Campañas por la Tierra
Esta página está dedicada a la difusión de las campañas realizadas por Organizaciones o personas, que persigan un objetivo de defensa de nuestro maltratado Planeta Tierra.
Comanches
No a la destruccion de mas 50 arboles y palmeras alguna centenarias.
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ForHum, Centro de Formación Humana para el Desarrollo Local
Recuperar partes, piezas y accesorios de computadores en desuso para usarlos como insumos para reacondicionamiento de equipos a través de talleres de armado y configuración.
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UGEL - PATAZ
Fomentar en los alumnos de las diferentes Instituciones Educativas de nuestra Provincia la formación de hábitos de limpeza para el mejoramiento de la calidad de vida en cada familia de nuestra Provincia
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Grupo de Impulso ATI QUIGUA
Estatuto del Agua para Bogotá D.C. -Colombia. Derecho Humano Fundamental.
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Fundespac
Apoyo al manejo técnico, administrativo, al procesamiento y al mercadeo comunitario de especies provenientes de sistemas sostenibles, con énfasis en guadua (Guadua angustifolia K.)
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José Luis Remiro
Difusión masiva por todo medio de la matanza de focas Harpa Canadienses. Instigar a todo viajero a olvidarse de Canadá mientras esto continúe.Condenar la actividad deportiva de matanza de focas con origen en Noruega, como perversión y muestra de enfermedad mental grave de sus autores, mediante el mismo mecanismo de evitar el turismo a ese país mientras perdure.
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www.noalapapelera.com.ar
Cuidar el medioambiente es responsabilidad de todos. Impedir la realización de un proyecto que perjudique nuestro entorno son razones más que suficientes para organizarnos y actuar.
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Taller Ecologista
Campaña en defensa del río Paraná El intenso dragado del río Paraná y el aumento de la navegación fluvial, esta acelerando el desmoronamiento de islas, barrancas, y afectando la calidad del agua. Ayudanos a evitar que esto siga sucediendo. Enviale un mensaje al Gobernador de la provincia de Santa Fe, Ing. Jorge Obeid y al Subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Arq. Lisandro Salas (funcionarios que más están promoviendo la profundización del río Paraná) para que no draguen el río a 36 pies, y exigirle al Gobierno Nacional que realice un estudio de impacto ambiental. Ingresá a http://www.taller.org.ar/cgi/hidrovia.htm
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Guardianes de la cultura ambiental
Frenar la ley que privatiza el agua en colombia - una iniciativa indígena.
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Amigransa-orinoco Oilwatch
Nunca como hasta ahora se han visto tan claros y cercanos los límites del modelo de desarrollo actual basado en los hidrocarburos.
Nunca como ahora se ha entendido mejor la relación del petróleo y las redes de poder que controlan el mundo, ni se han sido tan evidentes las relaciones del petróleo con las principales desgracias que afectan a la humanidad.
Tras las peores guerras del último siglo y del que comienza,
Tras el despilfarro económico de industrias y recursos financieros,
Tras la inestabilidad y empobrecimiento de muchas naciones,
Tras incontables golpes de Estado, dictaduras y manipulación de democracias,
Tras el secular sometimiento de los trabajadores,
Tras la deuda financiera internacional de los últimos treinta años,
Tras las industrias químicas más riesgosas,
Tras la extinción implacable de incontables pueblos indígenas,
Tras la contaminación del agua dulce del mundo, el agua de los siete mares y del aire de las ciudades,
Tras la destrucción de numerosos bosques,
Tras la acumulación de cantidades descomunales de basura química y de plásticos,
Tras el cambio climático, que incluye ciclones, inundaciones y huracanes cada vez mas peligrosos,
Tras la aparición y masificación de numerosas enfermedades degenerativas,
Y, por ende, tras la extinción de la vida del planeta y como principal causa de muertes humanas en el mundo,
Está el petróleo.
El siglo XX fue el siglo del envenenamiento y de la muerte masiva de la gente y de la vida del planeta. Este envenenamiento es el producto no sólo de los desechos producidos durante la extracción de crudo, sus derrames por tierra y mar y su acidificación de las lluvias.
Son además consecuencia de los agroquímicos, los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP), los combustibles, los hidrocarburos policíclicos aromáticos, los fármacos, los desechos hospitalarios y otros compuestos que se producen a partir del petróleo y que se descargan y se acumulan en el planeta… y están matando a la Tierra.
Se construyó una sociedad que basó su desarrollo y acumulación en la adicción al petróleo y dio lugar a que éste literalmente invada los campos, las mentes, la estética, las calles, el aire, los mares.
En el siglo XX las peores amenazas a la soberanía de las naciones y de los pueblos han salido de las guerras e intrigas por petróleo. Pues los grandes imperios definen sus principales formas de poder económico y militar en torno a la posibilidad de tener en su propio suelo oro negro, o de lograr en otras regiones el acceso seguro al mismo.
El siglo XX se erigió como la era del poder supremo de las transnacionales, en donde con la presión, la manipulación y la corrupción, también se empuja a la renuncia de las soberanías nacionales. Por ello mismo, uno de los pasos más osados de las naciones del sur fue la constitución de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP).
El siglo XX ha construido desde su base industrial petrolera una cultura basada en un patrón de consumo energético y material nocivo y adictivo, que ha enfermado degenerativamente a cientos de millones de personas, mientras confrontaba y exterminaba a miles de culturas tradicionales, de usos y costumbres sanas y ecológicas. Sólo unas cuentas han logrado sobrevivir, de manera cada vez más aislada, empobrecida e indefensa.
Para el Sur del mundo el modelo petrolero significó hacer perpetuo el intercambio desigual, la dependencia tecnológica, el endeudamiento, y el empobrecimiento.
Como consecuencia, la deuda ecológica del Norte con el Sur, que se inició con la conquista, se incrementó.
Y mientras esto ocurría, hemos aceptado sufrir por separado cada una de estas agresiones. O peor aun, enfrentados unos contra otros: como habitantes de un país en guerra con otro, como trabajadores petroleros contra comunidades indígenas, como pueblos del norte y el sur, como empobrecidos de las ciudades contra indígenas y campesinos, como enfermos de consumo contra pacifistas, como los que proponen contra los que critican….y así sucesivamente.
Miradas a la distancia cada lucha, resulta difícil no mirar la profunda conexión que cada una de estas guarda entre sí.
La defensa de la salud y de la alimentación, la lucha por fuentes de energía sanas, por una agricultura sustentable y soberana, la lucha por la descontaminación y contra el calentamiento global, la búsqueda de una química verde asociada a nueva política de materiales, la lucha contra las empresas transnacionales que expropian los recursos naturales y el uso sustentable de nuestras naciones, la lucha por la soberanía nacional y por la paz en el mundo… depende en gran medida de que seamos capaces de arrinconar de forma unificada a la industria petrolera y a la civilización que le sostiene.
La crisis de la civilización petrolera ya llegó a su cima. Pero la salida de esta crisis no está en marcha. Por el contrario, su salida se retrasa mientras los rasgos más decadentes de la crisis se subrayan de forma cada vez más letal.
Entre tanto, resulta evidente que la transición a una nueva civilización, requiere de la creación de alternativas técnicas, científicas, ambientales y culturales que no son completamente evidentes. Así como de nuevos mecanismos macroeconómicos, financieros, políticos y culturales apropiados muy complejos, que permitan reconstruir la paz y la equidad entre los pueblos, recuperar la salud de todos y restaurar el medio ambiente, renegociar la deuda financiera internacional y compensar el saqueo de los países del sur, asegurar la justicia y la democracia verdadera en todos lados.
No es suficiente entonces, el tránsito hacía energías alternativas, seguramente en manos de las transnacionales, sino el tránsito a otro tipo de sociedad.
Para nosotros, la lucha de las comunidades campesinas, de pescadores e indígenas, que dan una batalla frontal contra la globalización y el neoliberalismo, al defender su derecho a vivir en sus tierras, con autonomía, sin agresiones físicas, culturales, ambientales, poniéndose al margen incluso de los que se consideran “símbolos del progreso”, nos señala un camino claro. Pero hace falta escucharnos entre todos, para poder pensar en soluciones que consideren de forma global los problemas de todos.
¿Cuáles son las organizaciones y redes que podemos iniciar una colaboración positiva en una lucha contra la civilización petrolera? ¿Cuáles son los movimientos locales y globales más importantes que no podemos ignorar en nuestro esfuerzo? ¿Cuáles los convenios internacionales y agendas que mejor podríamos aprovechar en este proceso? ¿Cuáles las nuevas iniciativas que podríamos y deberíamos inventar?
Para responder a estas y otras necesidades Oilwatch invita a las redes amigas a iniciar un diálogo para juntar nuestras luchas y lanzar una Campaña mundial contra la civilización del petróleo.
Les invitamos a compartir sus opiniones, reflexiones e ideas que aclaren este concepto, y para que podamos construir un camino juntos, así podremos fijar estrategias de trabajo coordinado y una campaña común, donde podamos ver reflejadas cada una de las luchas que hoy llevamos por separado y donde todas y cada una de nuestras batallas cobren una nueva dimensión.
OILWATCH
Oilwatch es una red internacional de organizaciones ecologistas, de derechos humanos y de comunidades locales, que apoya la resistencia a las actividades de explotación de gas y petróleo en los trópicos y denuncia sus impactos locales y globales desde una perspectiva de países del Sur.
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Nunca como ahora se ha entendido mejor la relación del petróleo y las redes de poder que controlan el mundo, ni se han sido tan evidentes las relaciones del petróleo con las principales desgracias que afectan a la humanidad.
Tras las peores guerras del último siglo y del que comienza,
Tras el despilfarro económico de industrias y recursos financieros,
Tras la inestabilidad y empobrecimiento de muchas naciones,
Tras incontables golpes de Estado, dictaduras y manipulación de democracias,
Tras el secular sometimiento de los trabajadores,
Tras la deuda financiera internacional de los últimos treinta años,
Tras las industrias químicas más riesgosas,
Tras la extinción implacable de incontables pueblos indígenas,
Tras la contaminación del agua dulce del mundo, el agua de los siete mares y del aire de las ciudades,
Tras la destrucción de numerosos bosques,
Tras la acumulación de cantidades descomunales de basura química y de plásticos,
Tras el cambio climático, que incluye ciclones, inundaciones y huracanes cada vez mas peligrosos,
Tras la aparición y masificación de numerosas enfermedades degenerativas,
Y, por ende, tras la extinción de la vida del planeta y como principal causa de muertes humanas en el mundo,
Está el petróleo.
El siglo XX fue el siglo del envenenamiento y de la muerte masiva de la gente y de la vida del planeta. Este envenenamiento es el producto no sólo de los desechos producidos durante la extracción de crudo, sus derrames por tierra y mar y su acidificación de las lluvias.
Son además consecuencia de los agroquímicos, los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP), los combustibles, los hidrocarburos policíclicos aromáticos, los fármacos, los desechos hospitalarios y otros compuestos que se producen a partir del petróleo y que se descargan y se acumulan en el planeta… y están matando a la Tierra.
Se construyó una sociedad que basó su desarrollo y acumulación en la adicción al petróleo y dio lugar a que éste literalmente invada los campos, las mentes, la estética, las calles, el aire, los mares.
En el siglo XX las peores amenazas a la soberanía de las naciones y de los pueblos han salido de las guerras e intrigas por petróleo. Pues los grandes imperios definen sus principales formas de poder económico y militar en torno a la posibilidad de tener en su propio suelo oro negro, o de lograr en otras regiones el acceso seguro al mismo.
El siglo XX se erigió como la era del poder supremo de las transnacionales, en donde con la presión, la manipulación y la corrupción, también se empuja a la renuncia de las soberanías nacionales. Por ello mismo, uno de los pasos más osados de las naciones del sur fue la constitución de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP).
El siglo XX ha construido desde su base industrial petrolera una cultura basada en un patrón de consumo energético y material nocivo y adictivo, que ha enfermado degenerativamente a cientos de millones de personas, mientras confrontaba y exterminaba a miles de culturas tradicionales, de usos y costumbres sanas y ecológicas. Sólo unas cuentas han logrado sobrevivir, de manera cada vez más aislada, empobrecida e indefensa.
Para el Sur del mundo el modelo petrolero significó hacer perpetuo el intercambio desigual, la dependencia tecnológica, el endeudamiento, y el empobrecimiento.
Como consecuencia, la deuda ecológica del Norte con el Sur, que se inició con la conquista, se incrementó.
Y mientras esto ocurría, hemos aceptado sufrir por separado cada una de estas agresiones. O peor aun, enfrentados unos contra otros: como habitantes de un país en guerra con otro, como trabajadores petroleros contra comunidades indígenas, como pueblos del norte y el sur, como empobrecidos de las ciudades contra indígenas y campesinos, como enfermos de consumo contra pacifistas, como los que proponen contra los que critican….y así sucesivamente.
Miradas a la distancia cada lucha, resulta difícil no mirar la profunda conexión que cada una de estas guarda entre sí.
La defensa de la salud y de la alimentación, la lucha por fuentes de energía sanas, por una agricultura sustentable y soberana, la lucha por la descontaminación y contra el calentamiento global, la búsqueda de una química verde asociada a nueva política de materiales, la lucha contra las empresas transnacionales que expropian los recursos naturales y el uso sustentable de nuestras naciones, la lucha por la soberanía nacional y por la paz en el mundo… depende en gran medida de que seamos capaces de arrinconar de forma unificada a la industria petrolera y a la civilización que le sostiene.
La crisis de la civilización petrolera ya llegó a su cima. Pero la salida de esta crisis no está en marcha. Por el contrario, su salida se retrasa mientras los rasgos más decadentes de la crisis se subrayan de forma cada vez más letal.
Entre tanto, resulta evidente que la transición a una nueva civilización, requiere de la creación de alternativas técnicas, científicas, ambientales y culturales que no son completamente evidentes. Así como de nuevos mecanismos macroeconómicos, financieros, políticos y culturales apropiados muy complejos, que permitan reconstruir la paz y la equidad entre los pueblos, recuperar la salud de todos y restaurar el medio ambiente, renegociar la deuda financiera internacional y compensar el saqueo de los países del sur, asegurar la justicia y la democracia verdadera en todos lados.
No es suficiente entonces, el tránsito hacía energías alternativas, seguramente en manos de las transnacionales, sino el tránsito a otro tipo de sociedad.
Para nosotros, la lucha de las comunidades campesinas, de pescadores e indígenas, que dan una batalla frontal contra la globalización y el neoliberalismo, al defender su derecho a vivir en sus tierras, con autonomía, sin agresiones físicas, culturales, ambientales, poniéndose al margen incluso de los que se consideran “símbolos del progreso”, nos señala un camino claro. Pero hace falta escucharnos entre todos, para poder pensar en soluciones que consideren de forma global los problemas de todos.
¿Cuáles son las organizaciones y redes que podemos iniciar una colaboración positiva en una lucha contra la civilización petrolera? ¿Cuáles son los movimientos locales y globales más importantes que no podemos ignorar en nuestro esfuerzo? ¿Cuáles los convenios internacionales y agendas que mejor podríamos aprovechar en este proceso? ¿Cuáles las nuevas iniciativas que podríamos y deberíamos inventar?
Para responder a estas y otras necesidades Oilwatch invita a las redes amigas a iniciar un diálogo para juntar nuestras luchas y lanzar una Campaña mundial contra la civilización del petróleo.
Les invitamos a compartir sus opiniones, reflexiones e ideas que aclaren este concepto, y para que podamos construir un camino juntos, así podremos fijar estrategias de trabajo coordinado y una campaña común, donde podamos ver reflejadas cada una de las luchas que hoy llevamos por separado y donde todas y cada una de nuestras batallas cobren una nueva dimensión.
OILWATCH
Oilwatch es una red internacional de organizaciones ecologistas, de derechos humanos y de comunidades locales, que apoya la resistencia a las actividades de explotación de gas y petróleo en los trópicos y denuncia sus impactos locales y globales desde una perspectiva de países del Sur.
Naturanimales
Pedir al gobierno de Mèxico la prohibicòn de las corridas de toros.
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Asociación animalista LIBERA
Lograr cerrar la plaza de toros Monumental de Barcelona a través de una iniciativa popular.
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Wendy Ortiz
concientizar a la gente de que los animales son nuestros hermanos menores, que debemos cuidarlos y respetarlos.lograr llamar la atencion de alguna entidad gubernamental para que nos ayude y apoye.A ver si al fin podemos tener una organizacion que se preocupe verdaderamente por los animales.
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Grupo Ecologista Tepuy
Lograr una concientizacion de las personas para un mejor ambiente
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WWF/Adena
En esta ocasión deseamos informarles que recientemente hemos activado a través la página web de WWF/Adena (www.wwf.es) una ciberacción para el envío de mensajes al Presidente del Gobierno español, D. José Luis Rodríguez Zapatero, solicitando la retirada definitiva de los permisos de prospección otorgados y la declaración de las aguas canarias como "Zona Libre de Exploración y Explotación de Gas y Petróleo". En este momento decisivo la participación ciudadana resulta de crucial importancia, ya que sólo una contundente respuesta social podrá detener este proceso.
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Laura Candia
Limpieza de los ríos que conforman las zonas arqueológicas del cusco
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Asociacion Ecologica Social P.C.N.
Creacion de una estacion de cria y reserva de ñandu, con el fin de repoblar la pampa argentina con esta especie en extincion.
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Handy Acosta Cuellar
Fomentar la investigación y el conocimiento de los valores naturales del entorno con el fin de formar una cultura ecológica en las nuevas generaciones.
2. Realizar acciones a favor del medio ambiente local donde los estudiantes y profesores sean los principales protagonistas para el mejoramiento del entorno y la comunidad.
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2. Realizar acciones a favor del medio ambiente local donde los estudiantes y profesores sean los principales protagonistas para el mejoramiento del entorno y la comunidad.
abarra taldea
Promover el aprovechamiento integral de los restos orgánicos
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Accion Ecologica Cuautla, Mexico
Proteger los Manantiales de Cuautla evitando la Instalación de una Gasolinera de PEMEX sobre esta zona de Manantiales.
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