Ahora circula una campaña para que evitemos las bolsas de plástico. ¿Qué hay detrás de esa campaña de Carrefour “Échale una mano al medio ambiente” y “Bolsa caca”? La empresa trata de ahorrar millones de euros que cuestan las bolsas de plástico.
Como muchas grandes empresas, Carrefour apela a la conciencia verde de los ciudadanos con supuestas campañas ecológicas para seguir engordando sus cuentas.
Hay campañas de publicidad que tratan de seducirnos con un falso ecologismo. Ya estamos acostumbrados a ver anuncios idílicos de paisajes verdes con las que empresas contaminantes pretenden lavar su imagen.
Ahora circula una campaña para que evitemos las bolsas de plástico. ¿Qué hay detrás de esa campaña de Carrefour “Échale una mano al medio ambiente” y “Bolsa caca”? La empresa trata de ahorrar millones de euros que cuestan las bolsas de plástico.
Carrefour es un grupo francés especializado en la gran distribución. Ellos inventaron el concepto de hipermercado. En 2008, el grupo poseía 10.000 almacenes en 30 países. Antes, “regalaban” las bolsas, aunque su coste estaba repercutido en el precio de la compra.
Ahora, no descuentan a los clientes el precio de las bolsas y venden otros tipos de bolsas, que suponen un nuevo beneficio para la cadena. Además, la empresa venía haciendo recogida selectiva de las bolsas puestas en el mercado y pagaba por ello 0,329 € por kilo.
Eso también se lo ahorra la empresa ahora porque las nuevas bolsas no son reciclables.
Los medios de comunicación han caído en esa trampa de seducción. Están difundiendo la campaña publicitaria de Carrefour contra las bolsas de plástico, dándoles espacios en los programas e informativos en horarios de máxima audiencia, y sin coste publicitario para la empresa.
Es cierto que hay gran cantidad de bolsas que escapan a su destino final en los vertederos, y que pueden tardar hasta 400 años en degradarse por completo. Cada usuario español recibe unas 240 bolsas al año, de las que sólo se recicla el 10%. Carrefour afirma que “usando una bolsa de tela o lona se pueden ahorrar aproximadamente 5 bolsas a la semana, 20 bolsas al mes y 18.000 en toda la vida”.
Proponen como alternativas bolsas de rafia, de algodón, carrito plegable, bolsa monedero, o una bolsa biodegradable, que según la empresa se descompone en unos seis meses formando compost. Pero la procedencia de estas nuevas bolsas y su valor ecológico están por demostrarse. Las bolsas “biodegradables compostables” que proponen están fabricadas por el Grupo Sphere, otra multinacional francesa, monopolio del bioplástico. Estas bolsas no aportan nada nuevo y mucho menos positivo. Se usan grandes extensiones de tierra de cultivo para plantar patatas y fabricar, de cada una de ellas, tres bolsas. Su coste es muy superior al de la bolsa convencional y se precisa más cantidad de bioplástico que del convencional, porque los bio tienen inferiores propiedades mecánicas. Este tipo de bolsa, por sí sola, no desaparece en 180 días, como aseguran en la campaña, se precisa determinada humedad y temperatura para su descomposición. Además, no hay actualmente materia prima suficiente de bioplásticos para abastecer ni una pequeña parte del consumo de bolsas de plástico. Las bolsas de rafia están fabricadas casi todas en Asia, donde la mano de obra es muy barata y las condiciones de trabajo de hombres, mujeres y niños son infrahumanas. En Europa, sería impensable poder fabricar este tipo de bolsa por el elevado coste de confección manual. Y no se pueden reciclar porque son de polipropileno.
Para justificar este repentino y mal entendido ecologismo, la empresa francesa no duda en perjudicar a todo el sector. La campaña publicitaria que Carrefour ha emprendido contra las bolsas de plástico deteriora la imagen de toda una industria, la de los plásticos, que en España genera 11.000 puestos de trabajo directos en 325 empresas.
“Esta campaña supone una manipulación y un engaño al ciudadano. Carrefour pretende ganar dinero utilizando nuestra conciencia verde”, afirma la doctora Almudena Ochoa, de la Universidad Politécnica de Madrid. “Pero en su incoherencia no dejan de utilizar las bandejas blancas de poliespan, que tardan mucho más en degradarse, ni tampoco han reducido los embalajes en sus productos”.
Para mejorar el medioambiente, los ciudadanos tendríamos que empezar por cambiar muchos de nuestros hábitos. Ir a trabajar en bici o caminando, compartir coche para contaminar menos, comprar electrodomésticos de bajo consumo, reciclar, comprar productos ecológicos, no utilizar tejidos sintéticos, usar papel reciclado, no imprimir innecesariamente para no gastar tanto papel. www.ecoportal.net
M.José Atiénzar. Periodista.
Centro de Colaboraciones Solidarias
http://www.ucm.es/info/solidarios/
Bolsas ecológicas, por Carrefour (15/10/2009)
Buenos días María José:En Carrefour hemos leído atentamente tu artículo. Nos gustaría, con tu permiso, dar nuestro punto de vista y matizar algunos de tus comentarios.
El compromiso de Carrefour con el medio ambiente no nace ni mucho menos ahora. El Pacto Mundial de Naciones Unidas, que firmamos en el 2001, fue la confirmación de una trayectoria ecológica y social amplia que por supuesto hoy continúa con nuestra participación activa en organizaciones como Global Nature, SEO/Birdlife, Fapas, Cruz Roja o El Banco de Alimentos, con los que hemos firmado la donación de 2 millones de comidas para ser repartidas en comedores sociales de 132 ciudades españolas. Sin ir más lejos, la Fundación Carrefour fue galardonada en el 2008 por su labor en favor de los jóvenes con discapacidad auditiva.
El objetivo de sustituir las bolsas de plástico por otras más ecológicas y biodegradables, es el de adelantarse y adaptarse al Plan Nacional Integrado de Residuos que entra en vigor en 2010 y que tiene por objetivo la reducción de un 50% de estos materiales en los próximos cinco años. Estamos convencidos que es el momento de dar un paso más en la recuperación y conservación del medio, y de ponernos a la altura de otros países que ya han optado por medidas similares.
Cualquier cliente puede traer sus propias bolsas o carritos de su casa, lo que buscamos es fomentar su reutilización. Carrefour en ningún caso obtiene beneficios, de hecho le resulta gravoso ya que ha impartido 150.000 horas de formación a todos sus empleados, ha realizado una gran campaña de información y durante los primeros 15 días ha regalado todas las bolsas ecológicas para hacer el cambio más fácil a sus clientes. Las nuevas bolsas se están vendiendo a precio de coste y si algún día se obtuvieran beneficios, Carrefour de inmediato bajaría su precio. Además, los costes no invertidos en la producción de las antiguas bolsas van a ir destinados a seguir participando activamente con las organizaciones que ya te hemos comentado, y abriremos nuevas vías de colaboración con quien solicite nuestra ayuda.
Todas las bolsas que ofrecemos como alternativa tienen un alto valor ecológico y facilidad para ser recicladas. Las de nylon y los carritos plegables se reciclan en los contenedores amarillos, las de algodón en las de ropa y las de fécula de patata industrial son 100% biodegradables y se degradan generando abono vegetal. Disponemos también de bolsas de rafia ampliamente reutilizables por lo que su producción es muy inferior a las bolsas de plástico.
Por último comentarte que este cambio está siendo progresivo. Hemos empezado por las bolsas que se reparten en las líneas de caja porque suponen el 90% del total pero nuestro objetivo es que el cambio llegue también a los productos, las carnicerías, fruterías, pescaderías…
Esperamos haber aportado información útil a tu post, te damos las gracias por la participación y nos ponemos a tu disposición por si tienes alguna duda.
Un saludo. Carrefour.