Filantrocapitalismo, amianto/asbesto y sus repercusiones para la salud

El gran capital ha ideado un plan B para seguir maximizando benéficos, tal como el sistema capitalista tiene asignado en su estructura, mentalidad y práctica. Se trata de buscar legitimidad, abordando la semántica de los movimientos alternativos y penetrándolos para aflojar las resistencias y disidencias. Estratégicamente quieren hacer negocios con los pobres que, según ellos, son cuatro mil millones, y todos los días consumen. Dicen: “los pobres son el negocio de los negocios” y “todo el mundo tiene el derecho de hacerse rico y los que ya lo son a hacerse aún más”, es el derecho de los ricos.

Fortunas y delitos. La mentira del amianto

Cada cinco minutos muere una persona a causa de una enfermedad provocada por el amianto. De aquí al 2030 medio millón morirán en Europa de un cáncer causado por el amianto; cada año van a morir unas 140.000 personas en el mundo que hace entre veinte y cuarenta años estuvieron expuestas a este mineral y en total unos 10 millones seremos sus víctimas en 2030. A toda esta matanza hay que añadir los inenarrables y atroces sufrimientos de los afectados y de sus familiares. Es la primera causa de muerte profesional. La serie de horrores continuará porque si en la “civilizada” Europa se prohibió el mineral casi totalmente desde 2005, en Canadá, en los países emergentes y en los empobrecidos (China, India, Brasil, México) la extracción y consumo van en aumento.

El macrojuicio penal contra los magnates mundiales del amianto (Crónicas de urgencia desde Torino, Italia)

Para el caso español, ha hablado el representante de Comisiones Obreras, Ángel Cárcoba, un luchador histórico, que ha explicado como el amianto entra en el país de la mano de Uralita, una empresa de la dictadura, como "premio" al banquero Juan March por los servicios prestados durante la guerra civil española, gozando por tanto de total impunidad y que ha continuado durante la monarquía, sin que hasta la fecha se haya producido nada igual a lo que se vive aquí en Torino. Y aunque el amianto llegó con unos años de retraso a España, la epidemia de cáncer va en aumento estimando en más de 50.000 muertes en los próximos 20 años.