En su “Declaración de Caracas”, los Ministros de Medio Ambiente de América Latina, reunidos en Venezuela el 3 y 4 de noviembre último, señalan que a pesar de los esfuerzos desplegados en la región para alcanzar el Desarrollo Sustentable, persiste una grave situación de pobreza, inequidad y degradación ambiental.
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Oficina Regional para América Latina y el Caribe. En su “Declaración de Caracas”, los Ministros de Medio Ambiente de América Latina, reunidos en Venezuela el 3 y 4 de noviembre último, señalan que a pesar de los esfuerzos desplegados en la región para alcanzar el Desarrollo Sustentable, persiste una grave situación de pobreza, inequidad y degradación ambiental. También afirman que la pobreza no puede ser superada si no se asumen los recursos naturales como base para enfrentar el problema”.
Las autoridades ambientales, que aprobaron un total de 20 decisiones y emitieron una declaración conjunta, la Declaración de Caracas, pidieron a los países de la región impulsar, a nivel nacional, procesos para identificar prioridades en el tema de acceso y distribución de beneficios del acceso a recursos genéticos, por considerar que en la región se encuentra una de las mayores riquezas del mundo en cuanto a este tipo de recursos. Consideraron necesario elevar su capacidad para elaborar y negociar un régimen internacional que garantice el acceso a recursos genéticos y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización. “Estas negociaciones tienen importancia estratégica, expresaron, para luego hacer un llamado al “estricto respeto del derecho soberano de los Estados sobre sus recursos biológicos”. Este respeto a la soberanía, agregan, se transformaría en una contribución importante para la superación de la pobreza en la región.
También los delegados de treinta países, presentes en el evento, exhortaron en su declaración final a los países desarrollados “a cumplir sus compromisos de apoyar el desarrollo sustentable, a través de la contribución del 0.7% de su Producto Nacional Bruto como asistencia oficial al desarrollo”.
Otro tema de preocupación de los ministros fue la situación de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y su vulnerabilidad frente a los desastres naturales. El último año los fenómenos naturales han golpeado de manera particularmente rigurosa a la región del Caribe, países que enfrentan “serios y múltiples desafíos debido a su vulnerabilidad al cambio climático y la importancia de contar con estrategias de adaptación y mitigación para atender este fenómeno”, señalaron. Luego afirman que la vulnerabilidad de esta región, “sigue siendo un gran impedimento para su desarrollo sustentable, particularmente su alta susceptibilidad a desastres, situación que se agravará a menos que se tomen acciones urgentes”.
En otro acápite los responsables ambientales de la región se refieren no sólo a la vulnerabilidad climática sino a la vulnerabilidad económica, social y ambiental, señalando su compromiso a seguir trabajando en la elaboración de estrategias regionales y subregionales para reducir estas vulnerabilidades.
Específicamente en el tema de los desastres naturales las autoridades ambientales conformaron un grupo de trabajo de “Desastres, Preparación y Manejo” que tendrá, entre otras, las tareas de evaluar los costos y beneficios de posibles acciones y estrategias para la prevención de los impactos de próximos desastres naturales el cual podría incluir la protección de ecosistemas prioritarios, el ordenamiento ecológico del territorio, sistemas de información, la gestión de riesgos hidrogeológicos en cuencas transfronterizas, entre otros.
Por otra parte, los ministros y responsables de medio ambiente, exhortaron a las agencias especializadas del Sistema de las Naciones Unidas como a la Comisión Económica para América Latina y al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, para que sigan explorando la identificación de espacios de complementación entre políticas fiscales y ambientales, promoviendo el uso de instrumentos económicos y fiscales para la gestión ambiental, además de promover el intercambio de experiencias en temas como el pago por servicios ambientales y de ecosistemas con miras a contribuir al financiamiento del desarrollo sostenible. También solicitan a estas agencias que incluyan metodologías para la determinación del gasto ambiental y su seguimiento, así como aquellas que son relevantes en la aplicación de instrumentos económicos y fiscales para la gestión ambiental.
En el documento final las autoridades ambientales regionales consideran imperioso “desarrollar condiciones de equidad y complementariedad entre comercio y libre ambiente, eliminando los subsidios que impactan negativamente al ambiente y evitando que se apliquen medidas ambientales como obstáculos encubiertos al comercio”.
En relación a los recursos hídricos, los ministros solicitan a los gobiernos de la región a adoptar estrategias integradas para la planificación y manejo integrado de estos, incluyendo las aguas subterráneas, con enfoque de cuencas, que contemple la armonía con la valoración ambiental, social, cultural, económica y de ordenamiento territorial. Los ministros señalan que el incremento en los precios de la energía también han impacto los costos de producción y distribución del agua, y plantearon la necesidad de fomentar la participación de todos los actores involucrados, particularmente mujeres, jóvenes y comunidades locales, en la planeación y gestión integrada del agua, y decidieron “reconocer al agua como un espacio para la integración y la consolidación de la paz entre los pueblos”.
La promoción de los vínculos entre las políticas de salud y de medio ambiente, fortaleciendo el intercambio de información entre los dos sectores, e impulsando el desarrollo de acciones y proyectos de manera integral en el ámbito local y regional, es considerado como fundamental por los participantes en el XV Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe.
Las energías renovables fue otro tema abordado por los ministros, el foro anterior se había planteado la meta de lograr un 10% de generación de energías alternativas para el 2010. Sin embargo, aunque modesta, esta meta choca con múltiples dificultades. En ese sentido, la delegación cubana señaló que las energías renovables son caras, puesto que sus tecnologías se encuentran en manos del Norte y no del Sur. “Por lo tanto, lo importante es la cooperación entre nosotros, entre los países de América Latina y El Caribe. Las metas sólo son alcanzables con la cooperación entre nosotros, los del Sur”, señaló el delegado cubano.
Algunos participantes expusieron las dificultades con las que se enfrentan para lograr la meta, pero consideraron necesario continuar este camino. Brasil ofreció su experiencia en la generación de energía a través del etanol e identificó las áreas del continente en donde este combustible tiene mucho potencial, destacándose entre ellas República Dominicana. En el tema, los ministros acogieron la decisión de impulsar el desarrollo de proyectos de energías renovables, promoviendo el establecimiento de sistemas descentralizados y sistemas autoabastecidos, que permitan el desarrollo sustentable. Además, consideraron necesario “promover cambios en los modelos actuales de producción y consumo hacia modelos más eficientes en el uso de la energía”.
El tema de la educación ambiental, la sensibilización y la participación ciudadana también fue preocupación de los ministros, los que manifestaron su “compromiso en el proceso de formación de una ciudadanía responsable, impulsando la educación ambiental y los programas de concienciación pública poniendo énfasis en la inclusión de los grupos sociales históricamente excluidos, profundizando las políticas nacionales compartidas con los Ministerios de Educación, los centros de capacitación técnica y las universidades”
También señalaron su disposición a, “apoyar los esfuerzos de cooperación regional y subregional en el marco del Programa Latinoamericano y Caribeño de Educación Ambiental (PLACEA) y el desarrollo de la educación ambiental en la Década de la Educación Para El Desarrollo Sustentable”.
Además de expresar los ministros del Ambiente de América Latina y el Caribe su beneplácito por la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto, en febrero de 2005, exhortaron a países como Estados Unidos y Australia, para que suscriban dicho acuerdo.
Previo a la reunión del Foro 46 organizaciones de la sociedad civil provenientes de 17 países de la región se reunieron para analizar una agenda que incluís temas como químicos; energías renovables, turismo y medio ambiente y gestión ambiental compartida. Entre las decisiones adoptadas por los ministros, una hace reafición a la participación de la sociedad civil,.Lo ministros invitan a fortalecer la incorporación sistemática de la sociedad civil en las actividades que se lleven a cabo a nivel nacional regional para la implementación de la Iniciativa Latinoamericana y Caribeña, el Programa de Acción de Barbados y de La Estrategia de Mauricio.
En la clausura del evento, la anfitriona y Presidenta del Foro por los próximos dos años, la ministra del Ambiente y los Recursos Naturales de Venezuela Jacqueline Faría, destacó que en la reunión se acordó instar a las agencias ambientales y al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), para que continúen apoyando a los países del Caribe en el desarrollo sostenible, prevención y recuperación de los efectos ocasionados por los cambios climáticos. También señaló que los ministros de Ambiente de América Latina y el Caribe reconocieron la necesidad de contar con mecanismos de financiamiento que permitan llevar a cabo una gestión ambiental orientada hacia el desarrollo sostenible, y el intercambio de experiencias en esa materia de todos los países de la región.
Los ministros acogieron unánimemente la propuesta de la delegación de República Dominicana de acoger en el 2007, la XVI versión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe. www.ecoportal.net
Caracas, Venezuela; Ciudad de México, México. 9 de noviembre 2005.
Mayores informaciones:
Rody Oñate, Oficial de Informaciones, Oficina Regional para América Latina y el Caribe,
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Tel 52 55 5202 4841 Ext 605