Greenpeace solicitó al secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, quintuplicar los recursos destinados a la conservación de los bosques y selvas del país en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2007, pues durante el presente año el 65 por ciento de las áreas forestales del país no recibieron ningún apoyo gubernamental, razón por la cual México tiene la quinta tasa de deforestación más alta del mundo.
“Salvar los bosques no es un gasto”, dice la organización a quienes elaborarán la propuesta de presupuesto para el 2007
Greenpeace solicitó al secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, quintuplicar los recursos destinados a la conservación de los bosques y selvas del país en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2007, pues durante el presente año el 65 por ciento de las áreas forestales del país no recibieron ningún apoyo gubernamental, razón por la cual México tiene la quinta tasa de deforestación más alta del mundo.
Para acompañar esta solicitud, a bordo de un transporte de valores, activistas de Greenpeace llevaron a la Secretaría Hacienda un centenar de árboles de oyamel con los que reforestaron de manera simbólica la explanada del edificio y entregaron el mensaje: “Salvar los bosques no es un gasto”, inscrito en un tronco de madera. Asimismo, la organización invitó al secretario Francisco Gil a que suscriba la carta de “Compromiso con la defensa de los bosques y selvas de la Nación que celebra la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público ante el pueblo de México”. De firmarla, el funcionario se comprometería a “impulsar la conservación de los bosques y selvas de México, promoviendo un incremento de 8 mil millones de pesos en los recursos destinados a apoyar el manejo forestal sustentable y comunitario en el Presupuesto de Egresos 2007”. Esta carta ya ha sido firmada por 13 diputados que discutirán y aprobarán el presupuesto en diciembre próximo.
“El valor de los beneficios que brindan los bosques en nuestro país ha sido estimado en 136 mil 770 millones de pesos anuales (1), lo cual equivale al 8.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) 2004 (2). A pesar de esto, y aunque los bosques y el agua fueron decretados como un asunto de seguridad nacional a principios de la administración del presidente Vicente Fox, durante este año apenas recibieron el 0.12 por ciento del presupuesto (3), es decir, mil 975 millones de pesos, menos de la mitad de lo que se le otorgó a los partidos políticos en el mismo periodo. Si consideramos el valor y la importancia de nuestros recursos forestales y el hecho de que los podríamos perder completamente en este siglo, es evidente que se tienen que destinar muchos más recursos para su conservación”, explicó Héctor Magallón, coordinador de la campaña de bosques y selvas de Greenpeace.
Los bosques de México capturan dos terceras partes del agua que consumimos, regulan el clima local y globalmente, evitan inundaciones y deslaves, proporcionan oxígeno, brindan protección ante tormentas y huracanes, y dan sustento a más de 10 millones de personas que habitan en ellos. Además, los bosques brindan gran cantidad de productos maderables y no maderables. Sin embargo, debido a los escasos recursos asignados para su protección y a las políticas públicas erróneas, solamente 8.7 millones de hectáreas de bosques (15 por ciento) han sido incorporadas al manejo forestal sustentable (4), por lo que 36 millones de hectáreas (65 por ciento) se encuentran fuera de los programas gubernamentales para su conservación y uso sustentable y, por lo tanto, son susceptibles de ser taladas ilegalmente y transformadas en potreros o terrenos agrícolas. Esto ya provocó la desaparición de la mitad de los bosques de México en las últimas cinco décadas y cada año seguimos perdiendo 600 mil hectáreas de bosques (5).
“Los recursos no sólo son insuficientes sino que además están mal distribuidos. La alarmante tasa de deforestación de nuestro país muestra que los principales programas del gobierno para combatirla -combate a incendios, reforestación y plantaciones- no funcionan a pesar de que reciben más de la mitad de los recursos asignados al sector forestal. Por ejemplo, en este sexenio se deforestaron 3 millones 600 mil hectáreas de bosques, y el gobierno afirma que en el mismo periodo plantó mil millones de árboles en las campañas de reforestación, que de sobrevivir en su totalidad habrían cubierto 1 millón de hectáreas pero, considerando el índice de sobrevivencia reportado por Conafor, se reforestó con éxito apenas 287 mil hectáreas en este sexenio, ¡menos de la doceava parte de lo que se deforestó! (6)”, señaló Magallón.
Asimismo, mientras la producción maderera en nuestro país permanece estancada desde 1990, l a tala ilegal continúa fuera de control y se practica incluso dentro de áreas naturales protegidas, alcanzando cada año los 7 millones de metros cúbicos, casi lo mismo que se produce de madera legal (8 millones de m3)(7). Por otro lado, los incendios forestales siguen en aumento: de los 5 años con más incendios en la historia de nuestro país, 4 correspondieron a este sexenio (8).
En contraste, el manejo forestal sustentable que llevan a cabo miles de comunidades y ejidos ha demostrado ser una excelente opción para conservar los bosques y selvas de nuestro país. Estudios realizados por el Instituto de Geografía de la UNAM en Quintana Roo y Guerrero, demuestran que en las zonas donde las comunidades y ejidos llevan a cabo un manejo forestal sustentable la tasa de conservación es comparable a la de las Áreas Naturales Protegidas de nuestro país (9).
“Los recursos para los bosques no sólo deben aumentar sino que las prioridades deben cambiar. Si realmente se pretende detener la acelerada deforestación que sufren los bosques de México, se deben destinar al menos 8 mil millones de pesos más en apoyos a las comunidades que hacen buen manejo de sus bosques así como incorporar al manejo forestal sustentable las 36 millones de hectáreas de bosques y selvas que no reciben ningún apoyo de los programas del gobierno federal. Recordemos que el deterioro ambiental nos cuesta 10 por ciento del PIB cada año (3), entonces, destinar 10 mil millones de pesos para evitar la deforestación es insignificante: apenas 0.53 por ciento del presupuesto. Sobre todo, se debe entender que ¡salvar los bosques no es un gasto!”, concluyó Magallón.
Greenpeace exige a la Secretaría de Hacienda:
1. Incrementar significativamente el presupuesto destinado al sector forestal para que pase del 0.12 por ciento al 0.5 por ciento del presupuesto de egresos.
2. Redistribuir los apoyos destinados al sector forestal, de tal manera que las prioridades de la política forestal sean las siguientes:
- Apoyar a las comunidades que ya hacen un manejo sustentable de sus bosques.
- Incorporar al manejo forestal sustentable y comunitario al 65 por ciento de los bosques y selvas de nuestro país que actualmente no reciben apoyos y se encuentran sin manejo. www.ecoportal.net
Notas
FAO, State of Forestry in Mexico, 2000.
“Decreto de presupuesto de egresos de la federación para el ejercicio fiscal 2006”, DOF, 22 de diciembre de 2005.
www.inegi.gob.mx
“Programa de Desarrollo Forestal”, Conafor, 2004.
“Situación de los bosques del mundo”, FAO, 2003; El “Análisis del cambio de uso de suelo. Mapas del análisis del cambio de uso de suelo”, del Instituto de Geografía de la UNAM y el Instituto Nacional de Ecología (INE). “Assessing Land Use/ Cover Changes: a Nationwide Multidate Spatial Database for Mexico”, Mas et al, International Journal of Applied Earth Observation and Geoinformation, 5, 2004: 249-261.
“Evaluación del Programa Nacional de Reforestación PRONARE 2003”, CONAFO, Octubre de 2004.
“Programa de Combate a la Tala Clandestina, 2004”, Profepa, 2004.
“Reporte semanal de resultados de Incendios Forestales 2006. Datos acumulados del 1 de enero al 14 de septiembre de 2006”, Conafor.
“Los bosques comunitarios de México. Logros y desafíos”, David B. Bray y Leticia Merino, 2004.
Para mayor información visitar la página www.greenpeace.org.mx