Cristo consumista

Vivimos en un mundo donde el consumo nos define. Dime qué consumes y te diré quién eres. Eso es Occidente Vivimos en un mundo –así nos cansamos de escucharlo, más aún durante las dictaduras que asolaron nuestros países en estas últimas décadas– “occidental y cristiano”. Occidental, no sólo por la posición geográfica, eso está claro (el planeta no tiene Este y Oeste; eso es un código humano. ¿Quién inventó el Meridiano de Greenwich?). En todo caso, ello intenta significar diferencias de cosmovisiones: hay una línea imaginaria que separa tajantemente dos mundos, dos maneras de ver la vida.