A través de acciones directas simultáneas en varios países europeos, Greenpeace acusa a Unilever de comerciar con aceite de palma procedente de empresas que están destruyendo las selvas de Indonesia y a la destrucción de los últimos bosques donde vive el orangután y otras especies amenazadas, provocando el incremento de la emisión de gases de efecto invernadero responsables del cambio climático.
Los pueblos se están rebelando frente a la imposición de los cultivos transgénicos y las luchas para conservar las semillas están creciendo. Uno de los casos más recientes tuvo lugar en Indonesia durante la “Semana de Acción por el Arroz”. Este episodio es una muestra del poder que las transnacionales ejercen sobre los gobiernos utilizando el aparator represivo del Estado para acallar toda protesta contra los trangénicos.
La producción de aceite de palma para alimentación y para agrocombustibles está causando graves abusos a los derechos humanos en Indonesia. Las compañías de aceite de palma a menudo usan prácticas violentas para tomar posesión de las tierras de las comunidades indígenas, con la complicidad de policía y autoridades. Familias antes autosuficientes a partir de los recursos del bosque que los rodeaba denuncian ser víctimas de engaños para dejar sus tierras bajo promesas de trabajo y desarrollo.
Se llevó a cabo el Día de Acción Global contra el Cambio Climático, en paralelo a la Conferencia de Naciones Unidas que está sesionando en Bali desde hace dos semanas. Unas 1300 personas de movimientos y organizaciones sociales indonesias y de decenas de países, los agricultores, pequeños productores y campesinos sin tierra se sumaron a una gran movilización en la zona balinesa de Kuta en reclamo por justicia climática.
Con el fin de impedir que los/as trabajadores/as ejercieran sus derechos sindicales, el año pasado Musim Mas despidió de un plumazo a 700 miembros sindicales, se negó a renovar los contratos de otros 300 y expulsó a 700 trabajadores/as y sus familias de sus viviendas en la plantación y coreografió el arresto y sentencia de 6 directivos sindicales.