¿La máquina del clima?

En febrero de 1998 el Parlamento Europeo mantuvo audiencias públicas en Bruselas en relación con el programa HAARP cuya construcción fue financiada por la Fuerza Aérea estadounidense, la Armada y la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA, por sus siglas en inglés). La moción se propuso en virtud del profundo impacto sobre el medioambiente, como una "inquietud global" y apelaba a que un cuerpo internacional independiente examinara "sus implicaciones legales, ecológicas y éticas"; sin embargo, Washington se negó a ese escrutinio.