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AMBIENTE Y SOCIEDAD
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ISSN 1668-3145
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Publicación Semanal y Gratuita de EcoPortal.net
AÑO 7 Nº 265, SEPTIEMBRE 07 de 2006
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Y los bosques siguen desapareciendo...
Durante la Cumbre de la Tierra de 1992 (o Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo), en materia de bosques, los gobiernos no lograron ponerse de acuerdo y terminaron adoptando una "Declaración autorizada, sin fuerza jurídica obligatoria, de principios para un consenso mundial respecto de la Ordenación, la Conservación y el Desarrollo Sostenible de los Bosques de todo tipo". Casi quince años más tarde, la falta de fuerza de dicha Declaración redunda en que los bosques han seguido y siguen aun desapareciendo al mismo o mayor ritmo que entonces.
Peor aun en el caso de los países del Sur, ya que algunos gobiernos de Europa, exponen con aires ecologistas que en sus países han logrado revertir el proceso y que ahora tienen más "bosque" que antes. Sin embargo, esconden dos hechos de fundamental importancia. Por un lado, que lo que según ellos es una ampliación de su "área boscosa", en realidad en su mayor parte se trata de plantaciones de monocultivos de árboles que lejos están de ser bosques. Y por otro lado, algo que a nuestro criterio es mucho peor: que la “conservación” de sus bosques se ha hecho a expensas de los bosques de otros países, en particular del Sur.
Nuestros bosques han ido desapareciendo por varios factores, de los cuales uno de los mas importantes es la agricultura que, para peor, no produce alimentos para nuestros pueblos, sino piensos para la ganadería europea. También muchos bosques han sido convertidos a la ganadería en América Central, han servido a la fabricación de madera para celulosa en Indonesia – modelo que hoy amenaza fuertemente a Latinoamérica.
Se han talado enormes superficies de nuestros bosques para mantener el nivel de vida insustentable del Primer Mundo, ya sea a través del abastecimiento de cereal barato, de madera barata para alimentar a la industria de la celulosa y el papel, también para la cría de ganado barato para las hamburguesas que se consumen en Estados Unidos.
Otras industrias y actividades como la minería, la explotación hidrocarburífera, la construcción de oleoductos y gasoductos, la cría industrial de camarón (en los bosques de manglar), o la construcción de grandes represas hidroeléctricas, hacen su “valioso aporte” a la desaparición del bosque nativo y con él a la diversidad biológica y cultural que contiene.
No podemos soslayar la responsabilidad de los gobiernos y élites cómplices del Sur, ya que entre otras cosas, por culpa de sus políticas gubernamentales con respecto a los derechos de los pueblos indígenas y los derechos a la tenencia de la tierra en general, provocaron la concentración de las mejores tierras agrícolas en unas pocas manos. Eso y la consiguiente migración de los campesinos pobres a los bosques, también han realizado su aporte a las causas subyacentes de la deforestación.
Para evitar el engaño, debemos lograr que se informe a la opinión pública acerca de las verdaderas causas -y los responsables- de la drástica reducción que vienen teniendo nuestros bosques, para buscar las alternativas que nos lleven a su conservación, y su uso en forma sustentable.
Nos reencontramos la próxima semana, con una nueva entrega de esta publicación.
Ricardo Natalichio
Director
rdnatali@ecoportal.net
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