La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso del pueblo Saramaka contra el Estado de Surinam establece un nuevo y superior estándar sobre los derechos colectivos de los pueblos indígenas y se pronuncia sobre los derechos territoriales y de acceso a los recursos naturales, así como sobre el derecho de participación, consulta y consentimiento de los pueblos indígenas respecto de los planes de inversión y desarrollo en sus territorios.
Después de mas de 500 años de exclusión, de sometimiento, de saqueo de nuestros recursos naturales, los Pueblos Indígenas del Continente hemos decidido fortalecer nuestras identidades así como los procesos organizacionales y de unidad para defender nuestros derechos.