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Queremos informarles que se encuentra vacante la Dirección General de la Reserva Ecológica Costanera Sur, debido a la renuncia del Lic. Sergio Recio, quien realizó su tarea con la dedicación y el coraje que todos reconocemos. Su reemplazo es especialmente difícil: se trata de un área altamente conflictiva, donde hay que enfrentar los incendios continuos, con un personal que carece de incentivos por parte del Gobierno de la Ciudad (¿por qué se envía a los funcionarios castigados a la Reserva Ecológica?), con situaciones burocráticas que bloquean una tarea que debe ser muy operativa. Y además, se requiere una persona con formación científica en ecología, para no desvirtuar la razón de existencia de la Reserva Ecológica. Acabo de pedirle al Secretario de Medio Ambiente, Prof. Norberto La Porta, que ese cargo se cubra por medio de un concurso abierto. Existe un mandato de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires de llamar a concurso para cubrir los cargos públicos. Sin embargo, hasta ahora, la casi totalidad de los cargos se cubren por amistad política y no por un mecanismo serio que asegure la idoneidad de quienes cumplen funciones dentro del Estado. Por el contrario, nuestro sistema político tiene una modalidad que facilita la selección de los peores, por el cual algunas personas reciben cargos por haber apoyado a un candidato en las internas de su partido, antes que por ser capaces de realizar una tarea.
¿Nos atreveremos a nombrarle un Director por concurso?
Sería bueno empezar a hacer no sólo concursos, sino también concursos inobjetables. Todos tenemos presentes los concursos del Estado Nacional, en los cuales se definía el perfil del postulante en coincidencia con los antecedentes del amigo del Ministro que debía ganar ese concurso. Menos conocido es el caso opuesto, de definir para discriminar a algún posible postulante: durante la recordada gestión de María Julia Alsogaray en la Secretaría de Recursos Naturales, se asignó a un par de profesionales la tarea de estudiar mi curriculum y diseñar un llamado a concurso de Director Nacional en el cual yo no pudiera presentarme. En cualquier caso, se trató de simulacros de concursos, lo que no constituye ningún avance sobre la conocida política del nombramiento a dedo. Por estas razones, me parece importante recordar esta concepción de la Constitución de la Ciudad y pedir que para este cargo y para los que se cubran en lo sucesivo se lo haga por medio de concursos transparentes e inobjetables. Un gran abrazo a todos.
Fuente: Antonio Elio Brailovsky Defensor del Pueblo Adjunto de la Ciudad de Buenos Aires
¿QUIÉN VA A DIRIGIR LA RESERVA ECOLÓGICA?
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