Desmontes: “Los árboles ya no mueren de pie”

La deforestación afecta directamente sobre la rica flora y fauna que poseen los bosques y selvas, provocando desequilibrios ecológicos en los ecosistemas y poniendo a miles de especies al borde de la desaparición.La deforestación incrementa la vulnerabilidad de las tierras a la desertificación. La desertificación constituye uno de los procesos mundiales más alarmantes de degradación ambiental, ya que hace que disminuya la productividad biológica y económica de las tierras y tiene efectos negativos en ríos, lagos, acuíferos e infraestructuras. Asimismo, la desertificación reduce la seguridad alimentaria y provoca conflictos sociales: actualmente afecta a más de 1.000 millones de personas, con consecuencias potencialmente devastadoras para sus medios de subsistencia.