Impactos de las invasiones de plantas en las islas oceánicas: El caso de Dichrostachys cinerea (L.) Wight & Arn.

Existe preocupación global debido al impacto provocado por las especies de plantas invasoras, las cuales tienen la capacidad de diseminarse y adaptarse con facilidad a diversos hábitats. Las islas del Caribe son las menos exploradas en cuanto a los impactos de las plantas invasoras; a pesar de ser dicha región un punto “caliente” de la biodiversidad mundial. El Caribe necesita con urgencia que se le preste atención a esta problemática, debido a la cantidad de especies endémicas que se encuentran amenazadas o en estado crítico.

Terra Madre 2010: sistema inmunológico de la Tierra

En los últimos cinco años han aparecido numerosas evidencias de los efectos negativos de los OGM en la salud humana, animal y ambiental; lo cual ha sido probado científicamente por reconocidos grupos de investigadores. Ya no es sostenible el discurso de los defensores de los transgénicos, de que no hay bases científicas para rechazarlos. El asunto se ha movido de la precaución a sólidas evidencias. A pesar de que el problema es común y extremadamente agresivo, los esfuerzos dentro de los países se hacen de manera desordenada. En el Encuentro Mundial entre Comunidades del Alimento – Terra Madre 2010, recientemente celebrado en Turín-Italia, se decidió proponer la creación de la Red Mundial de Lucha contra los OGM, y que esta fuese divulgada, articulada y apoyada por Slow Food Internacional.

De mano en mano y sin control el maíz transgénico en Cuba

Hoy mismo, nadie es capaz de saber ni cuántas fincas, ni qué cantidad de área ha sido sembrada de maíz FR Bt1 en Cuba. Nadie sabe a cuántas personas se les regaló ese maíz, ni hacia donde se lo llevaron. Independientemente de que la semilla degenere o no, la contaminación es altamente probable. Y si es firme el proceso degenerativo de las semillas, también es altamente probable que ese efecto sea transmitido a las variedades tradicionales.

Introducción de maíz transgénico en Cuba ¿capricho, solución o amenaza?

El hecho de que en una plantación de maíz transgénico en monocultivo, se trate con micorrizas, fitomas, brasinoesteroides u otra sustancia no sintética, y luego se rote con soya, no le da la condición de agroecológico. La base agroecológica se alcanza desde la biodiversidad. Hay que descodificarse de los tentáculos de la revolución verde. Por la Madre Tierra, es impostergable ir a modelos que no la hieran más. No se trata sólo de las dudas, a pesar de las disímiles pruebas que aseguran los dueños de los transgénicos que se les ha hecho al maíz FR Bt1, en relación a las implicaciones ecosistémicas, que puede conllevar su explotación a gran escala a mediano o a largo plazo, con esa homogenización de ese monocultivo; sino también a la salud de animales y humanos.

Transgénicos dentro del perverso modelo de neocoloniaje y dominación

La información que se maneja en relación a los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) a nivel internacional es el resultado de un amplio debate. Aquellos que defienden los transgénicos, responden a la lógica de la dominación sobre los recursos del campo y se amparan bajo el discurso solucionador del hambre en el mundo o en determinados países.A las grandes compañías transnacionales no les interesa resolver el hambre y enarbolan soluciones, de forma manipuladora, para incrementar su capital. Siempre van a responder a su lógica; es su esencia. Si hacen algo diferente, dejarían de ser lo que siempre han sido, para lo que surgieron, para lo que existen: incrementar su poder económico a costa de manipular los seres humanos aunque se destruya el planeta.