Acerca de la explotación minera

Percibimos la destrucción de los bosques y la contaminación de la madre tierra, debido a la insaciable ambición por los minerales. Todo esto es resultado de la ausencia de políticas inadecuadas para proteger el ambiente, y como consecuencia se atropella la dignidad humana y no se respeta la soberanía de nuestros pueblos. A este respecto en la última reunión que realizó el Secretariado de los Obispos de América Central afirmaron que “Se sigue impulsando un modelo de desarrollo en el que se privilegia el lucro y el afán desmedido de ganancias sacrificando los recursos naturales”.