Una vez más, el (neo)desarrollismo

Durante la primera década del nuevo siglo se ha repetido un mismo cliché en los análisis de la coyuntura política de América Latina: el giro hacia la izquierda de los gobiernos de la región. Sin embargo, poco a poco se ha ido viendo cómo las políticas puestas en marcha en estos países se han basado y basan en la ideología del neodesarrollismo y no en un ideario de transformación radical del sistema. ¿Hacia dónde ir ahora?

Juegos de palabras después de Rio+20: el peligro de las aguas mansas del “desarrollo sostenible”

Las recientemente culminadas cumbres sobre la crisis ambiental global, la Rio+20 celebrada entre gobiernos y grandes instituciones supraestatales, y la Cumbre de los Pueblos (Cúpula dos Povos) donde convergieron miles de personas de organizaciones y movimientos sociales de todo el mundo, probablemente no hayan dejado en sus saldos finales mayores sorpresas.

Una crítica a las propuestas de conservación de la biodiversidad a través de mecanismos de mercado

El pago por servicios ambientales es el mecanismo más desarrollado y funciona desde hace algunos años. Cabe señalar que la naturaleza no es proveedora de servicios ambientales. Éstos fueron concebidos como una manera de meter en el mercado los ciclos, funciones, componentes o estructuras de la naturaleza. Quien vende y compra “servicios ambientales”, está comercializando lo que la naturaleza ha realizado por millones de años (como la capacidad de hacer fotosíntesis, retener y almacenar agua, ser el hábitat para polinizadores, etcétera).

El crepúsculo del capitalismo

Que dejado a merced de la mano invisible del "libre" mercado desregulado, el sistema capitalista haya tenido que protagonizar las mayores intervenciones del Estado que se recuerden en su historia no deja de ser una refutación definitiva de tal sistema. Ha sido refutado y está en su crepúsculo, pero la agonía puede ser duradera y perniciosa por lo que está pidiendo una eutanasia asistida. Se impone un nuevo paradigma, en el sentido kuhniano, para acabar con esta pesadilla de la miserabilización y posible autodestrucción del mundo humano. Para esta necesaria sustitución, resulta pertinente desempolvar el viejo eslogan de Rosa Luxemburgo, pero adaptado a los tiempos, que vendría a profetizar aquello de: ecosocialismo o barbarie.