Comentarios de los visitantes sobre este artículo
Cuenca Matanza – Riachuelo, por
Dr. Marcos Sommer (23/09/2005)
Kiel, 23.09.2005
Sociedad Argentina, inexplicablemente desarrollada de espaldas al Mar y Cuenca Hidrográfica.
En un mundo tan acelerado como el nuestro, resulta fácil caer en una posición vegetativa: "el sistema", como un ente abstracto, envuelve a la sociedad con un velo de ignorancia y de ciega en los mecanismos de reproducción. De ahí que, para perseguir cambios institucionales en primer lugar es necesario despertar del sueño feliz en que están los argentinos sumergidos, es decir , ser conscientes de la gravedad de los problemas del agua dulce, salobre o saladas que tiene su país. La situación de deterioro a la que se ha llegado es consecuencia de un proceso inconexo de toma de decisiones bajo un enfoque mecánico y parcelario, aplicado a una realidad que requiere un tratamiento sistémico.
La historia de la humanidad está marcada por innumerables conquistas tecnológicas, por el progreso de las relaciones entre las personas y por la capacidad creativa del ser humano para superar cada desafío. Sin embargo, desde la prehistoria hasta nuestros días, el desarrollo de las civilizaciones siempre ha evolucionado marcado por un factor: la presencia o la ausencia del agua. Si está presente y en abundancia, el agua representa la posibilidad de mejoramiento agrícola, social, industrial, sanitario y de la calidad de vida. Si el recurso hídrico esta ausente o escasea, es motivo de pobreza, guerras, enfermedades y estancamiento económico. Lamentablemente, todos los días se desperdicia millones y millones de litros en actividades que desvalorizan el agua. El abuso en el uso del agua no es solamente un desconocimiento de las responsabilidades de los ciudadanos de evitar el desperdicio, sino una falta de respecto a aquellos que viven en regiones donde no hay agua disponibles para todos.
En un mundo globalizado y liberalizado, en que todo es vencible y la potencia económica es factor determinante del poder, los recursos se trasladan de los pobres a los ricos y la contaminación se traslada de los ricos a los pobres. A menudo, las políticas ambientales son superficiales y no abordan la raíz de los problemas.
Cada niño que muere por enfermedades que tienen origen hídrico nos transforma a todos los demás en sobrevivientes y en esa mirada que allí se apaga esta la inquietante pregunta de si haremos algo por los que aun aspiran a vivir (5 millones de personas mueren por falta de disponibilidad de agua dulce limpia por año). Según las proyecciones, habrá una divergencia aun mayor entre lo que se benefician con los adelantos económicos y tecnológicos y los que no. Esta brecha cada vez mayor e insostenible entre riqueza y la pobreza amenaza la estabilidad de la sociedad en su conjunto y en consecuencias el DESARROLLO AMBIENTAL SOSTENIBLE. Además se hace evidente y notoria, la ruptura del dialogo del hombre con la naturaleza. Mas informacio: http://www.ecoportal.net/content/view/full/25948/ Por Marcos Sommer
De espaldas al Río de la Plata
A lo largo de la historia, la zona costera del Río de la Plata ha sido un centro importante de desarrollo de la sociedad rioplatense. La utilización del estuario para el transporte y el comercio y la obtención de alimento abundante en sus aguas costeras muy productivas fueron factores determinantes para el asentamiento de la población de Buenos Aires-Argentina. El Río de la Plata recibe las aguas de los ríos Paraná y Uruguay, con los que forma la Cuenca del Río de la Plata, la segunda en importancia en América Latina, que representa el ochenta por ciento de la disponibilidad del agua dulce superficial de la República Argentina (Mercosur). Hoy el río esta siendo utilizado como bebedero y cloaca al mismo tiempo. No existe una política global científica para el manejo de este importante recurso. Esta situación pone en peligro las capas freáticas que cobijan el agua que todos bebemos. El lixiviado de esos enormes montones de basura penetra en la tierra, yendo a contaminar, inexorablemente, los causes subterráneos de agua potable cercanos a la Ciudad de Buenos Aires. Todo esto sucede sin que exista un programa a gran escala (y ni siquiera en pequeña escala) para el tratamiento de aguas residuales antes de verterlas "in natura". Parece que pensáramos que los ríos, así como el mar se auto-depuran a una velocidad mayor a la de la descarga que reciben. ¡Es al contrario!
El Río de la Plata ha sufrido modificaciones morfológicas que han alterado su constitución física en forma casi irrecuperable. Sus fondos se han venido alterando en forma progresiva, y sólo a fuerza de un costoso dragado se mantienen abiertos los canales que permiten el tránsito de los barcos que transportan las producciones.
En los últimos decenios el litoral del Argentina ha estado sometido a una urbanización cada vez más intensa. Los proyectos inmobiliarios bien planificados pueden contribuir a evitar que decaiga la economía de las regiones costeras...
Argentina de Espaldas! al Agua!, por
Dr. Marcos Sommer (23/09/2005)
Kiel, 23.09.2005
Sociedad Argentina, inexplicablemente desarrollada de espaldas al Mar y Cuenca Hidrográfica.
En un mundo tan acelerado como el nuestro, resulta fácil caer en una posición vegetativa: "el sistema", como un ente abstracto, envuelve a la sociedad con un velo de ignorancia y de ciega en los mecanismos de reproducción. De ahí que, para perseguir cambios institucionales en primer lugar es necesario despertar del sueño feliz en que están los argentinos sumergidos, es decir , ser conscientes de la gravedad de los problemas del agua dulce, salobre o saladas que tiene su país. La situación de deterioro a la que se ha llegado es consecuencia de un proceso inconexo de toma de decisiones bajo un enfoque mecánico y parcelario, aplicado a una realidad que requiere un tratamiento sistémico.
La historia de la humanidad está marcada por innumerables conquistas tecnológicas, por el progreso de las relaciones entre las personas y por la capacidad creativa del ser humano para superar cada desafío. Sin embargo, desde la prehistoria hasta nuestros días, el desarrollo de las civilizaciones siempre ha evolucionado marcado por un factor: la presencia o la ausencia del agua. Si está presente y en abundancia, el agua representa la posibilidad de mejoramiento agrícola, social, industrial, sanitario y de la calidad de vida. Si el recurso hídrico esta ausente o escasea, es motivo de pobreza, guerras, enfermedades y estancamiento económico. Lamentablemente, todos los días se desperdicia millones y millones de litros en actividades que desvalorizan el agua. El abuso en el uso del agua no es solamente un desconocimiento de las responsabilidades de los ciudadanos de evitar el desperdicio, sino una falta de respecto a aquellos que viven en regiones donde no hay agua disponibles para todos.
En un mundo globalizado y liberalizado, en que todo es vencible y la potencia económica es factor determinante del poder, los recursos se trasladan de los pobres a los ricos y la contaminación se traslada de los ricos a los pobres. A menudo, las políticas ambientales son superficiales y no abordan la raíz de los problemas.
Cada niño que muere por enfermedades que tienen origen hídrico nos transforma a todos los demás en sobrevivientes y en esa mirada que allí se apaga esta la inquietante pregunta de si haremos algo por los que aun aspiran a vivir (5 millones de personas mueren por falta de disponibilidad de agua dulce limpia por año). Según las proyecciones, habrá una divergencia aun mayor entre lo que se benefician con los adelantos económicos y tecnológicos y los que no. Esta brecha cada vez mayor e insostenible entre riqueza y la pobreza amenaza la estabilidad de la sociedad en su conjunto y en consecuencias el DESARROLLO AMBIENTAL SOSTENIBLE. Además se hace evidente y notoria, la ruptura del dialogo del hombre con la naturaleza. Mas informacio: http://www.ecoportal.net/content/view/full/25948/ Por Marcos Sommer
De espaldas al Río de la Plata
A lo largo de la historia, la zona costera del Río de la Plata ha sido un centro importante de desarrollo de la sociedad rioplatense. La utilización del estuario para el transporte y el comercio y la obtención de alimento abundante en sus aguas costeras muy productivas fueron factores determinantes para el asentamiento de la población de Buenos Aires-Argentina. El Río de la Plata recibe las aguas de los ríos Paraná y Uruguay, con los que forma la Cuenca del Río de la Plata, la segunda en importancia en América Latina, que representa el ochenta por ciento de la disponibilidad del agua dulce superficial de la República Argentina (Mercosur). Hoy el río esta siendo utilizado como bebedero y cloaca al mismo tiempo. No existe una política global científica para el manejo de este importante recurso. Esta situación pone en peligro las capas freáticas que cobijan el agua que todos bebemos. El lixiviado de esos enormes montones de basura penetra en la tierra, yendo a contaminar, inexorablemente, los causes subterráneos de agua potable cercanos a la Ciudad de Buenos Aires. Todo esto sucede sin que exista un programa a gran escala (y ni siquiera en pequeña escala) para el tratamiento de aguas residuales antes de verterlas "in natura". Parece que pensáramos que los ríos, así como el mar se auto-depuran a una velocidad mayor a la de la descarga que reciben. ¡Es al contrario!
El Río de la Plata ha sufrido modificaciones morfológicas que han alterado su constitución física en forma casi irrecuperable. Sus fondos se han venido alterando en forma progresiva, y sólo a fuerza de un costoso dragado se mantienen abiertos los canales que permiten el tránsito de los barcos que transportan las producciones.
En los últimos decenios el litoral del Argentina ha estado sometido a una urbanización cada vez más intensa. Los proyectos inmobiliarios bien planificados pueden contribuir a evitar que decaiga la economía de las regiones costeras...
Argentina Espaldas al Agua!, por
Dr. Marcos Sommer (23/09/2005)
Kiel, 23.09.2005
Sociedad Argentina, inexplicablemente desarrollada de espaldas al Mar y Cuenca Hidrográfica.
En un mundo tan acelerado como el nuestro, resulta fácil caer en una posición vegetativa: "el sistema", como un ente abstracto, envuelve a la sociedad con un velo de ignorancia y de ciega en los mecanismos de reproducción. De ahí que, para perseguir cambios institucionales en primer lugar es necesario despertar del sueño feliz en que están los argentinos sumergidos, es decir , ser conscientes de la gravedad de los problemas del agua dulce, salobre o saladas que tiene su país. La situación de deterioro a la que se ha llegado es consecuencia de un proceso inconexo de toma de decisiones bajo un enfoque mecánico y parcelario, aplicado a una realidad que requiere un tratamiento sistémico.
La historia de la humanidad está marcada por innumerables conquistas tecnológicas, por el progreso de las relaciones entre las personas y por la capacidad creativa del ser humano para superar cada desafío. Sin embargo, desde la prehistoria hasta nuestros días, el desarrollo de las civilizaciones siempre ha evolucionado marcado por un factor: la presencia o la ausencia del agua. Si está presente y en abundancia, el agua representa la posibilidad de mejoramiento agrícola, social, industrial, sanitario y de la calidad de vida. Si el recurso hídrico esta ausente o escasea, es motivo de pobreza, guerras, enfermedades y estancamiento económico. Lamentablemente, todos los días se desperdicia millones y millones de litros en actividades que desvalorizan el agua. El abuso en el uso del agua no es solamente un desconocimiento de las responsabilidades de los ciudadanos de evitar el desperdicio, sino una falta de respecto a aquellos que viven en regiones donde no hay agua disponibles para todos.
Cada niño que muere por enfermedades que tienen origen hídrico nos transforma a todos los demás en sobrevivientes y en esa mirada que allí se apaga esta la inquietante pregunta de si haremos algo por los que aun aspiran a vivir (5 millones de personas mueren por falta de disponibilidad de agua dulce limpia por año). Según las proyecciones, habrá una divergencia aun mayor entre lo que se benefician con los adelantos económicos y tecnológicos y los que no. Esta brecha cada vez mayor e insostenible entre riqueza y la pobreza amenaza la estabilidad de la sociedad en su conjunto y en consecuencias el DESARROLLO AMBIENTAL SOSTENIBLE. Además se hace evidente y notoria, la ruptura del dialogo del hombre con la naturaleza. Mas informacio: http://www.ecoportal.net/content/view/full/25948/ Por Marcos Sommer
Argentian: De espaldas al Río de la Plata!
Mas informacion en: http://www.ecoportal.net/articulos/riodelaplata.htm Por Marcos Sommer
Rio Matanza, por
Pablo (05/10/2005)
Les felicito por los comentarios sobre nuestro rio Matanza, una verguenza nacional, cloaca al cielo abierto.
Pensar que mis padres ya fallecidos se veraneaban los fines de semana en las costas (actualmente La Salada)
Un saludo especial para Dr. Marcos Sommer
abrazos
Pablo Aleandro
http://www.lamatanza.com.ar
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