El mundo que el imperio nos impone

Lo verdaderamente serio y auténticamente necesario, lo único que puede representar una salida real a la crisis múltiple por la que ahora atraviesa la humanidad no puede ser la salvaguarda del sistema de “libre empresa”, de la civilización capitalista con toda su podredumbre; tampoco puede ser la de aprovechar la crisis, como ha ocurrido siempre en momentos semejantes, como una gran oportunidad de negocios para unos cuantos a costa de la ruina de millones; por el contrario, lo que cabe es sacudirse, de una vez por todas, el sistema capitalista antes de que el mismo acabe con toda forma de vida sobre el orbe.

Amenazas a la humanidad, la vida y la naturaleza

La crisis alimentaria es sólo una expresión de la injusticia que el capital le impone al mundo, porque su objetivo es obtener incesantes ganancias, explotando fuerza de trabajo internacional y local; saqueando la riqueza del Sur y cargándole a éste un intercambio muy desigual. Las formas que adopta el Norte para apropiarse de los fondos y recursos del Sur son múltiples. Entre ellas, está la deuda externa.