Ancestral grano de oro andino abre una oportunidad de desarrollo para las comunidades andinas

Antaño esta humilde semilla era considerada comida para pobres, ahora es la estrella de los platos gurmé y el alimento de los astronautas de la NASA. Un meteórico ascenso que disparó el precio del grano de oro en el mercado internacional, pero que no logró despegar económicamente a los productores andinos. Sin embargo, desde hace dos años campesinos de Puno y Ayacucho decidieron asociarse y promocionar la calidad de este grano ancestral como palanca para el desarrollo de sus comunidades, gracias a una iniciativa emprendida por las Naciones Unidas. Sus resultados se presentaron en el VI Congreso Mundial de la Quinua por su carácter pionero.