El Foro Internacional sobre Desertificación y Sociedad Civil, se realizó en Montpellier, Francia, durante los días 21 y 23 de septiembre pasado. Esta Convención Internacional sobre la Desertificación nació a raíz de la preocupación por el deterioro y pérdida de recursos naturales en África particularmente en las zonas áridas.
El Instituto de Cultura Popular fue invitado por BOTH ENDS, Agencia de Cooperación Holandesa, a participar en el Foro Internacional sobre Desertificación y Sociedad Civil, que se realizó en Montpellier, Francia, durante los días 21 y 23 de septiembre pasado.
Esta Convención Internacional sobre la Desertificación nació a raíz de la preocupación por el deterioro y pérdida de recursos naturales en África particularmente en las zonas áridas. Ya lleva más de 10 años de existencia y está vinculada con las Naciones Unidas. Nuestro país adhiere a esta Convención. Y en relación a esta temática funciona una Red de la Sociedad Civil – ONGs- y las Agencias de Cooperación.
Los objetivos del Foro apuntaban a :
? Dar a las zonas áridas una posición prioritaria en las agendas políticas nacionales e internacionales.
? Explorar los potenciales económicos innovadores de las zonas áridas con el fin de aumentar los ingresos de las comunidades locales.
? Alinear dentro de una misma estrategia, el rol de las organizaciones de la sociedad civil y sus redes nacionales e internacionales.
Al Foro estaban invitadas ONGs y organizaciones de base de África, en su mayoría, de América Latina, el Caribe y Asia. Y las Agencias participantes provenían de Alemania, Italia, Holanda y Francia.
A la institución la han invitado porque con las Agencias cooperantes venimos dialogando sobre el deterioro de los recursos naturales (suelo, bosque, fauna y agua) y el gran empobrecimiento de la sociedad rural que lleva el modelo de desarrollo capitalista en la Región Chaqueña, aplicado tanto por los capitales locales como del exterior.
Del Foro surgió que, en la actualidad, el problema de la desertificación no es un problema exclusivo de las zonas áridas y mucho menos exclusivo de África. La concepción de desarrollo capitalista de extracción y devastación de los recursos naturales y el empobrecimiento en que quedan las comunidades locales rurales se ha extendido en todo el mundo. Este modelo ve a los recursos naturales y a las comunidades locales como meros insumos de explotación, y cuando se agotan se cambia de lugar sin interesar las consecuencias que deja. Por tanto, esto provoca grandes problemas ambientales, económicos, sociales y políticos
Así, durante el foro uno de los temas relevantes y recurrentes fue el gran número de inmigrantes de los países más afectados por la desertificación en busca de alguna alternativa de sobrevivencia en países de Europa, en especial: Francia y España.
Las consecuencias más relevantes que fueron puntualizadas son la migración, la pérdida de diversidad biológica, la degradación de los recursos naturales (suelos), pérdida y contaminación de fuentes de agua, la seguridad y la soberanía alimentaria… En definitiva, esta es la causa de la gran pobreza, entendida como pérdida de recursos y de capacidades de las comunidades locales para resolver sus problemas y participar en la definición de su propio destino. Y los conocimientos locales deben ser rescatados .
En este ambiente se hizo mucho hincapié en el comité científico que esta vinculado al mecanismo de lucha contra la desertificación. Los científicos cumplen un rol preponderante en la investigación y generación de nuevos conocimientos para estas zonas áridas ( agregaría: también para una propuesta de DDSS).
La realidad, hoy:
Hay zonas que están en una situación de emergencias (como África) y, otras zonas, están amenazadas (como América y Asia). Esto hace más urgente las medidas a tomar. Pero, los métodos de intervención y los componentes son diferentes. En el primer caso, hay que asistir inmediatamente y, en el otro, se puede hacer un proceso educativo, de toma de conciencia y movilización social (más político), al respecto. Esto habla del nivel del problema y de los tiempos que requiere uno y otro en la resolución del mismo y en la toma de conciencia por parte de las comunidades locales.
Las organizaciones de la sociedad civil, el pueblo, son parte de un Estado y, como tal, cuando se habla de políticas públicas o políticas de Estado, estas deben incluir la participación de la sociedad civil.
Los países del Norte son tan responsables de lo que está pasando en los Estados del Sur, por tanto, deben sentir y asumir esto con una gran corresponsabilidad. En este caso, se hace referencia al consumo ilimitado de los países del norte, del rol de sus empresas en los países en desarrollo.
Las ONGs del norte deben participar activamente en la lucha por un modelo más responsable, etc. Los indicadores de bienestar y desarrollo para el primer mundo son el consumo y la concentración del capital. Y para nada incluye lo que pasa en el ambiente y en el aspecto social.
En los diez años transcurridos, desde aquella firma de la Convención sobre Desertificación asumidas por numerosos países pertenecientes a las Naciones Unidas, es muy poco o casi nada lo que se ha hecho. Por lo tanto se debe asumir la necesidad de un cambio de estructura, la que fue armada para implementar el plan de acción que definió este mecanismo de lucha contra la desertificación.
En Argentina, la encargada de llevar adelante el programa de lucha contra la desertificación y en efecto la implementación del programa nacional (PAN) es la Dirección de Conservación de Suelo y Lucha contra la Desertificación.
La Declaración de Montpellier, conjuntamente con la de Bamako (“Juventud y Desertificación”) y la de Beijing (“Mujeres y Desertificación”) deben ser argumentos para ser elevados a la Conferencia de Jefes de Estado y Gobiernos que se llevará a cabo en marzo del 2007 en Buenos Aires, Argentina.
En síntesis, en el Foro se asume que el problema de la desertificación es un problema mundial y no un problema exclusivo de las zonas áridas. El mayor causante de estas degradaciones económicas, ambientales y sociales es un modelo de explotación de recursos naturales y de la sociedad (El Neoliberalismo). Aquí, la sociedad civil es un pilar clave en la resolución de este tipo de problema, pero que el poder económico y político lo deben asumir. ¿Cuáles deben ser las estrategias asumidas para que esto ocurra?. ¡Ese es el nuevo desafío que nos queda para resolver!. www.ecoportal.net
* Oscar Cena
Ingeniero Agrónomo