con la cortesía y la paciencia de quienes transitan físicamente o en bicicleta, y que nunca falta los equipos de sonido, cornetas y pitos con alta resonancia afectando la buena armonía de la ciudad y salud de la gente. Si queremos superar esta crisis debemos sustituirla por una cultura y educación ciudadana que podamos reducir los gases que genera los autos por la bicicleta y el caminar con una buena seguridad la que conlleve a un ambiente sano y de aire puro.

Pero este compromiso debe regularse por normas morales y legales, que además fiscalicen los procesos industriales que a diario son denunciados por los desechos tóxicos de gran impacto que alteran las aguas y drenajes que revierten negativamente al colapsado sistema de alcantarilla y a la bahía de Panamá, que hoy en día se debate financieramente sin resultados concretos en estos 10 años en que se gestaron los oficios para la misma.

Todo esto cobra incertidumbre y cuestionamiento desde cualquiera óptica política al darse inundaciones provocados por arterias de aguas negras tapada de basura de toda clase de materia y magnitud inútil, todo a causa de falta de una política de educación ambiental que va desde el compromiso ético de los gobernantes hasta el mismo individuo que arroja sin conciencia la basura por donde transita.

Entonces es necesario, implementar una educación del reciclaje orgánico, plástico y vidrio (Ej. Aeropuerto de Tocumen) que pueda ser objeto de rehúso para otras dinámicas de desarrollo sustentable y de ingreso a gente con tanta necesidad. Pero ante el compromiso debe nacer de la inquietud de miles de moradores que ya no ven el vertedero en Cerro Patacón como solución al alto grado de desechos que arrojan y queman produciendo cortinas gigantes de dióxido de carbono por toda la ciudad de Panamá.

Así evitaremos brotes de epidemias, enfermedades y olores desagradables que podrían propagarse sin misericordia del rico y pobre.

b- Megaproyectos vs. Áreas verdes y públicas
Anteriormente expusimos las distintas contaminaciones urbanas, pero sin dejar a un lado el boom financiero y la especulación inmobiliarias por convertir a Panamá en Paraíso estilo Paris, Miami y metrópolis continentales, la propaganda por todos los medios públicos a dejado a la ciudad forrada y contaminada visualmente con vallas y carteles sin importar la moral y la visibilidad del entorno histórico, ambiental y ciudadano. Todo por convencer y prometer mejores vidas en el confort del dios dinero y del blanqueo de capitales por narcos y criminales con antecedes abiertos en otros países.

Es notable este mercado por el desempeño de la empresa privada y extranjera levantando modelos arquitectónicos de rascacielos para estar más cerca de Dios, la cual interrumpen la panorámica y estética de algunos parques y áreas verdes que nos quedan.

Producto del advenimiento especulativo que va destruyendo distintos escenarios de esculturas e infraestructuras históricas de corte medieval y barroco colonial que han representado el fiel testimonio de cultura y vida nacional.

Es el caso del malecón de Balboa aplastada por la Cinta Costera y edificios como: Ice Tower, Torres de las América y otros que no tiene ninguna relevancia de fondo para la solución del tránsito y la bahía de Panamá.
Toda una polémica por repartirse los intereses que van desde los diputados y layacos ejecutivos produciendo leyes sin fundamentos y supuestos actos legales que no son más que disfraces para cumplir con las formalidades y evitar voces de inconformidad. Verdaderos artistas del malabarismo.

Y de que esperar de las fortalezas y palacios diplomáticos y gubernamentales que arremeten con todas las áreas protegidas y conservación como fue Parque Metropolitano y Camino de Cruces por la Ley No. 10 de 30 de marzo de 2006, en donde el Presidente de la Asamblea de Diputados Elías Castillo pago al mejor postor de destino y herencia. Actualmente la decisión esta en manos de la Corte Suprema de Justicia.

Así vemos como se van las esperanzas de los niños y niñas de crecer en un ambiente sano y de libre esparcimiento, vemos las distintas especies de animales urbanos que deleitan a los transeúntes y turistas, como vemos cambiar los colores de nuestra auténtica ciudad por el color de la plata. Como convierten nuestra ciudad verde en vías y terminales de petróleo, químicos, capitales y drogas perdiendo así la moral y las puertas de la humanidad y la paz social y ecológica.

c- Carencia de espacios y manejo animal
Con una legislación carente de juicios críticos y un plan de prevención y sanción animal, es otro de los males que aquejan a la ciudadanía ante los maltratos, abandono y muerte de muchos animales tanto domésticos como salvajes. Que sufriendo la consecuencia de la caza, turismo y expansión comercial se ven altamente acorralados sin refugio que sostenga su vivencia por las escasas áreas verdes que ya están al borde de desaparecer. Es por ejemplo especies salvajes como los osos perezosos y aves exóticas en la ciudad de Panamá. O puede ser el exterminio masivo de mapaches en Costa del Este por la edificación inmobiliaria.
Como a la captura de delfines para exportación y explotación turística por la empresa Ocean Embassy en San Carlos.

Pero al igual que esas especies esta las domésticas que por los años su vejez requiere cuido y gastos de alimentación y medicina, la cual muchas veces son abandonas. Causando en el entorno estragos y hasta incertidumbre a los conductores. Muchas veces son secuestrados para convertirlos en carnadas y alimento para crías salvajes hasta para alimento en otros países. Todo un desorden convertido al desprecio y a la falta de amor a otras especies animadas que son un legado hasta parte del equilibrio ecológico del planeta.

Abogamos por una política de conservación y manejo de animales en abandono, que financieramente no representa un gasto público para el gobierno, sino que contribuye a la legislación penal a prevenir y que a su vez compromete a los civiles resguardar su hábitat y el entorno urbano.

d- Impactos del Canal de Panamá
Se ha dicho en reiteradas ocasiones que Panamá por su posición geográfica representa una estrategia para el comercio y la circulación de capitales que supuestamente inyecta a la economía de Panamá. Pero en las últimas décadas se ha convertido en puente del trasiego y blanqueo de capitales del narcotráfico. Pero muchas veces no vemos y que por lo general no divulgan es el tránsito de naves y buques con desechos tóxicos y nucleares en grandes toneladas que por un accidente puede expandirse y alcanzar un radio de dos (2) kilómetros, o sea más allá de la ciudad de Panamá matando toda especie de vida. Esto ha causado demandas internacionales que sus resultados han sido cargados al gobierno por el riesgo y por la falta de cumplimiento a las leyes nacionales y convenios de protección y manejo marítimo.

Sin embargo, otras de las peculiaridades es la demanda de tránisto de los buques Post – Panamax por el Canal, la que en el Referéndum como consulta popular celebrado el 22 de octubre del 2006 se convierto ilegitimo para su ampliación por el abstencionismo y rechazo, producto de un debate coherente, divulgativo y razonado por el gobierno y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

A más de un año, a carecido de un plan de divulgación de los avances, pero ya anunciadamente sostuvimos que se trata de convertir este proyecto en catapulta de la especulación, concesiones ilícitas y chanchullos por los billones financiado por transnacionales de países súper poderosos explotando, saqueando, endeudando y exterminando con sus guerras de recursos naturales y humanos.

Como podemos ver muchos casos de licitaciones que la formalidad los cubre, pero que de fondo se trata injustificados juicio de valor y razonamiento investigativo y ejecutivo, todo lo podemos observar con informes cortina en la revista El Faro y programas televisivos como El Canal al Día, en donde engañan y confunde con su tecnicismo y momentos de alegrías captado en ese instante por una cámara. Ya después se pierde esa felicidad y todo volvemos a ser pobres.

Caso especifico lo podemos señalar en el foro sobre los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) que no contó con la participación de la sociedad civil, pero si de los que reciben tajadas para aplaudir y abalar sin fundamento esta responsabilidad nacional y de compromiso con la consecuencia de este juego de esclusas que va desbastando árboles y animales salvajes perteneciente a un ecosistema históricamente dividido desde el siglo pasado que aun es considerado rico por la fuerza como mantiene distintos nichos.

Puntos de convergencia de los conflictos socio ambiental

Métodos de apropiación para los proyectos son iguales, no importa cual sea.
La incompetencia del gobierno y especialmente del ANAM.
La falta de base científica social de una legislación en materia ambiental.
Las contradicciones de la legislación ambiental con la de inversión extranjera y de los servicios públicos.
La falta de compromiso de organismos internacionales.
La no ratificación del convenio 169 de la OIT sobre los pueblos indígenas.
La intransigencia y parcialidad de los medios de comunicación.

Sugerencias

No podemos ejercer solo esta radiografía de la situación ecoambiental en Panamá, sin compartir algunas acciones que podamos constituir en otra forma de defender y proteger a través de la educación, divulgación e incidencia política.

En nuestra conducta y el deber diario debe prevalecer el ejemplo que acompañado de una pedagogía social podamos interpretar y transformar a través de redes que van desde la niñez hasta los adultos en todo espacios como los barrios, escuelas, en las áreas rurales y rincones de la ciudad.

Por que no solo debemos a pegarnos a remedios tecnológicos, leyes, indemnizaciones o subsidios a quien elabore productos amigables con el ambiente. Todas estas medidas han tenido un éxito relativo, lo cierto es que la situación ambiental del planeta es cada vez peor y cada vez más irreversible.

Algunas acciones pueden ser:

1. Crear espacio de debate y acciones colectivas que sirva a organizar campañas, visitas radiales, conferencia y talleres sobre la importancia y el deber de proteger el planeta en todas sus dimensiones. Para lograr esto se deben crear espacios de aprendizaje tanto formales como no formales que promuevan la construcción de conocimientos y que permitan la resolución de problemas cotidianos. Para conservar hay que conocer, comprender y cuestionar.

2. Crear grupos interdisciplinario que puedan ayudar a la investigación y a la interpretación adecuada de los problemas a fondo, la cual la gente común pueda conocer y compartir con otros de menos capacidad.

3. Promover el conocimiento, la habilidad para solucionar problemas, la clasificación de valores, la investigación y la evaluación de situaciones, cuyo interés especial sea la sensibilización ambiental para aprender sobre la propia comunidad.

4. Capacitar a los jóvenes para que desempeñen un papel en la planificación de sus experiencias de aprendizaje y darles la oportunidad de tomar decisiones y aceptar sus consecuencias.

En la problemática ambiental convergen diversos procesos naturales y sociales por lo cual no puede ser comprendida en su complejidad sin la participación activa de diferentes campos del saber.

En definitiva, la educación ambiental es un proceso integral, sistemático y permanente de información, formación y capacitación formal, no formal e informal, basado en el respeto a todas las formas de vida, por el que las personas, individual y colectivamente, toman conciencia y se responsabilizan del ambiente y sus recursos, mediante la adquisición de conocimientos, aptitudes, actitudes, valores y motivaciones que le
facilitan comprender las complejas interrelaciones de los aspectos ecológicos, económicos, sociales, políticos, culturales éticos y estéticos que intervienen en el medio ambiente.

Así como participar y movilizarse en función de resolver y prevenir sus problemas presentes y futuros, dentro de un proceso de desarrollo sustentable, orientados hacia la convivencia en armonía y equilibrio con la naturaleza, para beneficio de las generaciones actuales y futuras.

Promover una educación para un desarrollo sustentable, significa plantearse la formación de un ser humano íntegro, capaz de reconocerse como parte del mundo natural y de relacionarse armónicamente con él. Significa formar sujetos con conciencia cívica, críticos y reflexivos; capaces de relacionarse de manera distinta con la naturaleza, con los demás, con el conocimiento; con capacidad de comprender, explicar y criticar su realidad.

Fuentes

Diario La Prensa
Semanario Capital Financiero
Radio Veraguas
Periódico Ambiental Génesis
Oilwatch Mesoamérica
Centro para el Estudio, Promoción y Asistencia Social CEPAS
Asociación Ambiental de Chiriquí
Frente Unido en Defensa del Ecosistema FUDECO
Asociación para la Conservación y el Desarrollo ACD
Contraloría de la República de Panamá
Ministerio de Comercio e Industria MICI
Autoridad de los Servicios Públicos ASEP
Autoridad Nacional del Ambiente ANAM
Comunidades afectadas y en resistencia
El desarrollo de una educación ambiental. Cristian Frers

Registro de conflictos ecoambientales en Panamá

El presente documento interpreta la cantidad y cualidades de conflictos ecoambientales que se han generado por la concesión gubernamental para la explotación de bienes ecológicos sin límites y garantías, poniendo en riesgo el entorno ambiental, salud y estabilidad productiva de las comunidades y del buen desarrollo público.

Queremos presentar estos conflictos en los espacios que urge defender y transformar: rural y urbano.

CONFLICTOS SOCIALES GENERADOS POR EL USO DEL ESPACIO COMUNITARIO, SEGÚN PROYECTO Y LUGAR

ÁREA RURAL

CONFLICTO

REGIÓN

CONCESIÓN

CARACTERÍSTICAS

Represas

Río Tabasara nº1 y nº2 (Ver/Chiri)

Consorcio Tabasará, S.A.

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Cobre (Veraguas)

Los Estrechos

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Gatú (Veraguas)

Panamá Green

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Santa María (Veraguas)

Consorcio Santa María

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Grande (Coclé)

Hidroibérica, S.A.

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Cañazas (Veraguas)

Natural Power and Resources, S.A.

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Calobevora(Veraguas)

Proyecto Hidroeléctrico

Represas

Río Narices (Veraguas)

Hidroelectrica Santa Fe, S.A.

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Chiriquí Viejo (Chiriquí)

Electron Investment, S.A.

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Coclé del Norte (Colón)

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Dolega (Chiriquí)

Saltos del Francoli, S.A

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Mamoni (Pacora)

Generadora Río Piedra, S.A

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Indio 1 y 2 (Coclé)

Elektra Noreste, S.A.

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Gualaca (Chiriquí)

Bontex, S.A.

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Piedra (Chiriquí)

El Porvenir Norte, S.A.

Proyecto hidroeléctrico

Represas

Río Changuinola (B. Del Toro)

AES Panamá

Proyecto Hidroeléctrico

Represas

Paso Canoa

Proyecto Hidroeléctrico

Represas

Río Zaratí (Coclé)

Hidrosolution

Proyecto Hidroeléctrico

Represas

Río Fonseca (Chiriquí)

Hidroeléctrica San Lorenzo, S.A.

Proyecto Hidroeléctrico

Represas

Río Gualaquita (Chiriquí)

Josué Levy Levy

Proyecto hidroeléctrico

Exploración y minería

Guaribiara (Chiriquí)

Extracción de oro

Exploración y minería

Petaquilla (Coclé / Colón)

Petaquilla Minerals

Extracción de oro

Exploración y minería

Soná (Veraguas)

Oro Gold Resource

Extracción de oro

Exploración y minería

Cerro Pelado (Veraguas)

Aurun Exploration

Extracción de oro

Reapertura minera

Cañazas (Veraguas)

Extracción de oro

Exploración y minería

Cerro Caballo (Veraguas)

Extracción de oro

Exploración y minería

Cerro Chorcha (Chiriquí)

Extracción de oro

Exploración y minería

Cerro Quema (Los Santos)

Bellhaven Copper & Gold Inc

Extracción de oro

Exploración y minería

Cerro Colorado

Extracción de oro

Industria del petróleo

Puerto Armuelles (Chiriquí)

Oxy Petroleum / Qatar

Oleoducto y refinería

Industria del petróleo

Golfo de San Miguel

Harken de Panamá Limited

Oleoducto y refinería

Industria del petróleo

María Chiquita (Colón)

Dutemp Corporation

Oleoducto y refinería

Industrial del Petróleo

Isla Taboga (Panamá)

Decal

Oleoducto y refinería

Industrial del Petróleo

Tapón de Darién

Exploraciones

Industrial del Petróleo

Kuna Ayala

Exploraciones

Turismo desbocado

Playa El Flor (Veraguas)

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Damani Beach (B. Del Toro)

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Costa de Santa Fé (Veraguas)

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Acuario Ocean Embassy

Panamá Ocean Embassy

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Isla Viveros (Panamá)

André Beladina. Grupo Viveros

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Red Frog (B. Del Toro)

Jhon Haley

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Playa Tortuga (B. del Toro)

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Palacios del Mar (B. del Toro)

Venetia Capital

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Sunset Point (B. Del Toro)

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Paradise Dreams (B. Del Toro)

Grupo E.U.

Proyecto Turísticos

Turismo desbocado

Mar Caribe Beach Resort & Marina (B. del Toro)

Proyecto Turísticos

Destrucción de Mangles

Antón (Coclé)

Destrucción de Mangles

Guararé (Los Santos)

Destrucción de Mangles

Punta Chame (Panamá)

Destrucción de Mangles

Punta Galeta (Colón)

Destrucción de Mangles

La Barqueta (Chiriquí)

Destrucción de Mangles

San Carlos (Panamá)

Violación a Parques

Darién

Concesiones madereras

Violación a Parques

Santa Fé (Veraguas)

Concesiones de tierras

Violación a Parques

Coiba (Veraguas)

Permisos de pesca

Violación a Parques

La Amistad (B. Del Toro)

Proyecto Hidroeléctrico

Violación a Parques

Metropolitano (Panamá)

Concesiones urbanas

Violación a Parques

Volcán Barú (Chiriquí)

Concesiones madereras

Violación a Parques

Corredor Biológico (Petaquilla)

Minería

Violación a Parques

Archipiélago de Las Perlas

Turismo desbocado

Violación a Parques

El Montuoso

Minería y Concesiones madereras

Pesca Ilegal

Zona marina del pacifico

Tiburones, atuneros y otros

Delfinario y caza de ballenas

Corredor Biológico Marino

Ocean Embassy

Proyecto de turismo y exportación


ÁREA URBANA

Derrames industriales

Área metropolitana y adyacentes

Cemento, refinería, agroquímicos

Tránsito de materiales radioactivos

Área metropolitana y adyacentes

Buques por el Canal de Panamá

Contaminación vehicular

Área metropolitana y adyacentes

Smog y falta de educación vehicular

Destrucción de patrimonios históricos

Área metropolitana y adyacentes

Casco Viejo, Bella Vista

Rascacielos y espacios públicos

Área metropolitana y adyacentes

Especulación inmobiliaria, publicidad desbocada

Cinta Costera

Área metropolitana y adyacentes

Negocios innecesarios

Ley de protección animal

Área metropolitana y adyacentes

Envenenamiento masivo de animales

Anteproyecto de Ley 259 del 2006 Urbanismo

Área metropolitana y adyacentes

Camino de Cruces

Contaminación y Bahía de Panamá

Área metropolitana y adyacentes

Drenaje colapsado

Impactos de la Ampliación del Canal

Áreas revertidas y parques

Devastación y requisitos incumplidos

Desechos / basuras

Área metropolitana y adyacentes

Educación y orden público

Anteproyecto de ley 278

Panamá en general

Concesiones hídricas

Ruido excesivo

Área metropolitana y adyacentes

Regulación del sonido excesivo del comercio

Estos son algunos de los problemas ambientales registrados de mayor escala y que urge el monitoreo y acciones para la solución.

Puede que existan otros que con la magnitud serán registrados. Sobre los proyectos hidroeléctricos se registraron 107 hasta la fecha. www.ecoportal.net

Panamá, mayo de 2008.


* Olmedo Carrasquilla II es miembro del Colectivo Resistencia Ecológica, Moderador por Panamá de la Red de Comunicación Ambiental de América latina y el Caribe (Redcalc), Coordinador del Grito de los Excluidos/as en Panamá

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