Estimados amigos
En primer lugar quiero felicitarlos por el enfoque y calidad de sus publicaciones como un elemento que contribuye al cambio o la resistencia de nuestros paises a modelos devastadores de nuestro presente y futuro, me gustaria poder enviar informacion sobre eventos que se desarrollan en Guatemala en estos dias de marchas indigenas y campesisnas en temas relacionados a los recursos naturales, Tierra, mineria y petroleo.
Atentamente
Jorge C.
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Mi pedido de auxilio se debe a que NOS ESTAN ENVENENANDO...!!! SE HA CONTAMINADO UNO DE LOS RIOS MAS IMPORTANTES DEL MUNDO, EL PARANA ....!!!!
Soy una lectora frecuente de vuestros informes y noticias digitales de los que resulta vtra. importante preocupación por las cuestiones ambientales.
Vivo en la ciudad de Posadas, Pcia. de Misiones, Argentina y estamos asistiendo con horror una multiplicidad de síntomas que amenazan la salud de quienes habitamos estos lugares. Entre ellos la aparición en el Río Paraná de unas algas que cubren la superficie del agua que la tornan absolutamente verde y por sus características, no hay duda que se trata de unas algas llamadas Cyanobacteria Microcystis. La apariciónde las algas se hace más abundante en la zona del embalse de la Central Hidroeléctrica Yacyretá. Se halla emplazada en nuestra zona donde sólo tenemos tres meses de invierno y el resto del año la radiación solar es intensísima, situación ésta que sumada a la quietud de las aguas facilita la proliferación de las referidas algas. Esta central nos ha causado a los habitantes de la zona sólo penurias y ningun beneficio. No sólo tenemos estas consecuencias ambientales, a más de otras que cambian absolutamente el ecosistema, sino que además la electricidad que produce la central es transportada a los grandes centros urbanos o se exporta, mientras en la zona pagamos un altísimo valor por la energía electrica, lo que conspira contra las posibilidades de desarrollo productivo de la zona.
El riesgo que supone la presencia de las algas para la salud pública, constituye una situación real y concreta de desastre que por ser persistente, permanente y ocultada especialmente por los gobernantes e ignorada por el conjunto social, es más grave que los huracanes que han afectado el pasado año a EEUU y el Caribe. Señalo que en este momento se están proyectando otras represas en la zona: Corpus y Garabí, lo que demuestra la indiferencia de los gobernantes por la preservación de la salud pública y el deliberado ocultamiento de las consecuencias que las represas de llanura en zona de altas temperaturas provocan.
Confío en que por vstro. intermedio llegue esta información a la mayor cantidad posible de personas especialmente de la zona de la Mesopotamia en Argentina. Descuento que atenderán este pedido de auxilio y les agradezco infinitamente desde ya.
María Magdalena N.
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Estimado Amigo Ricardo:
Hace unos momentos leí la introducción que haces en el correo semanal. Me ha gustado mucho. Me ha impactado y me ayuda. En verdad no tengo hijos, aunque ya soy mayor, pero siempre he dicho lo mismo: qué les dejaremos a nuestros hijos. Soy profesor de comunicación y educación ambiental y en el próximo curso leere tus palabras.
Saludos.
Daniel Rivas Alvarado
Coordinador de Comunicación Social
Universidad Centroamericana
José Simeón Cañas
El Salvador Centroamerica.
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Solo haciendo conciencia podremos evitar que sigamos deforestando Y CONTAMINANDO, pero si el Gobierno y las mineras transnacionales no lo entienden , tendremos que tomar otras acciones, favor enviarme sugerencias y deque manera podemos unirnos.
Dios lo bendiga
Christian B. C.
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Estimado Sr. Director:
¡Muy Buenas!
Desde hace un tiempo me conecté con vuestro portal en búsqueda de notas, artículos que tengan relación con el ambiente.
En su última redacción es como que adquirí más conciencia del trabajo de hormiga que venimos haciendo quienes defendemos las cuestiones naturales.
¿A que viene esto?
De más está decir que esta provincia ha sido manejada al punto de considerarla con una economía básicamente forestal, con capitales provenientes del extranjero y destrucción ya casi total, de la selva nativa, quedando un pequeño relicto de unas pocas miles de hectáreas “protegidas” bajo la condición de parques y /o reservas. Condición que deja mucho que desear.
El desequilibrio que se ha dado en el ambiente es por todos (o casi todos) conocido. Que hace (o no) cada uno para remediarlo, es otro cantar.
Ver el avance de las grandes potencias, descargar miles de litros de herbicidas, pesticidas que luego son llevados por las mulas, en este caso los pequeños productores, y las chacras convertirse paulatinamente en desiertos, desalienta a cualquiera y mucho mas a quien se crió rodeada de árboles, saltamontes, luciérnagas, pájaros y cuanto bicho uno se imagine.
Desde 1998 vengo trabajando en el área apicola en una provincia donde la apicultura fue dejada de lado luego del proceso de africanización.
El abandono fue tal y el pánico (ya no miedo) de trabajar con abejas estaba, y aun lo está, en muchísimos productores, por lo que el trabajo aun fue mayor.
Los valores de los productos de la chaca no estaban en su mejor momento, y nunca lo están en realidad para los pequeños productores, por lo que trabajar en un nuevo producto con pocas horas de trabajo y con muchas ventajas, pareció beneficioso a más de uno.
Pero detrás de las abejas se abre todo un panorama, porque no solo es cuidar de las abejas (Apis melífera en este caso) sino de su entorno, cuidar del agua, las malezas, los árboles, el fuego, el suelo…
Comentarles a los productores que no era necesario seguir utilizando pesticidas , pero si algún abono orgánico o cubierta verde para la protección del suelo, y que no era necesario tampoco seguir con la implantación de especies forestales no nativas como el pino, pero si que utilizaran especies nativas que fueran tanto maderables, como melíferas y que al mismo tiempo fueran renovadoras de suelo, descompactadoras y por sobre todo recuperadoras del suelo, era ver la cara de sorpresa y al mismo tiempo confusión, porque ellos tenían incorporado desde sus abuelos esa metodología de trabajo, que obviamente era (y sigue siendo) aprovechada por los grandes mercaderes de la “asesina en gotas ” como llamo a la utilización de herbicidas. Hacerles entender que lo que aplicaban no desaparecía así nomás, sino que lo pasaban al hijo, al vecino, al no vecino y hasta donde imaginen, no fue de un día para otro.
Luego de meses y años de capacitaciones, charlas, reuniones, debates, peleas, discusiones, disgustos y lo que se imagine empezamos a ver los frutitos de este trabajo.
Hoy día muchos productores “abandonaron” sus chacras a las malezas, entendiendo la importancia de ellas, como protegen el suelo, como benefician a sus colmenas y como sus productos tienen otros rindes y sabor; implantaron especies nativas, de las cuales en pocos años obtendrán no solo leña y madera, sino también, frutos, flores, renovales, polinización, miel, polen y propóleos.
La tierra ya no es “dura ni vieja” como decían ellos, tiene otra textura y hasta otro aroma. El aire es otro, más fresco y se ven árboles con más flores y con frutos. Volvieron mariposas, las luciérnagas de Navidad, productos con otro sabor, alimentos con otro sabor…
El trabajo en la chacra no es menor, sino ya menos peligroso, menos contaminante, más seguro, más conciente…
¿Cuesta? Si ¿Duele? Si ¿Satisface? Si.
Lo malo es que no todos los que iniciaron este proceso se han quedado, pero los que se quedaron han hecho y dado todo lo mejor para que esta “utopía” pueda hacerse realidad.
El ambiente y la sociedad; no solo mi ambiente sino tu sociedad, no solo mi sociedad sino tu ambiente, un intercambio diario, permanente que hace que cada uno deba ser responsable del lugar que elegimos para vivir y, del que no elegimos, que es este planeta.
¿Hay mucho por hacer? No. Está todo por y para hacer. Este es un principio. Es un granito de arena. Se puede lograr…
Respecto a las notas y publicaciones, ¡están espectaculares! Continúen mejorando siempre.
Afectuosamente
Ingrid I. Stein