Jorge Belanko: De maestro albañil a precursor de la construcción natural en el Cono Sur – Entevista

A los ocho años conoció el trabajo de constructor gracias a su madre. Corría el verano de 1957 cuando desde la cocina lanza con apacible esmero: “¡Viejo!, llevátelo a este a la obra pa`que no se pelee con las hermanas”. Su padre obediente le afirmó unos zapatos y sin dudar lo designó como su pequeño ayudante. Jorgito le alcanzaba la huincha de medir, la escuadra, el nivel. Se pasaba de la escuela industrial al trabajo. Orgulloso de sus avances decidió lanzarse de lleno a seguir la senda de su progenitor.