Árboles transgénicos: cuando los científicos se convierten en publicistas

Las fuertes campañas de un número cada vez mayor de ONGs y organizaciones de pueblos indígenas han planteado los peligros que representan los árboles genéticamente modificados para la diversidad biológica de los bosques. El CDB se ocupó de este problema y decidió que era necesario tomar medidas precautorias antes de autorizar la introducción de dichos árboles en el ambiente. Un artículo recientemente publicado por cuatro científicos que están a favor de los árboles transgénicos muestra cuán anticientíficos pueden llegar a ser algunos con tal de defender sus argumentos.

Las fortalezas de Botnia

La empresa finlandesa Botnia presenta una particularidad que la distingue de todos los demás emprendimientos –nacionales y extranjeros- existentes en el país: su encerramiento en enclaves estrechamente vigilados por guardias de seguridad privada y por funcionarios policiales. En un breve recorrido por Paysandú y Fray Bentos realizado entre el 28 y 29 de julio pudimos identificar cuatro de tales enclaves: el vivero, la fábrica, el barrio de los trabajadores y el barrio de los ejecutivos.

Plantas de celulosa sobre el río Uruguay

En su búsqueda de alternativas, la industria enfocó hacia el Sur. En materia de contaminación, ya existía una tendencia en el Norte a comenzar a trasladar sus industrias contaminantes a países pobres dispuestos a aceptar cualquier tipo de inversión. La producción de celulosa entraba claramente en esa categoría.

Plantas de celulosa. Desde este lado del río

El Dr. Mario R.Féliz, publicó “Un par de notas desde el otro lado del río”. En las mismas hace una encendida defensa de la instalación de las dos plantas de celulosa en Uruguay. Pese a todos los títulos que ostenta, sus “notas” se destacan por la abundancia de epítetos y adjetivos más que por su seriedad científica.

La selva convertida en pinos para celulosa

En Misiones se talan 32,5 hectáreas de monte por día; o sea, que desaparecen 12.000 hectáreas cada año. Originariamente, la provincia contaba con 2.700.000 hectáreas de selva tropical, pero en la actualidad se estima esta superficie en 1.200.000 hectáreas. Es decir, que sólo queda el 44% de la selva original