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¡Agua! En tierra de sequía
07-12-06, Por Raúl Dargoltz *

¡Agua! En Tierras sedientas. El informe del Ing. Martín Malinar que dirige actualmente la construcción del Dique Los Quiroga, por disposición de Agua y Energía de la Nación, señala que durante la última crecida del Río Dulce, el agua pasó por las obras en construcción a razón de 2.400 m3 por segundo.!...”, señalaba el Anuario de El Liberal de 1948, al conmemorarse los 50 años del centenario diario.

“Las fotografías que aparecen en estas paginas son muestra bien elocuente de que en Santiago no carecemos de agua, sino de sistemas técnicos de aprovechamiento, cuándo el río se agita de banda a banda, cuán ancho y caudaloso es. ¡Agua! En Tierras sedientas. El informe del Ing. Martín Malinar que dirige actualmente la construcción del Dique Los Quiroga, por disposición de Agua y Energía de la Nación, señala que durante la última crecida del Río Dulce, el agua pasó por las obras en construcción a razón de 2.400 m3 por segundo.!...”, señalaba el Anuario de El Liberal de 1948, al conmemorarse los 50 años del centenario diario.

En las imágenes amarillentas del histórico Anuario podemos apreciar: “el magnifico espectáculo que se ofreció el 12 de mayo....” “...el Dulce incontenible, después de arrasar la vieja compuerta de Los Quiroga...”. y en medio de ellas, sobresaliendo, con un titulo: “Un Dique que regará 100.000 Hectáreas.”. El Liberal, destacaba la construcción del Dique Los Quiroga, en una provincia que sufre aún, constantemente, las inundaciones y las sequías por la falta de canalización de sus dos grandes ríos.

Recordemos que la denominada mesopotamia santiagueña, la región centro-oeste enmarcada por el Dulce y el Salado, fue el eslabón más importante y único en la articulación de la provincia con el litoral, pese a las grandes limitaciones que debía soportar. Principalmente el carácter marginal de la producción local, el ti­po de economía de subsistencia de la mayoría de los productores y una precaria red de primitivos canales y acequias.

El Canal de la Cuarteada construido por Cassafoust, a fines del siglo XIX, fue la primera obra hi­dráulica de envergadura para la provincia. Consistió en la transformación de un canal aliviador en canal de rie­go, con lo que se aprovechaban 30.000 hectáreas del Río Dulce. Recién en 1938 la Nación inicia un importante plan de obras, entre ellas la cons­trucción del dique Los Quiroga que concluye en 1950 y la habi­litación de 22 Km. del Canal Matriz.

Nuestros políticos, mudos oradores en el Parlamento Nacional, vinculados a la depredación forestal, carecían de interés para desarrollar en la provincia una infraestructura de riego adecuada.

El día viernes 20 de octubre estuvimos en el pueblo de Los Quiroga representando “Hacha y Quebracho” en función organizada por la Escuela de esa población. Bien temprano, en una tarde muy calurosa, cruzamos el magnífico Dique admirando su imponente caudal, sus canales derivadores y sus chorros de agua. Tito y Juan se lamentaron de no portar sus cañas de pescar, pese a que no divisamos pescadores. Sólo unos cuántos changuitos chapoteando en el agua. ¡Que pena la hostería provincial! ¡Cuánto abandono! ---Fue inaugurada en la época del Tata Eduardo Miguel y dejó de funcionar con el otro Tata (Juárez)--, contesté la pregunta que me formularon. “Era muy oligárquica demasiado cara para los pescadores que venían de todos lados del país. Los Quiroga era un mundo de gente, pero carecía y carece de instalaciones adecuadas, pese a que es un camping natural.”, espetó Tito haciendo gala de sus conocimientos.

Llegamos enseguida al gran tinglado de usos múltiples del pueblo. Una grata sorpresa. Una maravilla, pese a que aún no fue concluido. Allí instalaron el escenario y nos pusimos a trabajar en el armado de la obra. Enseguida se presentó Abel Jiménez, el actual Comisionado, quien me sorprendió por su amabilidad, su gran deferencia hacia mi persona, su inocultable alegría de recibirnos.

Me froté los ojos y mis oídos. ¿Estaba soñando o estoy haciendo mal las cosas en estos últimos tiempos? pensé para mis adentros. ¡Un comisionado del interior manifestando su conformidad, su entusiasmo, al recibirnos! Seguí con las sorpresas.

La función fue magnífica. El gran salón se colmó de estudiantes de todas las edades, docentes, pobladores, una infinidad de chicos. En primera fila se sentaron el comisionado y la simpática diputada provincial del Frente Cívico, Mimí, a secas, “prefiero el bajo perfil”, como me dijo. La sorpresa siguió en aumento. Una diputada preocupándose por la cultura del pueblo y “no haciendo olas”. Casi me desmayo de la emoción, cuándo Mimí manifestó que quería mostrar la obra por todo el departamento. Banda.

Cuándo terminamos de acomodar nuestras cosas, fuimos invitados por Abel a un “break”, como hoy se dice, con unos riquísimos sandwiches de miga mixtos con gaseosas. Prefiero el pescado de Los Quiroga con vino, dijeron Tito y Juan al unísono. “Lamentablemente ya no hay pescados, por la contaminación... Se los debo. Costará mucho recuperar lo que fue Los Quiroga. Pero lo haremos.”, les contestó Abel con firmeza y decisión.

Les hice mil preguntas a Abel y a los organizadores. Y a todas respondieron con amabilidad y sinceridad. Sin ningún temor. La mayoría de la población vive de los planes sociales. Muchos hombres trabajan en la construcción y hay una gran desocupación. Las mujeres tienen muchos hijos, muchas de ellas para cobrar los incentivos por familia numerosa. “Por suerte la plaza quedó muy linda, con muchos árboles”, le acoté. “Es verdad. El proyecto contemplaba una fuente de agua en el centro de la plaza. Pero yo preferí que no se haga. Nos falta el agua en Los Quiroga, especialmente en el nuevo barrio llamado Maravilla, muy cerquita de aquí”, me ilustró Abel. ¡NO...No puede ser....! Como es posible que falte agua en Los Quiroga!, Es el colmo! exclamó Juan, como si lo hiciera desde el escenario. ---Y si, aunque parezca mentira, no solamente en Los Quiroga, muy cerca de aquí, en Los Acosta, y parajes vecinos, no hay agua. Nosotros la llevamos en camiones tanques—le contestó Abel. La ayudamos a esa pobre gente, pese a que no pertenece a nuestro ejido municipal.

Nos abrazamos al despedirnos muy tristes, como viejos amigos. De nada sirvió que hablemos en el camino de la próxima reparación del Dique Figueroa, una obra fundamental para nuestro desarrollo, que comenzó ya a realizarse. Volvimos a atravesar el Dique Los Quiroga y a contemplar los hermosos chorros de agua iluminados y pensar cuántos iluminados “chorros” soportamos los santiagueños. Todos van al cielo y caminan por las calles de Santiago libremente. Hasta es posible que uno de ellos, expulsado de la Cámara de Diputados Provincial durante el reinado del Matrimonio Ilustre, sea nuestro nuevo diputado nacional.

“A todos ellos, al autor y a los “hacheros” del árbol que es la obra de teatro, los envuelvo en un saludo alto y hondo: ¡Gracias changos de Santiago por ser artistas! Gracias. No sé si salvarán Santiago, pero estoy segura que avergonzarán a los que lo hundieron”.

Lo siento querida Blanca Irurzún, fuiste una de nuestras grandes poetas, pero fallaste en tus predicciones. Ellos nos hundieron y carecen de vergüenza. Sólo espero que nosotros la podamos recuperar algún día. Ya hemos comenzado. www.ecoportal.net

* Raúl Dargoltz, investigador del Conicet, master en Ciencias Sociales, director, dramaturgo. “Homenaje a El Liberal en sus 108 años”

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