El Parque Nacional Darién, ubicado en la provincia de Darién, se extiende casi a todo lo largo de la frontera de Panamá con Colombia (90%). Este Parque Nacional no sólo es el más grande de Panamá, sino que también es el área protegida de bosque tropical más extensa de América Central.
Después de leer artículos publicados en diversos medios de comunicación colombianos y algunos artículos escritos por panameños, me doy cuenta que el tapón del que todos hablan, sólo existe en la mente de aquellos que se quedaron viviendo la historia de antes de los años 80´s.
A partir del año 1980 y luego de 20 años en que Panamá dejara a un lado sus intenciones de construir una carretera a través de la selva darienita, se creo el Parque Nacional Darién, un nivel de protección a su biodiversidad que, según las leyes panameñas, sirve para evitar en pocas palabras, la caza, la pesca y la tala dentro de sus 580.000 hectáreas.
En 1981, el PN Darién fue declarado Patrimonio de la Humanidad y en 1982 Reserva de la Biosfera por la UNESCO y es aquí es donde el Parque Nacional Darién deja de ser un tapón para el desarrollo regional y se convierte en un activo mundial, con nuevas reglas internacionales, las cuales todos los países y sus gobernantes se ven obligados a cumplir.
El Parque Nacional Darién, ubicado en la provincia de Darién, se extiende casi a todo lo largo de la frontera de Panamá con Colombia (90%). Este Parque Nacional no sólo es el más grande de Panamá, sino que también es el área protegida de bosque tropical más extensa de América Central. La región, conocida como el Darién, alberga una rica biodiversidad de flora y fauna, que incluye muchas especies endémicas y en peligro de extinción. Además de su riqueza biológica, el parque es hogar de las culturas indias emberá y kuna. La región más amplia del Darién contiene casi 810.000 hectáreas de áreas protegidas que incluyen el Parque Nacional y Reserva de la Biosfera Darién, la Reserva Natural Punta Patiño, el Corredor Biológico Brage, la Reserva Forestal de Canglón, la Reserva Hidrológica de Filo del Tallo y dos reservas de indígenas emberá.
La generosa oferta de parte del Presidente Uribe de destaponar el Darién panameño, no es solo una falta de respeto para con los intereses nacionales, sino a todas luces, en especial a las luz de nuestra reciente historia, un atentado contra la naturaleza legal del Parque Nacional y Reserva de la Biosfera Darién, el cual estamos obligados a cumplir como garantes de este patrimonio mundial. Antes de destruirlo, el gobierno panameño, las ONG`s que laboran dentro y todos los habitantes de su periferia, están obligados legalmente a protegerlo.
De lo contrario, el mismo se vera afectando de manera directa en su balance ecológico, con la facilidad que da una carretera para llevar a cabo atentados ecológicos de diversas índoles dentro de un área protegida como el Parque Nacional Darién, actividades tales como caza y tala ilegal, extracción de especies animal y vegetal, biopiratería, habilitación de caminos secundarios de penetración, establecimiento de poblaciones dentro del PN y otras de carácter inhumano, como el secuestro, extorsión, producción de cocaína, escondite para armamento, drogas, personas cautivas y dinero sucio, propios de los malos colombianos que aprovecharán lo extenso e inhóspito del territorio y una poco protegida carretera para operar sus negocios. Convirtiendo la zona, actualmente pacifica, en el caldero del diablo.
El progreso de la provincia de Darién no empieza por destruir su área protegida, el desarrollo de Darién empieza por la terminación de la carretera Panamá-Yaviza y en especial por la institucionalización de este vasto territorio por parte del gobierno nacional. Esto deberá ser seguido por la inversión de nuestros empresarios, interesados en adquirir terrenos para desarrollar sus actividades agroganaderas, eco turísticas, de investigación, educación, comerciales e industriales.
El que no conoce la provincia de Darién o que la ha visitado anteriormente, esta invitado a verla nuevamente con ojos de oportunidad y no de carencia, conocer los distintos pueblos que componen la matriz socio-cultural darienita y sus necesidades y no asustarse por lo desconocido, sino mas bien interesarse por el desarrollo de oportunidades.
Existen innumerables oportunidades para aquellos que buscan una nueva provincia para desarrollarse como profesional y en especial como empresario. Esas mismas oportunidades que están siendo analizadas por los colombianos, que consideran que la entrada mas fácil a la conquista del territorio panameño, es por su frontera menos protegida, a través de un tapón que ya no existe y una carretera construida en conjunto por ambos países, con fondos del Banco Mundial, pero que no tiene el beneplácito de los mayores afectados, los empresarios ni del pueblo panameño. Veremos si el gobierno se interesa por sus nacionales y protege lo que es de todos y del mundo, el Parque Nacional, Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera Darién y nos olvidamos de una vez por todas de la palabra tapón junto a la palabra Darién y de querer pasarle una carretera por la mitad. www.ecoportal.net
* Jorge G Conte B
Ambientalista-Fundador
Grupo Parques Nacionales Panamá