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Para combatir naturalmente gripes y resfriados: Jengibre, Sauco y Eucalipto

Sus hojas, flores y raíces pueden ayudarnos a prevenir o a curar las molestas dolencias de gripes y resfrios. Infusiones que puedes hacer en casa con estas maravillosar plantas medicinales te harán pasar un mejor invierno y seguramente te evitarán ingerir algunos remedios y antibióticos.

Las propiedades medicinales del jengibre

A pesar de tener origen en el sur de Asia el jengibre es actualmente una planta conocida en casi todo el mundo y cultivada en todo tipo de suelos y climas. Esta planta pertenece a la familia Zingiberaceae y tiene el nombre binomial de Zingiber officinale. Se trata de una planta perenne que puede alcanzar con facilidad los 2 metros de alto. Los tallos de la planta de jengibre son de color rojizo y simulan pequeñas hojas. El jengibre tiene hojas lanceoladas con una extensión máxima de 20 cm y flores blancas que crecen como espigas.

La raíz de jengibre es utilizada con fines medicinales y por sus usos culinarios. Tiene un sabor un tanto picante y cercano al limón. En su composición química el jengibre tiene minerales (como fósforo, manganeso, cromo, cobalto, zinc, etc.), aceites esenciales y diferentes ácidos. El consumo de esta planta actualmente está concentrado en la raíz de jengibre.

El jengibre da excelentes resultados en tratamientos naturales de diarrea, vómitos, úlceras, cardiopatías, gripe, resfriados, artritis, sinusitis y para combatir el mal aliento. También puede ser aprovechado como anti-inflamatorio natural, como afrodisíaco y como remedio contra el dolor de muelas.

Para preparar una infusión a base de jengibre se debe tomar una cucharadita de raíz seca de esta planta por cada taza de agua. Hay que agregarle agua caliente, miel y limón. Se toman 2 tazas al día. Es una infusión ideal para aliviar los síntomas de la gripe, la fiebre y los catarros (también ayuda a combatir la sinusitis). El jengibre también puede ser consumido en forma natural (especialmente en ensaladas) o en jugos. En caso de artritis se puede preparar una decocción de esta raíz (un puñado por cada litro de agua) para uso externo. Se aplica sobre las articulaciones adoloridas por unos 20 minutos y a temperatura caliente. Repetir todo el procedimiento cada seis horas.

Propiedades medicinales del eucalipto

El eucalipto es una de las hierbas más conocidas en la actualidad por su enorme poder refrescante y su particular fragancia. Su nombre binomial es Eucalyptus globulus y pertenece a la familia Myrtaceae. El árbol del que proceden las hojas de eucalipto tiene una corteza fácilmente desprendible y puede alcanzar una altura máxima de hasta 80 metros. Las hojas de esta planta medicinal son finas y alargadas, con caída descendente. Las hojas jóvenes de esta planta, por lo demás, no tienen pecíolo.

Las flores del árbol de eucalipto son amarillas y de forma axilar. El eucalipto produce un fruto encapsulado que contiene en su interior una gran cantidad de semillas de aroma intenso. El eucalipto es una planta que crece predominantemente en terrenos pantanosos. Algunas de las propiedades medicinales más importantes del eucalipto son las siguientes: es expectorante, astringente, anti-febril, anti-reumático y balsámico. Esta planta es uno de los ingredientes base en la preparación de jabones de tocador y en la fabricación de lociones de todo tipo.

A partir del eucalipto se puede preparar un sabroso té que tiene un muy buen efecto expectorante. Para hacerlo hay que utilizar 20 gr. de hojas de eucalipto por cada litro de agua. Beber caliente y endulzado con miel. Se lo recomienda de forma general para accesos de tos, resfriados y gripe. La dosis recomendada es de 4 tazas diarias. Con el eucalipto también se pueden hacer preparados de inhalaciones para aliviar catarros y bronquitis. Hay que cocinar 40 gr. de hojas de esta planta por cada litro de agua. Colocar en un recipiente adecuado e inhalar cuando mientras permanezca caliente. Para limpieza de cutis se puede preparar un vinagre de eucalipto. Se mezclan 10 gr. de hoja de eucalipto, un litro y medio de colonia común y 180 gr. de ácido acético.

Sauco para resfriados

Nombre científico del Sauco: Sambucus nigra. Nombres comunes: Saúco, Canillero.

El sauco es un árbol o arbusto, de hasta 10 metros de altura, de ramas grisáceas, hojas caducas imparapinnadas, opuestas y ovalolanceoladas. Las numerosas inflorescencias, de color blanco amarillento (5 pétalos blancos y 5 estambres amarillos) se agrupan en cimas terminales en forma de sombrilla; son aromáticas y fácilmente caedizas. Los frutos son drupas negras y brillantes. Se trata de una especie muy abundante en toda Europa, especialmente el centro y sur. También se extiende por Asia y África del Norte. Por sus propiedades también es cultivado en jardines y huertos. Crece silvestre en las proximidades de zonas habitadas, bosques frondosos, malezas y vertederos.

Para usos medicinales se recolectan sobre todo las flores y frutos, aunque también tienen utilidad las hojas y cortezas. Cuando se produce la floración es el momento en que se procede a cortar las hojas e inflorescencias, que deberá realizarse con tijeras. Las partes cortadas se colocan sobre cañizos, cuidando en el caso de las flores que queden hacia abajo. El secado de éstas debe ser rápido, para ello hay que elegir un lugar bien ventilado; posteriormente, una vez desecadas, se desprenden y se almacenan en recipientes herméticos o sobres bien cerrados, siempre en un lugar seco y alejadas de la humedad.

El saúco es una planta medicinal utilizada desde antiguo; sus referencias se remontan a la Edad de los Metales. Entre sus numerosas propiedades se le atribuyeron incluso virtudes mágicas. Contiene aceites esenciales, taninos, ácidos orgánicos, ácidos animados, azúcar, abundante vitamina C, y una serie de glucósidos como la rutina y la sambunigrina.

La infusión de flores secas es un buen remedio para las afecciones de las vías respiratorias altas, anticatarral y eficaz contra los resfriados gracias a su acción sudorífica. Es calmante, útil en el tratamiento de trastornos nerviosos ligeros, tales como insomnios, migrañas, dolores de cabeza e inflamaciones dolorosas. Es depurativo, diurético, útil en afecciones renales (nefritis) y laxante; entra en la composición de tisanas adelgazantes. Se usa externamente en compresas y baños para los ojos. El agua de saúco es un buen astringente ocular. En farmacología también se utiliza el vinagre de saúco (acetum sambuci), como desinfectante y en la preparación de compresas febrífugas.

Los frutos frescos y maduros también se emplean en mermeladas, jarabes y vinos. La planta tiene un particular aroma y es amarga.

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