Las negociaciones sobre el clima en Barcelona o el síndrome MacGyver

Es como intentar desactivar una bomba con un chicle: sólo funciona en el cine. Así se podrían resumir las negociaciones sobre el clima que tuvieron lugar en Barcelona en noviembre. El encuentro estuvo dominado por representantes oficiales de ministerios, institutos gubernamentales, organismos multilaterales e incluso empresas petroleras. Los actos paralelos fueron feudo del sector privado y de institutos de investigación. Ante tal panorama, una no puede evitar sospechar que, para la mayoría de ellos, el cambio climático sigue siendo un tema de discusión abstracto; pocos de los asistentes temen que la catástrofe climática se pueda abatir sobre sus vidas o quizá creen que, llegado el momento, podrán recurrir a la tarjeta de crédito para escapar del desastre.

De la tracción a sangre como un componente para reinventar la matriz energética argentina

En la Argentina de nuestros días circulan alrededor de 8 millones de vehículos impulsados por motores de combustión interna que consumen hidrocarburos. En el planeta la cantidad de vehículos en circulación oscila en los seiscientos millones. La combustión de combustibles fósiles genera dióxido de carbono, uno de los factores determinantes del calentamiento global, que pone en peligro la viabilidad de la vida en el planeta.