Agua envasada = Contaminación. SOLUCIONES para el uso doméstico cotidiano

Un resumen escalofriante:

– Existen 1100 millones de personas sin acceso a agua potable segura.

– 2.600 millones (un 40 % de la población mundial) no tienen acceso a instalaciones sanitarias adecuadas.

– Una persona necesita un mínimo de 20 litros de agua por día para beber y asearse. Esos 1.100 millones tienen solo 5 litros diarios y, además, contaminada.

– Un europeo gasta por día de 200 a 300 litros, y un estadounidense 575 litros.

– 1.800.000 niños mueren por año, en su mayor parte debido a la diarrea infantil.

Obesidad importada y sanidad alimentaria

La obesidad, alerta la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se está convirtiendo en muchos países en "el enemigo público número uno en cuestión de salud", y según la (Organización Mundial de la Salud) (OMS) el sobrepeso y la obesidad alcanzan proporciones epidémicas ya no sólo en países avanzados sino también en muchos atrasados, afectando por igual y con creciente intensidad a hombres y mujeres, infantes y mayores, ricos y pobres.

Normas sanitarias y fitosanitarias: ¿una estrategia para amañar el mercado de alimentos?

Del mismo modo en que la crisis alimentaria ha puesto al descubierto que la noción de ‘seguridad alimentaria’ ha sido en sí misma cooptada por un modelo que existe fundamentalmente para generar lucro, y no para alimentar a las personas, las escaramuzas actuales en torno a la sanidad e inocuidad de los alimentos ponen en evidencia que el sistema alimentario industrial no tiene nada que ver con la salud. Las normas sanitarias y fitosanitarias deberían versar sobre la salud y la cultura. Los desafíos que esto le plantea a los movimientos populares son verdaderamente importantes. Las normas sanitarias y fitosanitarias asociadas a la inocuidad de los alimentos tienen que volver a responder a las necesidades y preocupaciones locales, no a las de la industria alimentaria mundial.