La población de La Oroya continúa respirando diariamente altos niveles de dióxido de azufre (S02), plomo (Pb), arsénico (As) y cadmio (Cd), según un informe de la Asociación Civil Labor, basado en los Reportes de Monitoreo, entregados por la empresa Doe Run Perú (DRP) al Ministerio de Energía y Minas (MEM).
La población de La Oroya continúa respirando diariamente altos niveles de dióxido de azufre (S02), plomo (Pb), arsénico (As) y cadmio (Cd), según un informe de la Asociación Civil Labor, basado en los Reportes de Monitoreo, entregados por la empresa Doe Run Perú (DRP) al Ministerio de Energía y Minas (MEM). Informe que contradice las afirmaciones que hiciera la empresa DRP ante la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos, Afroperuanos Ambiente y Ecología del Congreso de La República, en La Oroya en mayo pasado.
Ante esta situación irrefutable de crisis en la salud de la ciudad, una delegación plural de líderes religiosos peruanos, conducida por monseñor Pedro Barreto, arzobispo de Huancayo, estuvo la segunda semana de junio en los EE.UU., tratando de solicitarle a Ira Rennert, dueño del Grupo Renco, dueño a su vez de DRP, que reduzca los niveles de emisiones tóxicas en La Oroya. Si bien no fueron recibidos por el millonario judío norteamericano, fueron escuchados por numerosos medios de comunicación del país, colocando en el escenario internacional un problema de solución largamente postergada por el Estado peruano y la empresa. A su regreso, este sábado 16, al Perú, darán más información a la prensa nacional sobre sus logros y expectativas de solución a la situación de la salud de La Oroya.
DRP afirmó haber alcanzado los Estándares de Calidad Ambiental (ECA) de Aire para plomo, pero a febrero del 2007 DRP no cumplió con ello en La Oroya Antigua, en donde se encuentra la Estación de Monitoreo Sindicato, excediéndose en un 68%. Además, DRP, en los últimos dos años, emitió más plomo en el aire con respecto al año 2002. La importancia de la Estación de Monitoreo Sindicato reside en su cercanía (0.8 Km.) al Complejo Metalúrgico de La Oroya (CMLO) y por estar ubicada en La Oroya Antigua, donde vive más de la mitad de la población de la ciudad, que padece las consecuencias de la exposición a estos contaminantes. Efectos que van desde el deterioro irreversible del sistema respiratorio, diferentes tipos de cáncer, efectos en el sistema reproductivo y en el desarrollo y daños a órganos vitales; hasta cambios de conducta y en la actividad cerebral y agotamiento permanente, sobretodo en niños y niñas pequeños.
Según la Prórroga Excepcional del Proyecto Plantas de Ácido Sulfúrico del Programa de Adecuación de Manejo Ambiental (PAMA) del CMLO, aprobada en mayo del 2006 por el MEM, DRP no está obligada a alcanzar los ECAS de Aire para dióxido de azufre hasta el 2009. Sin embargo, el informe señala que en La Oroya Antigua las emisiones han tenido una tendencia creciente cada año durante los últimos 9 años, cuando DRP afirmó que hubo una reducción del 22.5% de las emisiones de dióxido de azufre desde 1997[1]. Lo que es peor, en La Oroya Antigua, en enero del 2007, la empresa cumplió sólo siete días con los estándares peruanos y sólo un día cumplió con los estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En arsénico, la tendencia de las emisiones en los dos años anteriores es creciente. Excediéndose en La Oroya Antigua hasta en 14 veces más el promedio de las ciudades europeas altamente contaminadas para este metal, que es un agente tóxico y cancerígeno. En cadmio la situación no es menos preocupante, pues el promedio anual de estas emisiones en La Oroya Antigua sobrepasa 25 veces los límites recomendados por la OMS.
História
La Oroya es una ciudad industrial ubicada a 175 k.m. de Lima, en el departamento de Junín. En 1922 se convirtió en un centro metalúrgico cuando la empresa Cerro de Pasco Copper Corporation inició sus operaciones.
Desde entonces, la vida en La Oroya gira en torno a las necesidades de esta gran fundición. La misma que es responsable de la contaminación por plomo dióxido de azufre y otros metales pesados que emite diariamente al medio ambiente, a través de una enorme chimenea que parece dominar la ciudad. Actualmente cuenta con una población de 33,034 habitantes.
En 1974 la fundición pasó a manos del Estado Peruano: CENTROMIN Perú, quien presentó en 1996 su Plan de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA). Plan de 10 años, al cabo de los cuales la empresa se adecuaría a las normas ambientales vigentes en el Perú.
En 1997 el Complejo Metalúrgico de La Oroya es vendido a la empresa norteamericana Doe Run Company y se crea Doe Run Perú – DRP, quien desde el comienzo modifica 3 veces el PAMA y pide una ampliación de su plazo (que vencía en enero del 2007) por cinco años más. Después de muchos escándalos y denuncias en medios de comunicación nacionales e internacionales, el Ministerio de Energía y Minas (MEM), en controversial desición, resuelve en junio del 2006, darles la ampliación del PAMA hasta el 2009.
Lamentablemente, esta desición es tomada, aún sabiendo que desde 1999 se vienen realizando estudios de salud y a partir del 2001 se evidenciaron los altos niveles de plomo en sangre en mujeres gestantes y niños. Según el propio Ministerio de Salud (MINSA), el 99.1% de los niños oroínos tienen promedios altos de plomo en sangre, 33.6 ug/dl microgramos por decilitro, sobrepasando los límites máximos permisibles de la Organización Mundial de la salud (OMS), que son 10 ug/dl microgramos por decilitro. www.ecoportal.net
Más información
www.todosobrelaoroya.org
Raúl Chacón 3330152 / 93696769
María Isabel Ferreira 2616515 / 96670634
[1] http://www.pressperu.com/index.php?option=com