13
de mar, 2010 |
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Tema
Especial: Cambio Climático
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Cambio climático ¿Estamos o no estamos a tiempo?
Uno de los temas a los que aparentemente se le está dando cierta relevancia en la opinión internacional es si aun estamos o no a tiempo de revertir los efectos que nuestras emisiones de gases están causando en el clima del planeta.
Veamos, los cambios en el clima del planeta entero -a excepción de una catástrofe natural como la caída del meteorito que hace 365 millones de años causó abruptas modificaciones – se van dando naturalmente de una forma muy paulatina, es decir, tienen que pasar mas de 100 vidas de un hombre para ver solo un pequeño cambio.
Los ciclos de la Tierra llevan tantos años que para una persona resultan casi incomprensibles, ya que no podemos tener clara noción de lo que significan dos o tres millones de años, cuando vivimos apenas 100.
Sin embargo, tanto por los avances tecnológicos como por la forma en la que se fueron desarrollando nuestras sociedades, hemos adquirido la capacidad de acelerar estos procesos, de alterarlos e incluso de superar la extraordinaria capacidad del planeta de absorber esos cambios y encauzarlos, adaptándolos a sus propios tiempos.
El planeta desde sus inicios nunca ha dejado de mutar, desde las mas frías eras glaciales, hasta las etapas mas calurosas. Sin embargo estos cambios siempre han sido tan “lentos” que ningún ser vivo hubiera sido capaz de percibirlos.
Todo eso hasta que, hace unos pocos cientos de años, llegó a nuestras sociedades la “Revolución Industrial”. De allí en adelante todos sabemos lo que pasó, el crecimiento de la industria ha sido tan grande y tan veloz que un día nos tomaba meses cruzar el Atlántico y al otro lo hacíamos en 4 o 5 horas. Un día las guerras eran con fusiles y bayonetas y al otro con bombas atómicas, misiles teledirigidos y uranio empobrecido.
Para los millones muertos causados por el Tsunami, el Huracán Katrina, las inundaciones y sequías que van y vienen en todo el mundo. Para los cientos de millones de muertos vivos de los países “en desarrollo” que no comen, que no tienen acceso al agua potable, que no pueden acceder a servicios de salud básicos, para los envenenados por las fumigaciones, por la minería o por las innumerables industrias que beben y contaminan el agua de los pobres para producir bienes de lujo para los ricos. Para ellos ya no estamos a tiempo.
Según un estudio de la ONG Save the children, los desastres derivados del cambio climático, que abarcan desde sequías a lluvias torrenciales, provocarán que en 2010 haya en todo el mundo 50 millones de desplazados medioambientales, la mayoría de ellos mujeres y niños. Esto sucederá hagamos lo que hagamos de aquí a ese momento. Para ellos tampoco estamos a tiempo.
Pero el ser humano ha sabido cubrir cada espacio del planeta, se ha sabido adaptar a todos los climas y es probable que sobreviva a cualquier cambio en el clima que el futuro nos depare. El punto es que tengamos claro que, de las decisiones que tomemos ahora, dependerá la cantidad de personas que sobrevivan y las condiciones climatológicas en las que ellos deberán existir. ¿Pensaremos individualmente, tratando de disfrutar de nuestra vida lo mas que podamos o aprenderemos a pensar como especie, sacrificando parte de nuestro bienestar por el de nuestros hijos, nietos o quienes los sucedan?.
Por Ricardo Natalichio - Director www.ecoportal.net
Editorial Revista "Ambiente y Sociedad" - Año 8, Nro. 321
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Sarah van Gelder, Madeline Ostrander, Doug Pibel |
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El dióxido de carbono que ya hemos puesto en la atmósfera hace que sea casi una certeza que nuestros océanos serán cada vez más ácidos, destruyendo finalmente los arrecifes de coral y la vida marina. Los glaciares continuarán derritiéndose año tras año, amenazando eventualmente el suministro de agua de hasta un 25 por ciento de la población humana. Los niveles del mar ya están aumentando y continuarán aumentando durante cientos de años.Todavía es posible salvarnos a nosotros mismos y a las generaciones venideras de un clima tan inestable que ya no pueda mantener la civilización tal y como la conocemos. Pero no podemos dejárselo a nuestros líderes para que lo arreglen; la posibilidad sólo existe si nos organizamos y actuamos ahora.
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Daniel Carlos Besso |
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Díganme si acaso no da la sensación de estar viendo al Diablo riéndose con una carcajada siniestra, mirando como la humanidad o por lo menos los que se dicen representarla, gracias a la “CODICIA” que él mismo se encargó de sembrar, marcha hacia su propia destrucción, hacia su final. El asunto se arregla, bajando la emisión de gases de efecto invernadero y eso se logra simplemente bajando el consumo de energía, no con plata. Y los que tienen que dejar de consumir y no quieren, son los que tienen la plata.
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Luis E. Sabini Fernández |
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Los proyectos e intentos de frenar el aumento de partículas de CO2 en el aire son variadísimos, costosísimos e insegurísimos. Se mencionan todas las “soluciones” imaginables, salvo una bastante clara y directa: emitir menos CO2. Consumir menos. Viajar menos en auto, más en bicicleta; apostar más a transportes públicos y de entre ellos, a los que produzcan menos CO2. Achicar fletes y que por lo tanto, los perros y gatos porteños no puedan ya ingerir productos alimenticios provenientes de EE.UU., que tengamos que comer bananas misioneras y no ecuatorianas, limitar en una palabra la mundialización (que en realidad está avanzando) del mercado y apostar más a mercados locales o regionales.
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Luis E. Sabini Fernández |
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Qué tenía el territorio hace unas décadas, en algunos casos, hace unos años y que ahora no tiene? Monte. El “avance de la frontera agrícola” como le gusta decir al tecnoprogresismo ha significado desmonte. Mucho desmonte y preparación de tierra para cultivo en siembra directa. Hay palabras como “manejo responsable” que huelen a asesinato dichas por referentes del nuevo mundo agrícola; el mundo de los muchos dólares y los muchos enfermos. Claro, como recordaba Yupanqui, los enfermos son del pobrerío y los dólares, ajenos.
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Fidel Castro Ruz |
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El hecho muy real es que los países desarrollados que suscribieron el Protocolo de Kyoto aumentaron drásticamente sus emisiones. Quieren sustituir ahora la base adoptada de las emisiones a partir de 1990 con la del 2005, con lo cual Estados Unidos, el máximo emisor, reduciría a solo 3% sus emisiones de 25 años antes. Es una desvergonzada burla a la opinión mundial. Continuar la batalla y exigir en todas las reuniones, particularmente las de Bonn y de México, el derecho de la humanidad a existir, con la moral y la fuerza que nos otorga la verdad, es a nuestro juicio el único camino.
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Evo Morales Ayma |
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Algunas intervenciones de hermanos presidentes del mundo solamente tratan de los efectos y no de las causas del cambio climático. Lamento mucho decir, cobardemente no queremos tocar las causas de la destrucción del medioambiente en el planeta tierra. La tierra o el planeta tierra, o la Madre Tierra o la naturaleza existen y existirá sin el ser humano, pero el ser humano no puede vivir sin el planeta tierra. Y por eso, yo quiero decirles queridos presidentes, tenemos la obligación de cómo liberar a la Madre Tierra del capitalismo, cómo acabar o eliminar la esclavitud de la Madre Tierra.
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Hugo Chávez Frías |
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Durante su discurso, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela exhortó a los pueblos del mundo a mantenerse en lucha contra el capitalismo, principal culpable de la crisis climática que afecta hoy al planeta, principalmente a los países subdesarrollados y más débiles. También llamó a reducir la brecha de desigualdades entre los países pobres y ricos, y a la firma de un documento que comprometa a las naciones industrializadas, a asumir su enorme cuota de responsabilidad en los efectos provocados a razón del cambio climático, así como reducir la emisión de gases contaminantes.
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Klimaforum09 |
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Es necesario pagar la deuda ambiental y climática. No se deben promover y adoptar soluciones falsas, peligrosas y a corto plazo como la energía nuclear, los agrocombustibles, la compensación de emisiones, la captura y almacenamiento del dióxido de carbono, el biochar, la bioingeniería y el comercio de derechos de emisión. En lugar de ello, deberíamos llevar a cabo una transición plenamente sostenible, basada en recursos limpios, seguros y renovables y en la conservación de energía
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Walter A. Pengue |
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En Copenhague se tendrá que pensar mucho más que sólo en mitigar o adaptar, como se viene impulsando, sino en discutir seriamente este alocado modelo de globalización consumista. El globo terráqueo no puede ni debe seguir las metas de consumo de Estados Unidos. No nos alcanza el mundo. Debemos promover el decrecimiento económico sostenible, con más empleos verdes y solidarios en las economías hiperdesarroladas y la disminución de sus consumos desenfrenados (lo mismo que en los enclaves hipertrofiados y consumistas de los países pobres) y por otro lado, el crecimiento sostenible de las economías en desarrollo, para alcanzar una escala mínima de escala humana (alimentación, educación, salud, derechos al buen vivir).
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Anahit Aharonian, Carlos Céspedes, Claudia Piccini y Gustavo Piñeiro |
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La cantidad global de C orgánico del suelo ha sido estimada en más del doble del C atmosférico y tres veces la cantidad de la reserva biótica de la materia viviente. O sea que es lo suficientemente grande, como para que una variación en su reserva -aún ligera- pueda alterar significativamente las concentraciones de CO2 en la atmósfera. En cambio, los actuales intentos por hacer de los suelos un “sumidero de C”, corren el riesgo de transformarlos en una “fuente de C”, contribuyendo aún más al “efecto invernadero”.
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Steve Connor - Michael McCarthy |
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Dos grados son los aceptados generalmente como el umbral para un cambio climático peligroso. En el 2007 Mark Lynas reunió las investigaciones científicas disponibles para calcular que pasaria si las temperaturas superasen en tres el límite de peligrosidad. Su veredicto fue que se “catapultaría el planeta a un estado invernadero extremo como no se ha visto en casi 100 millones de años, cuando los dinosaurios pastaban en bosques polares y los desiertos se extendían hasta el corazón de Europa. Causaría la extinción en masa de prácticamente toda la vida animal existente y probablemente reduciría a la humanidad a un pequeño grupo de supervivientes en liza contra el entorno y entre ellos mismos por sobrevivir cerca de los polos.”
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| Por
Beatriz Martinez |
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Es como intentar desactivar una bomba con un chicle: sólo funciona en el cine. Así se podrían resumir las negociaciones sobre el clima que tuvieron lugar en Barcelona en noviembre. El encuentro estuvo dominado por representantes oficiales de ministerios, institutos gubernamentales, organismos multilaterales e incluso empresas petroleras. Los actos paralelos fueron feudo del sector privado y de institutos de investigación. Ante tal panorama, una no puede evitar sospechar que, para la mayoría de ellos, el cambio climático sigue siendo un tema de discusión abstracto; pocos de los asistentes temen que la catástrofe climática se pueda abatir sobre sus vidas o quizá creen que, llegado el momento, podrán recurrir a la tarjeta de crédito para escapar del desastre.
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| Por
Sergio Ferrari |
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La FAO (Organización de la ONU para la Alimentación) ha advertido que en los próximos años habrá entre 150 y 200 millones de refugiados climáticos. Las previsiones más dramáticas hablan de un aumento para 2035 de 4°C. Y se especula para final del siglo un aumento de 7°C. Si esto realmente se produce, ningún tipo de vida hoy conocido podrá sobrevivir. La Tierra no aguanta más. Tenemos que dirigirnos hacia otra forma de producción y asumir hábitos de consumo distintos. Producir para responder a las necesidades humanas en armonía con la Tierra, respetando sus límites, con un sentido de igualdad y de solidaridad con las generaciones futuras. Eso es el nuevo paradigma de civilización.
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Mary Tharin |
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Acatando en apariencia el Protocolo de Kyoto, muchos gobiernos establecieron “topes” a la emisión de gas de efecto invernadero, pero las industrias dispuestas a evadir estos límites, en vez de reducir responsablemente sus emisiones eluden su compromiso ambiental comprando “créditos de carbono” a otras industrias de distintas partes del mundo, es decir, adquiriendo los bonos CDM comercializados por el Banco Mundial. El programa de inversión en bonos o “créditos” conocido como Mecanismo para el Desarrollo Limpio (Clean Development Mechanism, CDM), es un sistema inadecuado que representa un peligro acuciante para el medio ambiente y el bienestar de las poblaciones más vulnerables del mundo.
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| Por
Helena Escoda Casas |
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Frenar el cambio climático es el gran reto al cual la humanidad debe enfrentarse de forma inminente. Los causantes del calentamiento global no son tan sólo la industria y el transporte, nuestros hábitos alimentarios también tienen un coste ambiental notable (cultivos, procesos de elaboración, envase, refrigeración, transporte, cocción…). La carne es uno de los alimentos que tiene un mayor coste ambiental. El sector ganadero es responsable de la emisión de hasta el 18% de los gases de efecto invernadero. La lucha para frenar la llegada del mayor desastre ecológico de la Historia también pasa por mejorar nuestra alimentación.
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| Por
GRAIN |
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La crisis climática implica que necesitamos cambios ¡ya! La organización de la sociedad en torno a la obtención de ganancias ha demostrado ser un sistema corrupto y necesitamos construir sistemas alternativos de producción y consumo, que se organicen de acuerdo a las necesidades de los pueblos y la vida en el planeta. La transformación de este sistema alimentario no ocurrirá mientras el poder de éste siga en manos de las corporaciones. Las fuerzas del cambio están en nuestras manos, en nuestras comunidades, que se organizan para recuperar el control sobre nuestros sistemas alimentarios y nuestros territorios.
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| Por
Luis E. Sabini Fernández |
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Desde hace unos años han recrudecido las notas que señalan algo tenebroso alrededor del proyecto HAARP, un engendro de los militares estaodunidenses para el control del clima con fines militares. Para algunos científicos un uso desconsiderado de ondas electromagnéticas, incluidas en los proyectos HAARP, podría incluir cataclismos ambientales.
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| Por
Noemí Rodríguez Batanero |
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En los últimos años, los grupos ecologistas y de protección han alertado a las instituciones políticas sobre la enorme importancia que la producción ganadera intensiva desempeña en el fenómeno del calentamiento global. Los actuales sistemas de producción mantienen al ganado “almacenado” en stocks de alta densidad que atentan contra cualquier comportamiento natural de su especie. Millones de pollos y gallinas pasan su vida en una jaula del tamaño de un folio, los cerdos viven hacinados entre una multitud sin acceso a una cama de heno y las vacas, las mayores productoras de metano dentro del mundo animal, son obligadas a producir más y más leche.
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| Por
Grupo ETC |
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Estando bajo la dirección del presidente de la Sociedad Real (Academia de Ciencias del Reino Unido), Lord Martin Rees, y comentado por James Lovelock, padre de la Hipótesis de Gaia, el reporte recién publicado de esta academia, que analiza las posibilidades de rediseñar el mundo por medio de la geoingeniería para salvarlo de la crisis del clima, podría parecer la encarnación personificada del principio precautorio. Pero las recomendaciones de la Sociedad Real están construidas en la arena de la ignorancia y la arrogancia. Mientras no se reconozca la brecha geopolítica entre países ricos y pobres, la geoingeniería será geopiratería.
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| Por
GRR |
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El Protocolo de Kyoto, incluye en su artículo 12, el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), que habilita a los países industrializados para adquirir certificados de reducción de emisiones, comprando acciones en proyectos que supuestamente, secuestran o reducen las emisiones producidas. En la práctica, estos mecanismos habilitan a los países del hemisferio norte a contaminar en la medida en que inviertan bonos verdes en zonas captadoras de carbono, en los países del hemisferio sur.
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