Ecovida

Construcciones sustentables con ecoladrillos

Organizaciones y personas naturales han dado el ejemplo de un tipo de construcción económica y amigable con el medio ambiente.

La mayoría de los productos que uno compra son desechables y se componen principalmente de plástico y sus derivados. Estos son arrojados en vertederos y en océanos causando daños ambientales irreparables, como la contaminación del agua, del suelo fértil y la intoxicación de animales que son atraídos por sus texturas y colores.

Según cifras del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) cada año se producen 10 mil millones de toneladas de basura, de las cuales 6 millones de toneladas terminan en el mar.

En esa misma línea, una botella plástica se demora cerca de 700 años en descomponerse y lo mismo sucede con el lento proceso de degradación de las bolsas plásticas. Sólo un pequeño porcentaje logra ser reciclado.

¿Qué son los ecoladrillos?

Teniendo en cuenta esas alarmantes cifras, existe un método para darle una segunda vida a ese tipo de basura. Se trata de una forma de construcción sustentable cuyo material principal son los ecoladrillos y que emula un ladrillo convencional.

Consisten en botellas de plástico limpias, desechables, transparentes, sin etiqueta y con tapa que se rellenan a presión con residuos difícilmente reciclables, limpios y secos. El objetivo es generar material de construcción de bajo costo con el fin de disminuir los desechos contaminantes y el volumen de basura que llega a los vertederos.

Esta técnica surgió como una necesidad en Centro América al ser un material de construcción económico y que a la vez contribuye al medio ambiente. En países como Guatemala, Colombia, Uruguay, Honduras, Argentina y Chile se ha pupularizado a través de iniciativas principalmente ciudadanas.

Organizaciones comprometidas con el medio ambiente

En Chile existen algunas organizaciones no gubernamentales y municipales que trabajan con ecoladrillos, ya sea, recolectándolos o construyendo con una finalidad social. Valpo Interviene es una de ellas y que va en beneficio para la comuna de Valparaíso. La encargada de comunicaciones de la organización, Francisca Mayorga, explicó la labor que realizan:

Cuando una organización necesita ecoladrillos, nosotros generamos el vínculo para conseguirlos. Invitamos a la gente para que venga a dejar sus ecoladrillos, a la oficina o a nuestro punto limpio en Playa Ancha, y de esta manera siempre contamos con alguna cantidad considerable. Por ejemplo, hace dos meses hicimos una donación de ocho sacos (más de 800 ecoladrillos) al Departamento de Medio Ambiente de Viña del Mar, para la construcción de un punto limpio en esa ciudad.

Dicho punto limpio se construyó en abril de 2013 en República con Quebrada Verde, Playa Ancha. Fue el primero de Valparaíso y su construcción que tardó cuatro meses fue hecha con 1.500 ecoladrillos.

En la Región Metropolitana se encuentra otra ONG llamada La Fabulosa Minga Sustentable que se dedica a lo mismo. Han construido un tanque recolector de aguas lluvias en el Vívero Cumbre del Parque Metropolitano con 1500 ecoladrillos, una ecoplaza para el jardín infantil Los Pelluquitos en San Pedro de Melipilla (sólo en el sombradero usaron 785 ecoladrillos) y una sala  de 45 metros cuadrados para el hogar de ancianos San Gerardo en Quilicura y en la que ocuparon 3200 ecoladrillos.

Además, hace un tiempo que habían instalado un punto verde en el centro Cultural Gabriela Mistral, que se mantuvo durante cuatro años, para que los santiaguinos fueran a dejar sus propios ecoladrillos. Allí los recolectaban para la eco construcción y también ofrecían talleres relacionados al cuidado del medio ambiente.

En 2015 lograron recibir 50.000 ecoladrillos, de los cuales algunos fueron donados y otros ocupados en sus talleres y construcciones. El director de la ONG, César Palomero, habló de la técnica que aplican:

La mayor experiencia mundial con ecoladrillos ha sido desarrollada por el ingeniero alemán Andreas Froese en la construcción de muros y tanques de agua. Tuvimos la oportunidad de formarnos con él en su técnica. Hace un año estamos desarrollando un sistema constructivo nuevo, modular, que nos ha resultado muy cómodo y accesible, estructurando en madera, donde el ecoladrillo va de relleno, complementándolo con tierra cruda y paja en el caso de muros para tratar puentes térmicos y revoques. Con estos bloques es posible crear estructuras de diversas formas y tamaños, como bancas, jardineras, bancales para cultivo y muros.


Iniciativas personales

No sólo las organizaciones se preocupan por estos temas, sino que también las personas naturales que se interesan por el reciclaje y la reutilización de materiales para disminuir los desechos. Es el caso de Bárbara Barrera, profesora de artes visuales, que durante un año en Villa Alemana, construyó con 150 ecoladrillos la ampliación de 60 metros cuadrados de una casa, que finalmente se convirtió en la cocina.

Los ecoladrillos los hizo en base a los desperdicios de su casa y para la construcción los cubrió con una malla gallinera, revistió la estructura con barro y posteriormente le puso color con pinturas naturales.

Lo anterior se terminó en 2012 y actualmente le encontró un nuevo uso a los ecoladrillos y los está utilizando para cercar las camas de cultivo en su huerta, pues ayudan a retrasar la aparición de la maleza en las siembras.

Siguiendo con la motivación ciudadana, pero usando otro material bajo el mismo concepto, Antonia Acuña dio su testimonio:

Mi casa está cerca de Valdivia donde la gente construye con madera y sin aislación o con plumavit que es muy malo. Entonces yo la construí con aislación y para eso utilicé tetrapack. Para llenarlos, usamos la basura de las tiendas de ropa que son plásticos limpios, pues es importante que no se llenen con cosas sucias porque atrae a los roedores.

¿Cómo hacer un ecoladrillo?

Ambas organizaciones entregaron algunos consejos para quienes se motiven en elaborarlos y aportar al cuidado del medio ambiente. Desde Valpo Interviene dieron un dato importante:

Hacer un ecoladrillo es muy fácil y no toma mucho tiempo. Sin embargo, queremos ser enfáticos con la reducción por sobre la reutilización, es decir, disminuir el consumo de productos que no se pueden reciclar. Si Chile por ejemplo, contara con centros de reciclaje, los ecoladrillos no serían una solución ante el exceso de basura. Así consumiendo poco, la elaboración de un ecoladrillo puede tardar hasta cinco meses, si es que vives solo.

Paso 1: Lavar y secar la botella PET y guardar su tapa.

Paso 2: Al cocinar, enrollar e introducir en la botella los envases (plásticos, papel de aluminio, plumavit, papel plastificado) que no queden con restos de comida, lavarlos y dejar que estile antes de ingresarlo. Todos los elementos que ingresen deben estar totalmente secos, sin comida ni agua, porque entonces salen hongos y se produce gas metano, lo cual puede resultar peligroso.

Paso 3: Comprimir los residuos con una cuchara de palo. Esto es muy importante porque el peso ideal de un ecoladrillo es de 500 gramos y debe quedar bien compactado para que no perjudique la estabilidad de la construcción. Tapar la botella y listo. Para comprobar si está bien hecho, súbete sobre él puesto horizontal y ve si se deforma.

Importante: Jamás se debe introducir pilas debido a su toxicidad, ni sólo bolsas de plástico porque quedaría demasiado blando.

Además, recuerda que los ecoladrillos se ocupan principalmente como aislantes térmicos, pero también sirven como reemplazo de un ladrillo convencional, como por ejemplo para hacer un muro de contención.

Si te motiva construir con ellos puedes guiarte con el manual de construcción con ecoladrillos elaborado por la Dirección de Extensión de la Universidad Austral de Chile.

 

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