Volver a la página principal
Qué es Ecoportal
Publicidad
Cómo Participar
Contáctenos

17 de may, 2008
BUSCADOR
Servicios
  Cursos y Posgrados
  Campus Virtual
  Directorio de enlaces
  Directorio de ONG' s
  Anuncios Clasificados
  Glosario Ambiental
  Especialistas
  Campañas
  Foros de Debate
  Gif Animados
  Tu_correo@Ecoportal
  Eco - Turismo
Contenidos
  Vegetarianos
  Boletín Semanal
  Eco-Noticias
  Legislación
  Mapa del Sitio
Temas Especiales
  Agua
  Animales
  Basura - Residuos
  Biodiversidad
  Cambio Climático
  Contaminación
  Derechos Humanos
  Desarrollo Sustentable
  Educación Ambiental
  Economía
  Energías
  Globalización
  Hábitat Urbano
  Minería
  Ozono
  Política
  Pueblos Indígenas
  Salud
  Suelos
  Transgénicos
EcoPortal
  ¿Que es EcoPortal.net?
  ¿Quiere Ayudarnos?
  EcoPortal en su Web
 
  Publicite en EcoPortal
  Contáctenos
  Inicio
¡GRATIS!

Ambiente y Sociedad
Más de 94.000 !!! ecologistas, reciben nuestra publicación cada semana.
Suscribite ahora!!!



¿Quieres apoyarnos?

Donar

 
Cuatro economías: Bill Gates, Paul Allen, Warren Buffet y Larry Ellisson
17-10-04, Por Frei Betto

La globocolonización provoca tan enorme desigualdad socioeconómica entre la población mundial, que los datos son escandalosos: cuatro norteamericanos -Bill Gates, Paul Allen, Warren Buffet y Larry Ellisson- poseen juntos una fortuna superior a la del PIB de 42 naciones con 600 millones de habitantes.

La globocolonización provoca tan enorme desigualdad socioeconómica entre la población mundial, que los datos son escandalosos: cuatro norteamericanos -Bill Gates, Paul Allen, Warren Buffet y Larry Ellisson- poseen juntos una fortuna superior a la del PIB de 42 naciones con 600 millones de habitantes. En el Real Madrid, equipo de fútbol de España, tres jugadores -un brasileño, un inglés y un francés- reciben, juntos, salarios anuales de 42 millones de dólares, equivalente al presupuesto anual de la capital de El Salvador, con cerca de 1.8 millones de habitantes.

No es verdad que todos nacemos iguales, como dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Somos desiguales antes incluso del parto. La gestación de una mujer pobre no se puede comparar con la de una rica. Basta comparar el peso de sus bebes y sus defensas orgánicas.

Desde el punto de vista del comportamiento, podemos hablar hoy de cuatro economías: de la necesidad, de la suficiencia, de lo superfluidad y de la opulencia.

Dos terceras partes de la población mundial -4 mil millones de personas- viven inmersas en la economía de la necesidad, pues ni siquiera disponen de alimentación en cantidad y calidad suficiente. En 1960 había en el mundo 1 rico por cada 30 pobres; hoy la proporción es de 1 a 80. Millones de personas sobreviven en función de sus necesidades básicas inmediatas: acceso a lo mínimo de alimentos, de agua, de salud, de vivienda. Tienen suerte cuando encuentran empleo y educación. Es un pueblo condenado al éxodo, a la diáspora, emigrando de una región a otra, llevando consigo todas sus pertenencias. De entre ellos mueren cada día por hambre 24 mil vidas, entre las cuales millares de niños.

La economía de la suficiencia habrá de predominar cuando se hayan reducido las desigualdades y la humanidad conquiste, como anunció el profeta Isaías hace 2,800 años, "la paz como fruto de la justicia" (32,17). Esa economía asegura a cada ciudadano los derechos básicos: alimentación, salud y educación; vivienda, trabajo y transporte; cultura, información y diversión. Es la economía que predomina en los monasterios y conventos, donde nadie es condenado a pasar necesidad y nadie tampoco posee cosas superfluas. Todos los bienes, excepto los de uso personal son socializados -lo que es de uno es de todos-, conforme a lo que dice la Biblia respecto de los primeros cristianos: "Nadie consideraba exclusivamente suyo lo que poseía, sino que todo entre ellos era común (?) Entre ellos nadie pasaba necesidad" (Hechos de los Apóstoles 4,32-34). La economía de suficiencia debería de servir de parámetro y norma para el desarrollo sustentable de las naciones.

La economía de la superfluidad es orquestada por el poderoso engranaje publicitario y favorecida por el acelerado avance tecnológico, que vuelve el producto de hoy obsoleto y descartable mañana. Cuando la tecnología no es capaz de dar un paso adelante en lo que ya está inventado -como se ve en los ejemplos del paraguas o del sacacorchos- recurre a las variantes de "diseño", de modo que pueda conquistar al consumidor por el aspecto, ya que el mecanismo en sí es invariable. Eso sucede especialmente con el consumo de vehículos de paseo, cuya estética atrae más a los compradores que la potencia del motor, la economía de combustible, la estabilidad y otros aspectos, a los cuales la mayoría ni les presta atención.

El papel de la publicidad es hacer famosa una mercancía y a continuación convertir lo superfluo en necesario. De ese modo miles de consumidores ya no pueden prescindir de ese champú o de aquella marca de refrigerador, recargando sus presupuestos con el consumo innecesario y muchas veces hasta perjudicial para la salud. De esa manera la publicidad invade nuestro universo psíquico, que llega a invertir la relación persona-mercancía. Ésta, realzada por una marca, pasa a darle valor a su comprador. Es como un caballo apreciado por la belleza de sus arreos. El producto pasa a tener más valor que la persona, y ésta sólo es valorada socialmente, y así se siente subjetivamente, en la medida que muestra la marca del producto.

Quizás la más avasalladora economía de lo superfluo hoy día sea la industria de la estética corporal. El culto a la esbeltez del cuerpo, una anticultura deshumanizante, desencadena un enorme gasto de tiempo y de dinero, a causa de la preocupación de parecer hermoso a los ojos ajenos. En una sociedad en que belleza, fama y riqueza son consideradas valores fundamentales, sólo queda la belleza como posibilidad, ya que la riqueza y la fama están restringidas a un círculo hermético.

Son la riqueza y la fama, y también el poder, quienes posibilitan la economía de la opulencia, al alcance del pequeño grupo de privilegiados que hace de su consumo superfluo una forma de ostentación, gastando fortunas con productos y manteniendo un estilo de vida sofisticado. Esa hartura contrasta de tal modo con el nivel de vida medio, que obliga a aquellas personas a protegerse del asedio, del asalto y de la envidia, con un fuerte entorno de seguridad. La economía de la opulencia fetichiza la mercancía, idolatra el mercado, pone el dinero en el lugar de Dios. Y controla el juego de poder en este mundo en que la política es siempre dirigida por la economía.

Traducción de José Luis Burguet.
Servicio Informativo "Alai-amlatina"
Agencia Latinoamericana de Informacion - ALAI
http://alainet.org


ULTIMAS NOTICIAS

Noticias anteriores
El Senado argentino aprueban “en general” la Ley de Bosques 16-11
"El temor de ser o no ser". Derechos y Humanos Amenazados 06-06
"Humedales, salvavidas contra la pobreza". 2 de Febrero, Día Mundial de los Humedales 09-01
"LLamamiento de Caracas" Encuentro mundial de intelectuales y artistas "En defensa de la humanidad" 15-12
"Loro Hablador". Un Parque Provincial que Genera Dudas 13-12
"Soberanía alimentaria, un futuro sin hambre" 08-03
"¡Alto! Paraná S.A.", responsable de devastación ambiental y contaminación en Misiones, Argentina 23-10
1 de Mayo, día del trabajador: La historia no concluye 01-05
10 de septiembre: la Vía Campesina llama a movilizaciones contra el neoliberalismo en todo el mundo 03-09
10 Septiembre Seminario Internacional en Buenos Aires sobre la lucha por los Recursos Naturales 01-09
104 Organizaciones y 563 personas exigimos alto a la represión en Oaxaca 13-03

AMBIENTE Y SOCIEDAD - Publicación

Noticias del último número publicado
Artículos del último número publicado
Eventos, Cursos y Otras Actividades (344) 14-05 
Noticias Breves de la Semana (344) 14-05 
Ver números anteriores de Ambiente y Sociedad

¡SUSCRIBITE GRATIS!

Más de 91.000!!! ecologistas
reciben nuestra publicación cada semana



   
   
* Si aun no estás suscripto a nuestra publicación semanal de Noticias y Novedades ambientales "Ambiente y Sociedad", puedes hacerlo ahora en forma gratuita enviando un e-mail a subscribe@ecoportal.net


 


Copyleft: Se permite la copia, distribución y uso de los contenidos de EcoPortal y Ambiente y Sociedad, siempre y cuando NO se utilice con fines comerciales y se reconozca la autoría. Agradeceremos se indique como fuente http://www.ecoportal.net. Las opiniones vertidas por visitantes o colaboradores en el sitio pueden no reflejar las ideas de los miembros de EcoPortal.net.
Para la realización de este Sitio utilizamos software libre.