El agua. Un problema para quien mira sin ver… por los demás. “La estrategia del pie de la montaña”

Desarrollar un modelo “mesoamericano” del manejo de los recursos hidráulicos, permitirá grandes ventajas como evitar los escurrimientos rápidos de las aguas pluviales que erosionan los piedemonte y provocan catástrofes en los asentamientos humanos y una mejor preservación de la flora y la fauna silvestre, privilegiando aquellas que son favorecidas por los microclimas de las cañadas. Contribuirá a la recarga de los mantos acuíferos del subsuelo, los cuales alimentan los pozos; evitará sustancialmente gran evaporación de agua que ocurre en los vasos de las grandes presas; amortiguará en gran medida el proceso de calentamiento del ambiente por la desertificación de los valles centrales; y finalmente contribuirá a la preservación de la pocas áreas que quedan destinadas a la agricultura de pie de monte y del lecho de los valles.