El lobby oculto

“La maldición para la Tierra es una masa de capitales en manos de una exigua minoría de inversores y "desarrolladores", que escrutan hasta el último metro cuadrado sobre el que podrían abalanzarse para obtener beneficios. La imagen del enjambre de langostas no resulta desatinada", dice Riechmann. El capitalismo va viendo cómo las sucesivas crisis (financiera, económica, energética, ecológica, climática y social) van anunciando su próxima quiebra con más intensidad. Necesita con urgencia, además de su plan A (seguir con los negocios como lo hace habitualmente: business as usual), un plan B (la conquista del alma de las gentes y de las resistencias sociales).

Responsabilidad Social de la Empresa (RSE), maquillaje petrolero en Patagonia

La empresa con RSE debe hacer cada año una "Memoria social y ambiental" que será revisada por una auditora o consultora de prestigio para que Inversores y consumidores pueden decidir soberanamente qué productos consumir y dónde colocar sus ahorros a partir de la información volcada en esas memorias. En la práctica, esos informes, redactados por la misma empresa y respaldados por entidades consultoras pagadas por ésta, carecen de credibilidad científica y se inscriben más bien en el campo de la publicidad, aunque intentan aparentar lo contrario. Cuando se aborda y profundiza en las contradicciones de esos informes de RSC afloran múltiples ejemplos donde la filantropía corporativa impone modelos exógenos de desarrollo en las comunidades donde quiere generar consenso.